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21 SEPTIEMBRE-2007
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Serpiente Glykon

 

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Dinedor Serpent, England

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     Desde 3 septiembre-2007
Todas las mañanas , de 7 a 10, en ¡Atrévete¡ ,con Javier Cárdenas y su equipo
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   archaeology.about.com/.../ss/olympia_tour.htm

        www.shunya.net/Pictures/Greece/Reconstruction.htm

  www.archaeology-classic.com/map.html

                                              "Primero te ignoran, luego te descalifican, luego te discuten, y al final afirman que esa idea era suya".

                                  Robert Bauval, corroborada por el Dr. Chandra Wickramasinghe, catedrático de matemática aplicada y astrónomo en la Universidad de Cardiff 

Tiresias

 
 
Tirésias apparaît devant Ulysse pendant le sacrifice, Heinrich Füssli, 1780-85, Graphische Sammlung der Albertina (Viena)
Tirésias se aparece a  Ulisses durante el sacrificio, Heinrich Füssli, 1780-85, Graphische Sammlung der Albertina (Viena)

 

Cuentan que Zeus y su mujer y hermana Hera estaban discutiendo sobre cual de los dos sexos gozaba mas intensamente de los placeres del amor. Zeus decía que las mujeres gozaban mas mientras que Hera opinaba lo contrario. Para decidir quien de los dos tenia razón zeus-y-hera.jpgconsultaron a Tiresias, un celebre adivino, pues él había sido hombre y mujer. El adivino les contesto sin dudar que si los placeres del amor representaban diez unidades, al hombre le correspondía una, quedando para la mujer las nueve restantes. Hera, enfurecida con él por haber descubierto el secreto de las mujeres lo cegó.

Diccionario de Mitología Griega y Romana – Pierre Grimal

 

 

bcs.fltr.ucl.ac.be/fe/08/chamans.html

 

Le matin des Hommes-Dieux :Étude sur le chamanisme grec.

Première partie : Éléments chamaniques dans la mythologie grecque

Première partie : Éléments chamaniques dans la mythologie grecque

par 

Michaël MARTIN,

Docteur en Histoire.

Membre du Centre de Recherches des civilisations anciennes (Clermont-Ferrand)

 

 

 

 

En la mitología griega, Tiresias (en griego Τειρεσίας), fue un adivino ciego de la ciudad de Tebas y junto con Calchas, es uno de los dos adivinos más célebres de la mitología griega. Hijo del pastor  Évère —que a su vez era hijo del esparto Udeo— y de la ninfa Cariclo, Tiresias tuvo a su vez dos hijas: Manto y Dafne.

In Greek mythology, Tiresias (also transliterated as Teiresias) was a blind prophet of Thebes, famous for being transformed into a woman for seven years. He was the son of the shepherd Everes and the nymph Chariclo;[1] Tiresias participated fully in seven generations at Thebes, beginning as advisor to Cadmus himself.

Eighteen allusions to mythic Tiresias, noted by Luc Brisson,[2] fall into three groups: one, in two episodes, recounts Tiresias' sex-change and his encounter with Zeus and Hera; a second group recounts his blinding by Athena; a third, all but lost, seems to have recounted the misadventures of Tiresias.

 

Tiresias era un adivino que aparecía en todos los episodios mitológicos relacionados con Tebas, desde la época de Cadmo hasta la expedición de los Epígonos: fue él quien aconsejó que se entregara el trono de la ciudad al vencedor de la adivinanza de la Esfinge y, más tarde, sus revelaciones conducirán a Edipo a descubrir el misterio que rodeaba su nacimiento y sus involuntarios crímenes. Tiresias también aparece en La Odisea (Canto XI): Ulises irá a consultarle al Hades para averiguar cómo encontrar el camino a Ítaca.

Tiresias era ciego desde joven. Según las diferentes versiones, su ceguera fue causada ,

-o bién por la diosa Atenea —que le castigó por haberla sorprendido mientras se bañaba—

                                                -o bien  por la diosa Hera —tras mediar en una disputa sobre cual de los dos sexos obtenía mayor placer en la cópula  que tenía con Zeus—,

aunque en ambos casos como compensación le fue concedido el don de ver el futuro.

 En la última versión, Tiresias sorprendió a dos serpientes apareándose y las separó , convirtiéndole Hera enfadada por su acto,  en mujer. Siete años más tarde, volvió Tiresias  a ver a las serpientes en circunstancias similares y entonces  Hera le hizo recobrar su sexo original masculino.

Esta experiencia única hizo que Zeus y Hera recurrieran a él como árbitro en una discusión sobre quién experimentaba más placer sexual. Cuando Tiresias afirmó que el hombre experimenta una décima parte del placer que la mujer, Hera, indignada porque había revelado secretos femeninos le castigó dejándole ciego. Zeus, compadecido,  le otorgó el don de la profecía y una larga vida.

El significado esencial de la figura de Tiresias reside en su papel de mediador:

                                                            -gracias a sus dotes proféticas, media entre los dioses y los homb-por su condición andrógina, lo hace entre hombres y mujeres;

-y por la excepcional duración de su vida, entre los vivos y los muertos.

Este personaje reaparece en la literatura europea en su doble carácter de profeta y de andrógino desde el Edipo rey de Sófocles (425 a. C) hasta nuestros días

Tabla de contenidos

 

Orígenes del don de la profecía

Tiresias no nació ciego ni adivino, sino que su poder y su ceguera fueron el resultado de sus encuentros con los dioses. Existen diferentes versiones de este mito. Luc Brisson,[1] que lo ha estudiado en profundidad, ha recogido dieciocho alusiones en textos clásicos a Tiresias y las ha ordenado en tres grupos: el primer grupo, de dos episodios, cuenta el cambio de sexo de Tiresias y su encuentro con Zeus y Hera; el segundo grupo, cuenta la ceguera que le causó Atenea; el tercer grupo, casi todo perdido, parece haber contado las desgracias de Tiresias.

Tiresias era un sacerdorte de Zeus y hay varias versiones sobre las causas de su ceguera, siendo la más sencilla la de que había revelado los secretos de los dioses. Algunas versiones alternativas son las siguientes.

