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Gijón, 18 de julio

José Luis García Llamas: "El estudiante debe conocer el criterio con el que se le va a evaluar"

El decano de la Facultad de Educación de la UNED ha dirigido en Asturias el curso de verano sobre el desarrollo de las inteligencias múltiples, en el que profundizó en dos herramientas de evaluación relativamente novedosas: la rúbrica y el porfolio

 

José Luis García Llamas

José Luis García Llamas.

El papel de los profesores como mediadores que ayudan a los alumnos en su aprendizaje, más que como meros transmisores de conocimientos, ha quedado patente en el curso de verano "La metodología de proyectos en las aulas para el desarrollo de las inteligencias múltiples", impartido en Gijón del 13 al 15 de julio. Su director, José Luis García Llamas, decano de la Facultad de Educación de la UNED, ha centrado su faceta como investigador en el campo de la formación del profesorado de Primaria y Secundaria, y, sobre todo, en el ámbito social, con el Departamento de Pedagogía de la Educación de la UNED, con el de Teoría de la Educación y Pedagogía Social, y colaborando con otras universidades en proyectos coordinados de I+D+i. Una las cuestiones en las que más ha profundizado —y en la que continúa trabajando actualmente— es la de los llamados "ninis" y sus problemas de adaptación. Su pasión por el contacto directo con la realidad de cada alumno, que le viene de sus inicios profesionales como maestro de EGB —antes de ejercer como profesor universitario—, le permite conocer de cerca los retos educativos que hoy se debaten en nuestro país.

 

En este curso de verano ha habido un diálogo significativo entre los ponentes y el alumnado.

Lo interesante de este curso de verano es que salimos un poco de lo que es el contexto docente-discente y contactamos con docentes de otros niveles educativos, puesto que la mayor parte de los alumnos son a su vez profesores. Ese intercambio de pareceres, esas directrices que nosotros les podemos dar, tienen la ventaja de que se pueden trasladar al ámbito concreto de su actividad académica. Además son personas que vienen voluntariamente porque les interesan los temas que se abordan, desde la perspectiva conceptual, desde la perspectiva metodológica, y de alguna forma están implicados en dicha tarea.

 

¿Qué es la evaluación por rúbrica?

Es una propuesta novedosa, porque hasta ahora estábamos acostumbrados a la evaluación a través de los exámenes, con su cuantificación. Ahora hay una serie de actividades que se realizan en el ámbito de las competencias básicas fijadas desde la LOMCE y la actual LOU, es decir, las diferentes leyes educativas, que inciden mucho no solo en los aprendizajes de conocimientos, sino también de las competencias. La competencia es saber, pero también saber hacer. La rúbrica permite hacer una evaluación más de tipo cualitativo, pero que a su vez también se cuantifica. Permite establecer unos criterios para ver si el estudiante va desarrollando las diferentes etapas fijadas en el proceso de aprendizaje y va cumpliendo los objetivos específicos, sin tener que ir tanto a la cuantificación, sino mediante la realización de trabajos complementarios. La rúbrica nos dice dónde está mejor situado el estudiante, qué aspectos se han trabajado mejor, y, sobre todo, qué aspectos hay que corregir. La idea es detectar aquellas lagunas, aquellos aspectos que nosotros pensamos que son corregibles, y no esperar al final del proceso, cuando los resultados son, por así decirlo, irreversibles.

 

En su ponencia ha destacado la importancia del diseño de la rúbrica.

Claro. Es importante un consenso previo. Si queremos evaluar mediante la rúbrica está claro que tenemos que tener perfectamente delimitados los criterios, de tal forma que cualquier profesor que forme parte de un equipo los tenga claros. Una de las alumnas del curso nos habló de que en su centro sí que habían llevado a cabo esa primera parte de buscar el consenso sobre los criterios. Si la herramienta está bien diseñada, y están bien definidos los criterios de la evaluación y los niveles de consecución de los logros, entonces es fácil de aplicar.

 

La UNED ha sido una de las pioneras en la aplicación de la rúbrica.

