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Serpiente Glykon

http://plato.alien.de/service-bildarchiv-muenchen-glyptothek.htm

   

 

 

                                   

                              "Primero te ignoran, luego te descalifican, luego te discuten, y al final afirman que esa idea era suya".

Robert Bauval, corroborada por el Dr. Chandra Wickramasinghe, catedrático de matemática aplicada y astrónomo en la Universidad de Cardiff.

                                          

                                                             ORIÓN , EL CAZADOR  CELESTE

 

NOTA: La reproducción en esta página, citando la procedencia, de diversos textos tomados de la Red , a modo de información sobre  la existencia de diferentes opiniones, no significa necesariamente que se esté de acuerdo con dichas  afirmaciones u opiniones.

1.ORIÓN ASTRONÓMICAMENTE

 

Orión, el Cazador, es una  constelación  prominente, quizás la mejor conocida del cielo. Sus estrellas brillantes y visibles desde ambos hemisferios en invierno hacen que  sea reconocida universalmente.

Orión se encuentra cerca de la constelación del río Eridano y apoyado por sus dos perros de caza Canis Major y Canis Minor peleando con la constelación de Tauro.

Visible en latitudes entre +85° y −75°

Mejor visibilidad a 21:00 (9 p.m.) durante el mes de Enero

Estrellas principales:

 

Las estrellas Alnitak, Alnilam, y Mintaka, forman el conocido "Cinturón de Orión", también llamadas "Las tres Marías".

 

 

......

 ........................

 

 

 2.ORIÓN EN LA MITOLOGIA GRIEGA

Imagen:Uranometria orion.jpg

Grabado de Orión de la Uranometria de Johann Bayer (1603)
En la mitología griega Orión (griego antiguo Ὠρίων) era un Gigante[1], que sirvió de arquetipo para el cazador primordial en la cultura griega. Su mito sobrevive sólo en episodios y referencias fragmentarias, y sus significados eran oscuros para la cultura patriarcal de la Grecia clásica, necesitando alguna explicación.

orion

Orion keeping Taurus the Bull at bay
with his bow and arrows

Nacimiento

Hirieo, el fundador de la ciudad de Hiria, en Beocia, nunca había conocido mujer pero deseaba a pesar de ello tener un heredero.

Un día, Zeus, Hermes y Poseidón le visitaron en su palacio. Hirieo sacrificó para ellos el buey más hermoso de su manada.

Más tarde les preguntó qué podía hacer para tener un descendiente sin tener que casarse. Para ello, Zeus le hizo traer la piel del buey que Hirieo había sacrificado para ellos y le pidió que orinase encima. Así lo hizo Hirieo. Entonces los tres dioses enterraron la piel en el jardín del palacio y se marcharon.

Nueve meses más tarde, apareció en el lugar donde la piel había sido enterrada un niño al que Hirieo dio el nombre de Orión (de ourina, ‘orinar’). Cuando alcanzó la edad adulta, era tan grande que podía andar por el fondo del mar manteniendo la cabeza y los hombros fuera del agua.

El primer amor y sus consecuencias

Así fue como llegó a la isla griega de Quíos. Fue recibido en la corte del rey de la isla, Enopión, y allí se enamoró de su hija, la princesa Mérope. Enopión quiso librarse de este incómodo pretendiente, para lo que decidió prometerle la mano de su hija si éste libraba a Quíos de todas las bestias que atacaban a hombres y ganado. Enopión estaba convencido de que Orión no lo lograría, pero éste era un excelente cazador y no tuvo ningún problema para cumplir el encargo. Cuando regresó y pidió la mano de Mérope, Enopión se desdijo de sus promesas, el enamorado Orión se enfadó y saqueó el palacio, siendo sin embargo finalmente apresado por el ejército de lanceros del rey.

Como castigo, Enopión le cegó y le abandonó en la playa. Orión marchó entonces directo a través del mar hasta la isla de Lemnos, donde fue atraido por la forja de Hefesto, quien aceptó cederle como lazarillo a su ayudante Cedalión. Así, guiado por el muchacho, Orión regresó al mar y caminó hacia el este para encontrarse con el sol. Durante su camino, recuperó milagrosamente la vista.

Reencuentro con Artemis y muerte

Otra versión cuenta que Artemis se había enamorado de Orión, lo cual despertó celos en Apolo, dios del sol y hermano gemelo de Artemisa, pues aquél tenía que cuidar de la castidad de ella. Un día Apolo hizo una apuesta a su hermana, a que no podía asestarle una flecha a un animal que se movía a lo lejos dentro de un bosque. Artemisa lanzó su flecha y dio, como siempre, en el blanco. Cuando fue a ver su presa, se dio cuenta que había aniquilado a Orión. Fueron tan grandes sus quejas y sus lamentos, que Zeus, padre de los dioses, colocó a Orión en el cielo para su consuelo. Se dice que un día Orión regresará para vengarse de Apolo y si no a él, a sus descendientes ya mortales y casarse con la descendiente de Artemisa.