El baño de Atenea

Según la versión de Perecidas de Atenas que se encontraba en la Biblioteca de Apolodoro, Tiresias, adolescente, sorprendió a Atenea bañándose desnuda en la fuente Hipocrene en el Monte Hélicon.[2] La diosa, de una castidad absoluta, consideró esta indiscreción de Tiresias como un atentado contra su pudor y «Atenea le puso entonces las manos sobre los ojos y lo dejó ciego» (Apolodoro III, 6, 7).

Como la ninfa Cariclo, madre de Tiresias, formaba parte del cortejo divino, le suplicó a Atenea que le devolviera la vista a su hijo. La diosa, puesto que no tenía el poder para deshacer el acto, le concedió otro don: «Ella le purificó las orejas, y esto le permitía comprender perfectamente el lenguaje de los pájaros; después ella le dió un bastón de cornejo, gracias al que caminaba como las gentes que veían» (Apolodoro III, 6, 7). Atenea le concedió igualmente una vida más larga que la del común de los mortales y el poder de guardar sus dones en los Infiernos.

Esta misma versión está igualmente presente en la obra de Calímaco (Himno V, Para el baño de Palas, 120-130) y en la de Nono de Panópolis (Las Dionisiacas, V, 337).

baculi violaverat ictu.

III: 511 - 527   Tiresias sortem Penthei vaticinatur
Tiresias prophezeit das Schicksal des Pentheus

Tiresias prophesies Pentheus's fate

Tiresias profetiza el destino de Penteo

Las metamorfosis de Tiresias

La segunda versión sobre el origen de los dones de Tiresias nos viene principalmente de Ovidio. Mientras Tiresias paseaba por el bosque en el Monte Cilene,[3] en el Peloponeso, encuentra a dos serpientes que estaban apareándose y las separa con un golpe de su bastón. Hera, disgustada, de inmediato lo transforma en mujer. Tiresias permanece con esta apariencia durante siete años y se convierte en sacerdotisa de Hera. Se casa y tiene una hija, Manto, que también heredará el don de la profecía. (Según otras versiones Tiresias mujer fue una prostituta de gran renombre). El octavo año, Tiresias-mujer vuelve a ver de nuevo a las mismas serpientes aparearse. Según unas versiones las dejó tranquilas, según otras (Higinio), las volvió a pisotear. Como premio a su comportamiento, Hera le levantó el castigo y le devolvió su masculinidad. Ovidio dice: :«Si cuando se os castigo, le dice, vuestro poder es tan grande para cambiar la naturaleza de vuestro enemigo, voy a cambiaros una segunda vez». (Las Metamorfosis, III, 316-338).

En un episodio separado,[4] sigue la narración. En una discusión en el Olimpo, Zeus pretendía que en el acto sexual la mujer sentía más placer que el hombre y su esposa Hera pretendía lo contrario. Los dioses decidieron pedir el consejo de Tiresias, que tenia la experiencia de ambos sexos. Tiresias se pone de parte de Zeus, y declara: "De diez partes un hombre solamente goza de una". Y Hera inmediatamente lo volvió ciego por su impiedad. «... ofendida que no es conveniente para un sujeto ser tan ligero, y condena los ojos de su juzgado a las tinieblas eternas» (Las Metamofosis, III, 316-338). Zeus no podía ir en contra de la decisión de Hera, pero, para compensar su ceguera,[5] le ofrece el don de la adivinación y una larga vida de siete generaciones humanas.

En la Biblioteca (Pseudo-Apolodoro), según Hesiodo, se incluía un relato parecido.

La joven y Apolo

La última versión corresponde ya a la época helenística, en la que el mito había sido muy recreado, ampliándolo al menos en siete episodios, con amores apropiados en cada uno de ellos. La versión fue recogida por el obispo del siglo XII Eustasio de Tesalónica, que en su Comentario de la Odisea de Homero (10.494), trae a colación un relato que el atribuye a Sostratos pero que muy posiblemente fuera del alejandrino Ptolemeo Chennusaportada. Este relato cuenta que Tiresias habría nacido del sexo femenino y que, como toda joven, suscitó el deseo de Apolo. El dios a cambio de sus favores, le enseñó música. Cuando creció, Tiresias-mujer rechazó a Apolo. Éste la metamorfosea entonces en hombre para que a su vez sienta lo que es el deseo, el empuje que propicia Eros. A partir de esta primera metamorfosis y después de haber sido el arbitro de la disputa entre Zeus y Hera sobre la cuestión del placer sexual, Tiresias sufre no menos de seis cambios de un sexo al otro.

Hechos de la vida de Tiresias

Predicciones de Hércules

El nacimiento de Tiresias le liga de forma intima a la tierra de Beocia, así como a la fundación de la ciudad de Tebas, donde pasará la mayor parte de su vida. Pausanias describe también los diferentes lugares que conservan su memoria en el siglo II dC (cf. el Libro IX Beocia, por ejemplo en 16, 1; 18, 4; 19, 3). Apolodoro, por su parte (II, 61, 8-9) cuenta que Anfitrión consultó al adivino para resolver el misterio del «impostor» que había compartido el lecho de su mujer durante su ausencia, tomando su apariencia. Por otra parte, dos grandes poetas, Píndaro y Teócrito, han tratado este motivo en el nacimiento de Hércules: sus obras respectivas hacen mención de una intervención diferente del adivino Tiresias con ocasión del nacimiento del héroe.

La primera Néméenne de Píndaro estaba destinada a la celebración del vencedor de un concurso de carros en los juegos: sus cualidades y su sagacidad son así comparados a los de Hércules, del que el poeta emprende el canto de su extraordinario destino. Tras las primeras hazaña del recién nacido, que abate a las serpientes enviadas por la vengativa Hera, Anfitrión, el bello padre mortal de Alcide, a la vez asombrado y entristecido por su fuerza y su coraje fuera de lo común, consulta a su ilustre vecino: el adivino va así a ser el interprete del destino del semidiós, de sus futuras hazañas, así como de la inmortalidad que le es prometida, junto a su padre (Néméenne I, v. 65-72).