El ejemplo que pusimos es de una asignatura del Grado en Pedagogía. La rúbrica en la UNED se lleva utilizando desde hace varios años, y se utiliza fundamentalmente para trabajos complementarios. No estamos diciendo que exima de la realización de la prueba presencial. El alumno tiene que seguir haciendo su examen, pero los trabajos se pueden evaluar mediante la rúbrica. La ventaja que tiene es que, en el caso de la UNED, donde tenemos más de cincuenta centros asociados con profesores-tutores que atienden a los estudiantes, si nosotros no tuviéramos esta rúbrica de evaluación, probablemente una actividad que un profesor en Madrid califica con un siete, otro profesor en A Coruña la podría calificar con un nueve. La rúbrica elimina el nivel de subjetividad.

 

¿Y qué es el porfolio?

El porfolio es un elemento de evaluación de tipo acumulativo. Se trata de que durante el proceso de aprendizaje el estudiante realice una serie de actividades a las que el equipo docente les dará una unidad. Durante el desarrollo de ese proceso hay unos temas teóricos y hay unas cuestiones prácticas. El porfolio trata de darle forma a todo ese proceso en un documento único. En el caso de las prácticas, por ejemplo, se recoge un proyecto inicial, un diario de las prácticas y un documento final de evaluación. El documento es acumulativo y permite conocer la evolución del estudiante desde las primeras actividades hasta el final. La clave, tanto en la rúbrica como en el porfolio, es que el estudiante conozca el criterio con el que se le va a evaluar.

 

Alumnos y profesores del curso

En la primera fila de la imagen, por la izquierda, los ponentes Manuel Montilla, Águeda Almaraz, Gerardo Fernández y Marisa
Fernández, con los alumnos del curso, que en su mayor parte ejercen como docentes en Infantil, Primaria y Secundaria.

Durante mucho tiempo hemos hablado de la inteligencia emocional, y desde hace algunos años el debate se centra en las inteligencias múltiples. ¿Cómo se ha vivido este cambio?

Esto es como la propia vida. Hubo un momento, sobre todo en los años ochenta y noventa, en que la inteligencia emocional era algo distinto, y algunas comunidades autónomas, dentro de las competencias básicas para la enseñanza primaria, incorporaron como una competencia la inteligencia emocional. Llegó un momento en que las propias personas que venían trabajando en el ámbito de la inteligencia emocional creyeron que eso no era suficiente, que no daba respuesta a las necesidades del estudiante. Y en cambio se vio que las inteligencias múltiples sí permitían desarrollar las capacidades de los estudiantes en los diferentes ámbitos de su actividad (artística, matemática...), para que el desarrollo curricular del alumno se pudiera desarrollar donde tiene unas capacidades más elevadas. Dentro del programa del curso ha habido actividades muy dinámicas, participativas, de ponencia general, experiencias en los ámbitos de la familia, artístico, de las ingenierías... Lo que se pretende es mostrar que no hay una inteligencia única, sino varias, y que hay que tenerlas presentes en el proceso de aprendizaje de los estudiantes. Los docentes tenemos que tenerlo en cuenta para que el estudiante sea capaz de desarrollar en el mayor grado posible su proyecto personal.

 

¿Cómo se inició su trayectoria en el ámbito de la docencia?

Yo estudié magisterio en León, cuando la universidad dependía de la de Oviedo, y después hice la oposición en Madrid para maestro de EGM. Me sentía muy atraído por la enseñanza. Estuve tres años y medio, casi cuatro, como maestro sobre todo de Primaria, en la EGB. A la vez estudiaba Pedagogía en la UNED. Pero siempre vinculado a la docencia directa. Gracias a las tutorías [el profesor García Llamas ejerce como profesor-tutor en un Centro Asociado, además de como profesor titular de sede central], gracias a las charlas, ese gusanillo de impartir docencia, ese contacto directo con los estudiantes, me permite cumplir mi vocación. El salto fue desde magisterio: maestro, orientador, y después en la universidad. Para un profesor de Pedagogía es muy importante haber tenido experiencia práctica, en Infantil, Primaria, Secundaria... Eso enriquece mucho la labor y la percepción que tienes de muchas cosas. Y para mí las tutorías de la UNED también resultan fundamentales.

 

Pablo Núñez

CA Asturias. Gijón

 

Programa del curso "La metodología de proyectos en las aulas para el desarrollo de las inteligencias múltiples" - Fotografías

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