Existe una versión más, en la que se cuenta que Enopión, movido por los celos, le sacó los ojos a Orión en castigo para que jamás volviera a ver a Mérope. Así transcurrió su vida, hasta que un día pisó un escorpión sin darse cuenta, siendo picado y muerto por su veneno. Los dioses se apiadaron de él y lo colocaron en los cielos junto a sus dos perros de caza (Can Mayor y Can Menor) y una liebre llamada Lepus. Se dice que por eso persigue a Mérope y las Pléyades, sus hermanas, y huye de Escorpión, al otro lado del cielo. También se dice que ataca a Tauro, una de las bestias que invadieron Quíos.

                                                                         ORIÓN Y EL ANTIGUO EGIPTO

                                                                                            ancientegypt.hypermart.net/records/index.htm

In Ancient Egypt Orion was known as The Soul of Osiris. Traditionally Osiris is considered to be the Lord of the Two Lands; Lord of the Heavens and Lord of the Earth. He was also considered to be Lord of the Dead and in this capacity was always represented in mummy wrappings and wearing the White Crown of Egypt.

 

osiris
Osiris
orion
Orion: the Soul of Osiris

 

         Clearly the White Crown of Egypt, as much a symbol of Osiris as his mummy wrappings, is not evident in the constellation of Orion. However we do not have far to look for it. It is situated directly above his left arm. In fact Orion gives the appearance of having both arms upraised in the act of placing the White Crown of Egypt on his (non-existent) head! The White Crown is represented by the Constellation of Taurus.

 

orion
Orion captured in the act of placing the
White Crown of Ancient Egypt on his head.

 

         The White Crown is as synonymous with Ancient Egypt as is the River Nile, the Sphinx and the Pyramids � and the Red Crown of Ancient Egypt enjoyed the same renown. Egyptologists associate the White Crown with Upper Egypt and the Red Crown with Lower Egypt due to misinterpretation of the Narmer Plate. (The subject of a later discussion paper.) They also mistakenly associate the Double Crown with the Unification of Upper and Lower Egypt around 3200BCE.

 

white crown
The White Crown
of Ancient Egypt
red crown
The Red Crown
of Ancient Egypt
double crown
The Double Crown
of Ancient Egypt


         Just as the White Crown of Ancient Egypt is mapped in the constellations so too is the Red Crown. To locate it we need look directly below the Constellation of Orion. Today the constellation is referred to as Lepus the Hare, so named by the Ancient Greeks, but in the days of the Ancient Egyptians it was referred to as Orion's Chair. When the constellation of Orion's Chair is rotated 90 degrees the Red Crown becomes evident.

 

orions chair


The constellation of
Orion's Chair
orions chair
Orion's Chair
flipped 90 degrees
red crown
The Red Crown
of Ancient Egypt

 

         Now let us take a look at the constellations of the Northern Winter night skies. Immediately recognizable are Orion, the White Crown of Ancient Egypt in Taurus and the Red Crown of Ancient Egypt in Orion's Chair.

Now, very carefully see if you can find another Red Crown, a face and an Osiris beard.

 

skies

The Northern Winter Skies. From top left to top right: Gemini and Taurus.
From middle left to middle right: Canis Minor, Monoceros and Orion.
From bottom left to bottom right: Canis Major, Orion's Chair and Eridanus.

 

         No-one except the Ancient Egyptians could have contrived these star constellations. They are pertinent only to the Ancient Egyptian civilization. No other civilizations had Red Crowns, White Crowns, Osiris beards and a Sphinx! Remember also that in the Osiris Legend, Thoth is credited with having introduced all the arts and sciences, including astronomy and hieroglyphs, to the Ancient Egyptians. He was the Keeper of the Records. It was Osiris who was the source of all Knowledge. It was Osiris who contrived the constellations. It was Osiris who was the Great Architect
.


 

chair
The constellations of Orion's Chair and Eridanus
form the Ancient Egyptian "Super Giant"
complete with the Red Crown and the Osiris Beard.


 

         The Ancient Egyptians kept their Secrets well. There is really no need to look beneath the Sphinx for the Hall of Records or the Pillar of Knowledge: we need only look up to the heavens. When the Super Giant, complete with Red Crown and Osiris Beard, is viewed his full length to the end of the constellation of Eridanus, the Sphinx is revealed!
         Directly in front of the Super Giant's mouth can be seen the Constellation of Orion. This positioning was not accidental. The Constellation of Orion, and by association Osiris, is being revealed as the Word of God. God is identified as the Celestial Sphinx.


 

Sphinx

The constellation of Eridanus extended to it's tail end reveals the Sphinx!
The constellation of Orion, and by association Osiris,
is revealed as the Word of God.
God is the Sphinx Super Giant comprised of the
Constellations of Lepus and Eridanus.
The Sphinx at Giza is a representation of God on Earth.

 

         God in his heaven is the Sphinx Super Giant situated alongside Orion, the Word of God. God on Earth is the Sphinx situated next to the Pyramids at Giza.

         The Pyramids at Giza, like Orion, are the Word of God �they are beginning to speak but they still hold many Secrets.