Teócrito, en su vigésimo cuarto Idilio, después de haber narrado, en un relato que comienza ex abrupto, la primera hazaña del joven héroe, narra la predicción, por el adivino Tiresias, de su gloria futura. El final del poema describe la extraordinaria educación del hijo de Zeus (Idilio XXIV, cf. en particular los v. 63-102).

 

From OVID: METAMORPHOSES, BOOK III

www.latein-pagina.de/ovid/ovid_m3.htm

El adivino oficial de Tebas. Tiresias en las tragedias griegas

Tiresias aparece como un personaje recurrente en las tragedias griegas que narran la legendaria historia de Tebas. En la escena se representan diferentes episodios de la biografía de Tiresias, todos ellos pertenecientes al periodo en que el adivino ejercía las funciones oficiales en Tebas. Cronológicamente, el primer episodio en ser llevado a escena, se encuentra en la tragedia de Eurípides, Las Bacantes. La pieza tiene por contexto la instauración violenta del culto de Dionisos en Tebas: el adivino aparece con Cadmo, fundador y primer rey tebano, y son unos de los pocos personajes oficiales en tomar partido en favor del nuevo dios (v. 170-369). Cadmo y Tiresias, disfrazados de mujeres, viajan a las montañas para honrar a Dionisos y participar en las bacantes, con la mujeres tebanas. Este episodio es también contando por Nonnos de Panopolis en sus Dionisíacas del siglo V dC (canto XLV, v. 52-218).

Otro episodio de la vida de Tiresias llevado a escena aparece en Sófocles, en Edipo rey; en relación a Las Bacantes, el tiempo mitológico ha avanzado cuatro generaciones. La peste se ha abatido sobre Tebas: Creonte, el bello hermano de Edipo, dando respuesta al oráculo de Delfos, revela que es necesario purificar el país de la deshonra producida por el asesinato del anciano rey Layo. Tiresias es llamado por el rey a fin de que denuncie a los asesinos. El adivino al principio se niega a dar respuestas directas, pero ante las demandas apremiantes del rey, la violenta disputa que sigue le impulsará a decir que el rey no desea realmente que el asesino aparezca. Espoleado por las acusaciones del rey de que no tiene ninguna visión o de que , aún peor, había tomado parte en el complot, Tiresias finalmente le revela que el verdadero asesino es el propio rey. Ultrajado, Edipo le expulsa del palacio pero al poco comprende la verdad. (v. 297-462).

Siguiendo la cronología mítica, la obra siguiente es de Eurípides, Las Fenicias. La acción transcurre inmediatamente después de Edipo rey. Una vez Edipo ha entregado el trono a sus hijos Eteocles y Polinices, éstos deciden repartirse el poder, cada uno aceptando reinar alternativamente durante un año. La maldición de Edipo cae entonces sobre ellos: su padre les ha maldecido y están condenados a matarse entre ellos, después de que hubieran recluido a su padre en el palacio. Así, el conflicto estalla desde el primer año: Eteocles, tirano ávido de poder, rechaza dejar el trono. Polinices, con la ayuda de los siete jefes, asedia su propia ciudad. Al final, ambos hermanos combaten en un duelo que acab en la muerte de ambos atravesados por sus lanzas. Los tebanos ganan la guerra gracias a las profecías de Tiresias, que revelara la necesidad de ofrecer en sacrificio al hijo de Creonte, Ménécée (v. 834-959). La historia de la guerra la cuenta Esquilo en su obra Los siete contra Tebas.

El último episodio aparece en la obra de Sófocles Antígona y es la continuación de Las fenicias. Creonte, nuevo rey de Tebas, decide entonces celebrar los funerales solemnes de Eteocles, pero prohíbe dar sepultura al «traidor» Polinices, conforme a las órdenes dadas por Eteocles antes de morir. Antígona, su hermana —heroína de la obra —, por respeto a los honores sagrados debidos a los muertos, no respeta la prohibición recubriendo el cadáver de tierra y celebrando los ritos fúnebres. Creonte la descubre y es condenada a ser enterrada viva. Los dioses no aprueban la medida y cuando Tiresias entra en escena, es para hacer que Creonte respete las inmutables leyes divinas que ordenan dar sepultura. Se revela así plenamente su papel de consejero político, aconsejando al jefe del Estado. Sin embargo, frente a las revelaciones de Tiresias, la naturaleza colérica y autoritaria del tirano va rápidamente retornando: a aquéllos que intentan razonarle y hacerle ver las amenazas que pesan sobre su cabeza, Creonte les responde con insultos. El adivino se retira entonces, anunciando el castigo inminente de los dioses: la muerte para todo áquel que vea la muerte de Antígona. Creonte tiene miedo y suspende la ejecucción, pero Antígona, antes de ser enterrada viva, decide ahorcarse. Cuando Creonte llega, su propio hijo Haemon que era amante de Antígona lo mata, suicidándose después. Cuando Euridice, mujer de Creonte, es informada de la muerte de Creonte, de su hijo y de Antigona, también se quita la vida. (v. 988-1098).

 

¿Su muerte?

Si la muerte «espiritual» del adivino no está, de hecho, atestiguada, su muerte «física» si y  en cuanto se conocen varias versiones. Todos los autores se ponen de acuerdo en decir que tuvo lugar durante la toma de Tebas por los Epígonos, los hijos de los Siete de Tebas que habían participado en la primera expedición contra la ciudad beocia.

Apolodoro (III, 84) pretende que el adivino huyó de la ciudad con los supervivientes tebanos y que al hacer un alto en su compañía cerca de la fuente Tilphoussa, el anciano murió tras haber bebido agua muy fría de la fuente.

Pausanias (IX, 33, 1), por su parte, escribe  que el adivino, y  su hija Manto, permanecieron en el interior de la ciudad, donde fueron hechos prisioneros por los argivos, que decidieron enviarlos a Delfos, para allí ser consagrados al dios Apolo.

La avanzada edad de Tiresias no le permitió completar la totalidad del trayecto, y murió cerca de la fuente Tilphoussa.

En fin, un pasaje de la Mélampodia  ha transmitido la última plegaria que el adivino dirige a Zeus: evoca particularmente su saber y su vida durante siete generaciones, precisando así el don que el poema de Calímaco imputaba a Atenea.

La consulta de Ulises (Odisea, Canto XI)

Ulises en los Infiernos consultando el espíritu de Tiresias, crátera en cloche lucaniana del Pintor de Dolon, (Siglo IV adC, Gabinete de medallas de la BNF.
 
Ulises en los Infiernos consultando el espíritu de Tiresias, crátera en cloche lucaniana del Pintor de Dolon, (Siglo IV adC, Gabinete de medallas de la BNF.;París

La versión del mito de Calímaco conserva  que el espíritu deTiresias había obtenido de Atenea la facultad sobrenatural de conservar sus poderes  tras la muerte.

Es provisto de este don que hace su aparición en la Nekuia, un episodio de la Odisea: Ulises le hace venir del reino de los muertos, ya que los hijos de Laertes necesitan un oráculo del adivino como único medio de saber como volver a su casa. El héroe, siguiendo los consejos de Circe, cumple las libaciones y sacrificios necesarios para entrar en contacto con las almas de los difuntos. La sangre de las víctimas sacrificadas, cayendo en el abismo, hace subir del Hades las almas de los muertos que desean ser interrogadas: sólo después de haber bebido podrán conversar con Ulises. La sombra de Tiresias debe, sin embargo, beber la primera, como si dispusiera además de una cierta preeminencia en el Hades: en efecto, Tiresias es presentado por Circe como «el ciego, que no ha perdido nada de su espíritu» (X, 492), mientras que las otras almas son consideradas como las «cabezas sin fuerza de los muertos» (XI, 29). En fin, Tiresias es descrito como «llevando un cetro de oro» (XI, 90), un símbolo del poder que le ha sido reconocido.

Beneficiándose así de este favor excepcional, puede todavía decir lo que han resuelto los dioses y predecir a Ulises todas las trampas que le esperan en su regreso. Después de haber explicado la causa del odio del dios de los mares Poseidón, que persigue a Ulises y sus compañeros por haber dejado ciego a su hijo el Cíclope, el adivino prodiga sus consejos, entre ellos el de respetar a toda costa las manadas de Helios. De otro lado, anuncia al héroe que la masacre de pretendientes que deshonran su casa, no será para él la última aventura: Ulises deberá todavía volver a partir hasta que encuentre a una tribu ignorante del mar, y hacer un sacrificio a Poseidón. Sin embargo, a pesar de la ayuda de Circe y de Tiresias, Ulises no conseguirá evitar la isla de Helios, donde sus compañeros comprometerán definitivamente su suerte de regresar a Itaca. Sólo Ulises volverá a su isla, cerca de Penélope, a quien contará su extraño encuentro con el adivino «muerto» (XXIII, 323).

Edipo et Tirésias (relieve romano)

Significado del mito

Con independencia de anécdotas y acontecimientos casuales, la figura mítica de Tiresias combina varios elementos arcaicos:

                                    -Los adivinos ciegos

-La interrupción impía de un rito natural (el de una diosa bañándose o el del apareamiento de las serpientes);

                                    -La relación entre las serpientes y las personas (ver el mito caduceo);

                                    -La ambigüedad sexual, con la existencia de un hombre totalmente de dos géneros (shaman);

                                    -La competición entre deidades.

El trasfondo de Tiresias era importante, tanto por sus profecías como por sus experiencias. Tiresias fue  varón y luego  hembra: de este modo, el regalo de la profecía era un regalo dado tanto a sacerdotes como a sacerdotisas. Tiresias sirvió tanto a Zeus como a Hera, y por ello obtuvo el don de la profecía. La forma en que tenía sus dotes proféticas variaba mucho según las versiones: a veces, como los oráculos, tenía visiones; otras veces, esperaba y escuchaba el canto de los pájaros; otras, interpretaba las figuras que entreveía en el humo de las ofrendas quemadas.

En la literatura griega, las declaraciones de Tiresias son siempre ciertas, nunca están equivocadas, aunque generalmente, como la mayoría de los oráculos, Tiresias es extremadamente renuente a ofrecer el conjunto de lo que él ve en sus visiones.

Como vidente, “Tiresias” fue “un título común para los adivinos que atraviesa la historia legendaria griega” («a common title for soothsayers throughout Greek legendary history») (Robert Graves 1960, 105.5). A menudo cuando su nombre se asocia a una profecía mítica, se introduce simplemente para proveer una personalidad al ejemplo genérico de un adivino, no por que exista alguna conexión inherente con el mito de Tiresias: así es Tiresias el que habla a Amfitrión de Zeus y Alcmena y también quien advierte a la madre de Narciso que el muchacho prosperará. Éste es su papel emblemático en la tragedia.

 

 

Tirésias au cours d'une transe « chamanique »,

scène d'un vase à figures rouges.

Recreaciones artísticas

Literatura posterior al periodo clásico

La figura de Tiresias ha sido muy querida por escritores y poetas. Tiresias representa muchas cosas: el adivino más grande de los mitos clásicos; la figura maldecida por los dioses; el arquetipo del travestismo, hombre- mujer; su personaje ha sido muy útil para desarrollar ideas de muchos creadores. En el clímax de la Necyomantia de Luciano, Tiresias, en el Hades, es preguntado por “¿cuál es la mejor manera de vivir?” y su respuesta es desconcertantemente moderna: "la vida de un individuo corriente: olvidarse de los filósofos y de su metafísica". [6] Es un consejo pragmático y moderado, el consejo que mejor representa el mensaje moral de la corta historia.

En la Divina Comedia (Infierno, Canto XX), Dante sitúa a Tiresias en el cuarto hoyo del octavo círculo del Infierno, el círculo destinado a los personajes fraudulentos. (el cuarto hoyo es para los adivinos). Tiresias es condenado a caminar toda la eternidad con la cabeza vuelta hacia atrás: mientras vivió siempre se esforzó en mirar al futuro, en el Infierno, debe mirar solamente hacia atrás. Manto, su única hija, también debe recibir su mismo castigo.

Más recientemente, “Tiresias” fue el título de un poema de Lord Tennyson publicado en 1885 en el poemario «Tiresias and other poems».

En el drama surrealista de Guillaume Apollinaire Les Mamelles de Tirésias («Los pechos de Tiresias», 1917), Teresa, una joven feminista casada que se niega a tener hijos, se convierte en un "señor mujer" después de liberarse de sus pechos y adoptar el nombre de Tiresias; su marido, en cambio, se ocupará de traer miles de hijos al mundo para repoblar la ciudad de Zanzíbar. Teresa reaparece al final de la obra bajo los rasgos de una cartomántica, paródico vestigio del papel profético de Tiresias.

La figura del adivino tebano también desempeña un papel importante en la obra del poeta inglés T.S. Elliot, La Tierra Baldía (The Waste Land) (1922), en la que, mediante su función de adivino, puede aparecer como una figura simbólica del Creador.

Frank Herbert el conocido autor de novelas de ciencia ficción, también utiliza las características míticas de Tiresias en la segunda novela de su ciclo Dune, Dune Messiah (1969). El protagonista, Paul Atreides, pierde la vista pero tiene poderes proféticos que provienen de penetrar en la parte masculina y femenina de la psique.

En la novela de Lawrence Durrell, Balthazar (1958), la segunda parte de El Cuarteto de Alejandría, varios de los personajes de la novela tienen momentos proféticos, sobre todo Melissa, Scobie y Balthazar. Scobie viste trajes cruzados, sugiriendo el motivo andrógino de Tiresias. La novela también tiene una corta canción rimada: Old Tiresias/ No-one half so breezy as,/ Half so free and easy as / Old Tiresias.

La poeta Carol Ann Duffy escribió un poema titulado "De la señora Tiresias" («From Mrs Tiresias») en su colección «The World's Wife» (Las esposas del mundo, 1999).

Tiresias también aparece en la novela Middlesex (ganadora del Premio Pulitzer de 2002) de Jeffrey Eugenides. Cal, el protagonista, se refiere y se compara a los adivinos, e incluso participa en una representación de Antigona.

En la reciente novela de Haruki Murakami, Kafka en la orilla (2002), hay un personaje llamado Oshima, que es un adivino andrógino, como Tiresias.

Se le han dedicado muchos poemas, siendo los más recientes "Tirésias", un texto de Marcel Jouhandeau, en Ecrits secrets (III) y "Tirésias" et autres poèmes choraux, recueil de Yánnis Rítsos


 

Recreaciones musicales

El personaje de Tiresias está muy ligado a la recreación de algunos mitos del ciclo tebano —Edipo, Antigona, Creonte, Yocasta— que han tenido mucho éxito en el mundo del teatro, y por añadidura, en el de la ópera. Se ha compuesto mucha música incidental para las representación teatral que adaptaban esos mitos, adaptaciones de Edipo Rey, Antigona y Las Bacantes. Además, muchos compositores han escrito óperas en las que siendo el papel central el de alguno de esos personajes —Antigona y Edipo— Tiresias siempre aparece, como un papel importante o como papel secundario. Alguna de estas óperas son las siguientes:

  • 1927 - Edipo rey, una ópera oratorio de Igor Stravinski (con libreto es de Jean Cocteau), en la que Tiresias es uno de los personajes principales.
  • 1947 - Les Mamelles de Tirésias («Los pechos de Tiresias»), una ópera del compositor francés Francis Poulenc, basada en el texto surrealista de Apollinaire. [7]
  • 1949 - Antigone, opera de Carl Orff.
  • 1960 - Revelation in the Courthouse Park (1960), una ópera de Harry Partch basada en Las Bacantes.
  • 1968 - The Bassarids, una ópera de Hans Werner Henze (con libreto de W. H. Auden y Chester Kallman) también basada en Las Bacantes.
  • 1996 - Antigone, opera de Mikis Theodorakis. Teodorakis, además uso el mismo tema de Antigona en dos de sus ballets: "Antigone" (coreografiado por John Cranko, 1959) y "Antigone in Jail" (coreografiado por Micha van Hoecke, 1972). También compuso musica incidental para una representación teatral de Antigona en 1990.
  • 1997 - Antigone-Legend, una obra de Frederic Rzewski, para soprano y piano (texto de Bertolt Brecht).

En la música popular el personaje de Tiresias también ha sido fuente de inspiración. La canción de Genesis "The Cinema Show" («La exposición de cine»”) (del álbum de 1973 Selling England by the Pound («Se vende Inglaterra por una libra») se basa en un extracto del poema del T.S. Eliot "The Waste Land", con menciones a Tiresias.

Dennis DeYoung utiliza Tiresias en la canción "Castle Walls" («Muros del castillo») en el álbum de 1977 de Styx "The Grand Illusion".

Otras recreaciones

El teatro se ha ocupado, como el mundo de la música, frecuentisimamente de los mitos tebanos, con continuas adaptaciones y reinterpretaciones de obras como el Edipo Rey, Antigona o Las Bacantes. En ellas casi siempre aparece el personaje de Tiresias, bien como un personaje principal o con un papel simplemente secundario. Algunas de las adaptaciones más conocidas son:

  • 1922 - Antígone, obra teatral de Jean Cocteau.
  • 1934 - La Machine infernale, una obra teatral de Jean Cocteau. Tiresias es uno de los cinco papeles principales, junto con Edipo, Yocasta, Anubis y el Sphinx, monstruo con cabeza de mujer.
  • 1942 - Antígone, obra teatral de Jean Anouilh.
  • "The Island", obra teatral de Athol Fugard.

En 2003 se estrenó Tiresia, una película de Bertrand Bonello.


 

Fuentes

Tiresias aparece en las siguientes fuentes literarias clásicas:

1.Homero
  La Odisea.

The Odyssey, Homer

 
2.Sófocles Edipo Rey y Antígona ,
3.Eurípides Las bacantes, Ifigenia en Táuride (c. 414 adC) y Las fenicias.

 

Eurípides (1990/1998), Tragedias, Obra completa. Madrid: Editorial Gredos, 1998. Vol III: Helena. Fenicias. Orestes. Ifigenia en Áulide. Bacantes. Reso, [1ª edición, 2ª impresión]. ISBN 8424935268.
4.Esquilo
  Los siete contra Tebas (467 adC).

Seven Against Thebes, Aeschylus

 
5.Séneca el Joven Edipo.Oedipus, Seneca the Younger
6.Ovidio Metamorfosis.Metamorphoses, Ovid
7.Calímaco Canto V de "El baño de Pallas".Fifth Hymn ("The Bath of Pallas"), Callimachus
8.Dante Alighieri La Divina Comedia.The Divine Comedy, Dante Alighieri
9.John Milton El paraíso perdido.

Referencias y notas

  • 1960 - Graves, Robert: The Greek Myths (1960) (Edición revisada, Cassell, Londres, 1968). Hay edición española publicada en Alianza Editorial.
  • 1976 - Brisson, Luc: Le mythe de Tirésias: essai d'analyse structurale (Leiden: Brill, 1976). Análisis estructuralista por un seguidor de Claude Lévi-Strauss. Tiene una completa fuente de referencias literarias y un suplemento con referencias artístiscas e iconográficas.


 

  1. Luc Brisson 1976. Le mythe de Tirésias: essai d'analyse structurale (Leiden: Brill). Un completo análisis del mito según la tradición estructuralista, con muchas analogías dibujadas de la ambivalente sexualidad que se consideraba existia entre los animales en antigüedad.
  2. Esta versión es la preferida por los poetas Tennyson y Swinburne.
  3. Eustasio y John Tzetzes sitúan el episodio en el Monte Cithaeron en Beocia, cerca de Tebas.
  4. El episodio es brevemente tratado por Higinio, Fabula 75; Ovidio lo trata extensamente en las Metamorfosis III.
  5. El profeta ciego con vista interna como recompense por su ceguera, es un tema habitual en la mitología.
  6. R. B. Branham, "The Wisdom of Lucian's Tiresias" The Journal of Hellenic Studies 109 (1989), pp. 159-160.
  7. Albert Bermel, "Apollinaire's Male Heroine" Twentieth Century Literature 20.3 (July 1974), pp. 172-182
Tiresias was a priest of Zeus. According to the mythographic compendium Bibliotheke[3], different stories were told of the cause of his blindness, the most direct being that he was simply blinded by the gods for revealing their secrets. An alternate story told by the poet Pherecydes was followed in Callimachus' poem "The Bathing of Pallas"; in it, Tiresias was blinded by Athena after he stumbled onto her bathing naked.[4] His mother, Chariclo, a nymph of Athena, begged her to undo her curse, but Athena could not; instead, she cleaned his ears,[5] giving him the ability to understand birdsong, thus the gift of augury.

On Mount Cyllene in the Peloponnese,[6] as Tiresias came upon a pair of copulating snakes, he hit the pair a smart blow with his stick. Hera was not pleased, and she punished Tiresias by transforming him into a woman. As a woman, Tiresias became a priestess of Hera, married and had children, including Manto, who also possessed the gift of prophecy. According to some versions of the tale, Lady Tiresias was a prostitute of great renown. After seven years as a woman, Tiresias again found mating snakes; depending on the myth, either she made sure to leave the snakes alone this time, or, according to Hyginus, trampled on them. As a result, Tiresias was released from his sentence and permitted to regain his masculinity. This ancient story is recorded in lost lines of Hesiod.[7]

In a separate episode[8], Tiresias was drawn into an argument between Hera and her husband Zeus, on the theme of who has more pleasure in sex: the man, as Hera claimed; or, as Zeus claimed, the woman, as Tiresias had experienced both. Tiresias revealed woman's greatest secret: that she receives the greater pleasure: "Of ten parts a man enjoys one only."[9] Hera instantly struck him blind for his impiety. Zeus could do nothing to stop her, but he did give Tiresias the gift of foresight[10] and a lifespan of seven lives.

Stripped of its narrative, anecdotal and causal connections, the mythic figure of Tiresias combines several archaic elements: the blind seer; the impious interruption of a natural rite (whether of a bathing goddess or coupling serpents); serpents and staff (Caduceus); a holy man's double gender (shaman); and competition between deities.

Tiresias's background, fully male and then fully female, was important, both for his prophecy and his experiences. Also, prophecy was a gift given only to the priests and priestesses. Therefore, Tiresias offered Zeus and Hera evidence and gained the gift of male and female priestly prophecy. He varied in terms of how he obtained his information: sometimes, like the oracles, he would receive visions; other times he would listen for the songs of birds, or ask for a description of visions and pictures appearing within the smoke of burnt offerings, and so interpret them.

As a seer, "Tiresias" was "a common title for soothsayers throughout Greek legendary history" (Graves 1960, 105.5). In Greek literature, Tiresias's pronouncements are always gnomic but never wrong. Often when his name is attached to a mythic prophecy, it is introduced simply to supply a personality to the generic example of a seer, not by any inherent connection of Tiresias with the myth: thus it is Tiresias who tells Amphytrion of Zeus and Alcmena and warns the mother of Narcissus that the boy will thrive as long as he never knows himself. This is his emblematic role in tragedy (see below). Like most oracles, he is generally extremely reluctant to offer the whole of what he sees in his visions.

In Hellenistic and Roman times Tiresias' sex-change was embroidered upon and expanded into seven episodes, with appropriate amours in each, probably written by the Alexandrian Ptolemaeus Chennus, but attributed by Eustathius to Sostratus.[11] Tiresias is presented as a complexly liminal figure, with a foot in each of many oppositions, mediating between the gods and mankind, male and female, blind and seeing, present and future, and this world and the Underworld.[12]

[edit] Tiresias and Thebes

Tiresias appears as the name of a recurring character in several stories and Greek tragedies concerning the legendary history of Thebes. In The Bacchae, by Euripides, Tiresias appears with Cadmus, the founder and first king of Thebes, to warn the current king Pentheus against denouncing Dionysus as a god. Along with Cadmus, he dresses in women's clothing to go up the mountain to worship Dionysus with the Theban women.

In Sophocles' Oedipus the King, Oedipus, the king of Thebes, calls upon Tiresias to aid in the investigation of the killing of the previous king Laius. At first, Tiresias refuses to give a direct answer and instead hints that the killer is someone Oedipus really does not wish to find. However, after being provoked to anger by Oedipus' accusation first that he has no foresight and then that Tiresias had had a hand in the murder, he reveals that in fact it was Oedipus himself who had (unwittingly) committed the crime. Outraged, Oedipus throws him out of the palace, but then afterwards realises the truth.

Oedipus had handed over the rule of Thebes to his sons Eteocles and Polynices, but Eteocles refused to share the throne with his brother. Aeschylus' Seven Against Thebes recounts the story of the war which followed. In it, Eteocles and Polynices kill each other, and Megareus kills himself because of Tiresias' prophecy that a voluntary death from a Theban would save the city.

Tiresias also appears in Sophocles' Antigone. Creon, now king of Thebes, refuses to allow Polynices to be buried. His sister, Antigone, defies the order and is caught; Creon decrees that she is to be buried alive. The gods express their disapproval of Creon's decision through Tiresias. However, Antigone has already hanged herself rather than be buried alive. When Creon arrives at the tomb where she is to be interred, his son, Haemon who was betrothed to Antigone, attacks Creon and then kills himself. When Creon's wife, Eurydice, is informed of her son and Antigone's deaths, she too takes her own life.

Tiresias and his prophesy are also involved in the story of the Epigoni.

Death

Tiresias died after drinking the water from the spring Tilphussa, where he was struck by an arrow of Apollo. After his death he was visited in the underworld by Odysseus, to whom he gave valuable advice concerning the rest of his voyage, specifically concerning the cattle of Helios, which Odysseus' men did not follow.

 QE-RA-SI-JA

At Knossos, in a Late Minoan IIIA context (fourteenth century BC), seven Linear B texts mention an entity, unattested elsewhere as yet, called qe-ra-si-ja and, once, qe-ra-si-jo. If this title had survived the fall of LMIII Crete, then it could have evolved into *Terasias in Doric and, possibly, *Te[i]resias in Ionic.[13]

 The caduceus

Main article: Caduceus

Connections with the paired serpents on the caduceus are often made (Brisson 1976:55-57).

In post-classical literature

The figure of Tiresias has been much-invoked by fiction writers and poets. Since Tiresias is both the greatest seer of the Classical mythos, a figure cursed by the gods, and both man and woman, he has been very useful to authors. At the climax of Lucian's Necyomantia, Tiresias in Hades is asked "what is the best way of life?" and his disconcertingly modern response, couched in high-flown diction is "the life of the ordinary guy: forget philosophers and their metaphysics[14] This advice is pragmatic and moderate and represents the moral message of the short story.

In The Divine Comedy (Inferno, Canto XX), Dante sees Tiresias in the fourth pit of the eighth circle of Hell (the circle is for perpetrators of fraud and the fourth pit being the location for soothsayers or diviners.) He was condemned to walk for eternity with his head twisted toward his back; while in life he strove to look forward to the future, in Hell he must only look backward. Tiresias' daughter Manto is also assigned her punishment here.

More recently, "Tiresias" was the title of a poem by Alfred, Lord Tennyson.

 

T. S. Eliot used Tiresias as an integral voice in his landmark modernist poem, "The Waste Land".

The French composer Francis Poulenc also wrote an opera called Les Mamelles de Tirésias ("The Breasts of Tiresias") based on Guillaume Apollinaire's surrealist text.[15]

Frank Herbert also uses the mythic characteristics of Tiresias in his second Dune novel, Dune Messiah, where the protagonist Paul Atreides loses his sight but has prophetic powers to counter this stemming from insights into both the male and female part of the psyche.

Amy Seham, drama professor at Gustavus Adolphus College, wrote a musical entitled "Tiresias" in 1999, with music by Chanda Walker and Kira Theimer.

Tiresias as a motif of doubleness (male/female) also occurs in the writing of Rohinton Mistry. There it serves as a comparison to the protagonist of the short story "Lend me your Light", who is torn between his childhood home in Bombay and his new existence in Toronto: "I, Tiresias,/ Blind and throbbing between two lives..." (Tales from Firozsha Baag: 180).

In Lawrence Durrell's novel, Balthazar, the second part of his Alexandria Quartet, various of the novel's characters are seen as having moments of prophetic sight, namely Melissa, Scobie and Balthazar. Scobie also cross-dresses, thus implying the androgyny of Tiresias. The novel also features the sing-along rhyme:

Old Tiresias
No-one half so breezy as,
Half so free and easy as
Old Tiresias

Tiresias also shows up in Jeffrey Eugenides' Middlesex (novel). Cal, the protagonist, references and compares himself to the seer, and even played him in a production of Antigone.

Dennis DeYoung uses Tiresias in the song "Castle Walls" on the 1977 Styx album "The Grand Illusion."

Haruki Murakami's novel, Kafka on the Shore, has a character called Oshima, who is an androgynous seer, like Tiresias.

Carol Ann Duffy wrote a poem entitled 'from Mrs Tiresias' in her collection The World's Wife. This poem is told from the point of view of Tiresias' marriage partner, and interprets the myth in a modern context.

Genesis's song "The Cinema Show" (from the 1973 album Selling England by the Pound) is based on an excerpt of T. S. Eliot's poem "The Waste Land", and as such, mentions the character of Tiresias.

During the opening scenes of O Brother Where Art Thou, a clear derivative of Odyssey, Tiresias is introduced as an old black man on a railroad handcar. Although when asked his name he states "I have no name"

In 2001 Le Tendre and Rossi published a two-volume comic book Tiresias, focusing on his gender-change period.

[edit] Sources

Tiresias appears in the following literary classics:

The film Tiresia is inspired by this myth.

[edit] Notes

  1. ^ Of a line born of the dragon's teeth sown by Cadmus,Bibliotheke, III.6.7; see also Hyginus, Fabula 75.
  2. ^ Luc Brisson 1976. Le mythe de Tirésias: essai d'analyse structurale (Leiden: Brill).
  3. ^ Bibliotheke III.6.7.
  4. ^ This, readable as a doublet of the Actaeon mytheme, was the version preferred by the English poets Tennyson and even Swinburne.
  5. ^ Bibliotheke III.6.7.
  6. ^ Eustathius and John Tzetzes place this episode on Mount Cithaeron in Boeotia, near the territory of Thebes.
  7. ^ According to Bibliotheke III.6.7, and in Phlegon, Mirabilia 4.
  8. ^ The episode is briefly noted by Hyginus, Fabula 75; Ovid treats it at length in Metamorposes III.
  9. ^ Bibliotheke III.6.7.
  10. ^ The blind prophet with inner sight as recompense for blindness, is a familiar mytheme.
  11. ^ Eustathius, Commentary on Homer's Odyssey 10.494.
  12. ^ Fully explored in structuralist mode, with many analogies drawn from ambivalent sexualities considered to exist among animals in Antiquity, in Brisson 1976.
  13. ^ Lesson 26: Mycenaean and Late Cycladic Religion and Religious Architecture.
  14. ^ R. B. Branham, "The Wisdom of Lucian's Tiresias" The Journal of Hellenic Studies 109 (1989), pp. 159-160.
  15. ^ Albert Bermel, "Apollinaire's Male Heroine" Twentieth Century Literature 20.3 (July 1974), pp. 172-182 .

The Breasts of Tiresias (1917) by Guillaume Apollinaire

[edit] References

Wikimedia Commons has media related to:
  • Robert Graves, 1960 (revised edition). The Greek Myths
  • Luc Brisson, 1976. Le mythe de Tirésias: essai d'analyse structurale (Leiden: Brill) Structural analysis by a follower of Claude Lévi-Strauss and a repertory of literary references and works of art in an iconographical supplement.

Metamorphoses

Shakespeare's comedy Midsummer Night's Dream, Boccaccio's Decameron, Chaucer's Canterbury Tales, the Thousand and One Arabian Nights, and Ovid's Metamorphoses are among the most famous collections of stories in which one story surrounds another. The outer stories provide little more than a framework or rationale for the more interesting, frequently bawdy, shenanigans within.

The frame of Ovid's Metamorphoses is a history of events from the days of creation to Ovid's present, but with a twist: All stories told must involve physical transformations (metamorphoses). Verifiably historical figures are limited to the emperors Julius and Augustus whose transformations are from mortals to gods. Other transformed figures come from Greco-Roman myth and legend.

The House of Thebes in Ovid's Metamorphoses

Book Three of Ovid's Metamorphoses relates the story of the House of Thebes but not in a straigthforward chronological manner.

Instead there are digressions and inset stories. Members of the House of Thebes include
  • Cadmus
    Cadmus created the sown men (Spartans) by sowing dragon's teeth. He is the founder of Thebes.
  • Oedipus
    An oracle warned Oedipus' parents that their baby would grow up to murder his father and marry his mother. The parents thought they had had their baby killed, but he was saved and lived to carry out the prophecy.
  • Dionysus
    Dionysus was a god who made mortals see things other than as they really were. In this way he caused one of his unbelievers to be torn apart by his own mother.
  • Semele
    Semele was the mother of Dionysus, but when she asked Zeus, her mate, to reveal himself in his full glory, it was too much for her and she burned up. Zeus snatched the unborn Dionysus and sewed him into his thigh.


    "Tiresias II" XI/99 Maße: 30x45 cm
    Ovid, Metamorphosen: XII, 39- 63
    Bleistift- Bunststiftzeichnung
     

    The Story of Tiresias

    LAS EXPERIENCIAS DE TIRESIAS
    Nicole Loraux (Acantilado)
    Precio:30 € ($42,28)
    Idioma: Español
    ISBN: 8496136566. ISBN-13: 9788496136564

    568 p. ; 21x13 cm. (2004).

    One of the important peripheral figures in the House of Thebes' legends is the blind seer Tiresias, whose own story Ovid introduces in Metamorphoses Book Three. Tiresias' tale of woe and transformation began when he separated two mating snakes for no apparent reason. Instead of poisoning Tiresias with indignant viper venom, the snakes magically transformed him into a woman. The original transgendered individual wasn't too happy with the procedure, but lived with it for seven years before figuring out a technique that would either kill him or reverse the operation. Since striking the snakes had worked before, he tried it again -- this time with at least a legitimate motive. It worked, and he became a man again, but unfortunately his life story came to the attention of two of the most contentious of the Olympians, Juno (Hera for the Greeks) and her husband Jupiter (Zeus for the Greeks).

    Who Derives More Sexual Pleasure?

    Juno claimed she was doing little more than servicing Jupiter, while Jupiter claimed he wasn't getting enough bang for his buck, so to speak. Like a bolt of lightning, inspiration hit the thunder god. He would consult the one person who could resolve their argument. Only Tiresias knew both sides of the coupling argument. Poor Tiresias. He didn't have much choice this time. He had to answer. Jupiter was right, he said. The pleasure woman derives is greater.

    Juno was outraged. In her anger she made the judge blind, but Jupiter, gratified, rewarded Tiresias with the power of seeing the future.

    Tiresias Elsewhere

    Tiresias appears in the Oedipus legends and dramas, and in Odysseus' underworld adventure, but in Ovid's Metamorphoses, he shares his gift in two additional, transformational stories, those of Narcissus and Echo, and Bacchus and Pentheus.

    Next page Never let him know himself - Narcissus | Pentheus

  •   
    Devin originaire de Thèbes, il devient aveugle jeune, lorsqu'il surprend accidentellement Athéna nue au sortir du bain. La déesse lui enlève la vue car aucun mortel ne doit voir un dieu ou une déesse. Mais pour le consoler elle lui offre le don de comprendre le langage des oiseaux et de pouvoir prédire l'avenir, même après sa mort et ce, durant sept générations. 
    Elle lui donne aussi un bâton de cornouiller, lui permettant de se diriger aussi bien qu'avec ses propres yeux.

    Rendant de nombreuse prédictions, il met en garde Oedipe contre sa funeste destinée, révèle le destin d'Héraclès, aide les Thébains assiégés, mais leur annonce que la ville sera quand même prise par les Épigones. Il meurt ce jour là après avoir bu l'eau de la fontaine Telphuse. Au royaume des morts, appelé par Ulysse,  il lui prédit les évènements qui jalonneront son retour vers Ithaque.



    Tirésias surprend Athéna dans son bain (F')

     

     

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