 

Sphinx1
The Pyramids are the Word of God


There remains no room for doubt that the Ancient Egyptians mapped the heavens.

 

 

 

 

Otra leyenda: 

En la mitología griega, Orión era un gigante y un gran cazador. Artemis, diosa de la Luna y de la caza, se enamoró de él y descuidó su tarea de iluminar el cielo nocturno.

Su hermano gemelo, Apollo, viendo a Orión que nadaba en el mar retó a su hermana a golpear lo que parecía no ser otra cosa más que un perro entre las olas. Sin darse cuenta de que era Orión, Artemio disparó una flecha y mató a Orión.

Cuando su cuerpo llegó a la orilla, Artemis vio lo que había hecho. Inconsolable, ella colocó su cuerpo en el cielo, junto con sus perros de caza. Su pena se manifiesta en la frialdad y tristeza de la Luna.

 3.Las estrellas de Orión

 

Imagen:Orion constellation map.png

 

 

 

 
ALNITAK - Zeta Orionis – La Faja
BELLATRIX - Alpha Orionis
RIGEL – La 7ma estrella más brillante en el cielo(beta Orionis)
SAIPH - Kappa Orionis
MEISSA - Lambda Orionis

BETELGEUSE (Alfa Orionis)-  - Una estrella roja supergigante a una distancia de alrededor de 600 años luz, se muestra aquí en esta imagen del Telescopio Espacial Hubble que representa la primera imagen directa de la superficie de una estrella diferente del Sol. Mientras que Betelgeuse es más fría que el Sol, es más masiva y 1000 veces más grande – si se colocara en el centro de nuestro Sistema Solar, se extendería pasando la órbita de Júpiter. Como muchos nombres de estrellas, Betelgeuse es de origen árabe. Se deriva de una frase que se refiere al hombro o axila del cazador, el área general ocupada por esta estrella en dibujos de la figura en la constelación. Como una supergigante roja masiva, está acercándose al final de su vida y pronto se convertirá en una Supernova.Imagen:Betelgeuse star (Hubble).jpg


 

Origen del nombre "Betelgeuse"

El nombre es una corrupción del árabe يد الجوزا, "yad al-jawzā", o sea "la mano de Jauza", siendo Jauza una figura mitológica de sexo femenino, inicialmente identificada por los antiguos árabes en el firmamento con Géminis y posteriormente asociada con la constelación de Orión. Durante la Edad Media, cuando el nombre de la estrella fue transcrito al latín, el carácter arábigo inicial, "Ya" (ي) de sonido "y" , fue malinterpretado como una "Ba" (ب), de sonido "b", debido probablemente a que la escritura árabe permite que "Ya" altere su grafía en los inicios de palabra, y "Yad al-Jauza" se convirtió en "Bedalgeuze".

Más tarde, durante el Renacimiento, se especuló entre los eruditos ocidentales que el nombre original habría sido "Bait al-Jauza", cuyo significado se pretendía que fuera "hombro de Jauza" en árabe, lo que condujo a la forma actual "Betelgeuse"; aún así, la forma correcta de "hombro" en árabe sería ابط ("Ibţ").

 

RIGEL

Rigel es la estrella β Orionis, en teoría la segunda estrella en brillo de la constelación de Orión por su denominación, si bien su brillo actual la hace la más brillante de dicha constelación, por delante de la estrella α Orion, Betelgeuse. Está situada en el supuesto pie izquierdo de la figura del cazador Orión que forman las estrellas de la constelación. De ahí su nombre de origen árabe, Rijl jauza al-Yusra, "el pie izquierdo del central", en alusión a Orión. Otro nombre árabe que también posee es Algebar, cuyo origen está en ar-Rijl al-Jabbār, "el pie del gigante".

 

BELLATRIX

Bellatrix (γ Ori / γ Orionis / Bellatrix), es la tercera estrella más brillante de la constelación de Orión , situandose en el hombro del guerrero. Su nombre proviene del latín y significa "la guerrera".

Esta estrella fue utilizada como estándar de luminosidad para comparar la variabilidad lumínica de otras estrellas, hasta que se descubrió que Bellatrix es una estrella variable eruptiva, cambiando su luminosidad desde la magnitud +1.59 hasta +1.64.

Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Bellatrix"

Mintaka

De Wikipedia, la enciclopedia libre

 

Mintaka (Delta Orionis / δ Ori) es una estrella doble de la constelación de Orión cuyo nombre deriva de la palabra árabe para cinturón.

Forma parte del llamado Cinturón de Orión junto con Alnitak (ζ Ori) y Alnilam (ε Ori) y con ellas forman el grupo conocido como "las tres Marías".

No se trata de una estrella doble visual ya que su compañera que se encuentra a 53 segundos de arco se sitúa sólo a 0,5 años luz de distancia.

Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Mintaka"

 

 

Alnilam

Alnilam (Epsilon Orionis / ε Ori) (del árabe Al Nizam, "el hilo de perlas"), es una estrella variable pulsante irregular situada en la constelación de Orión.

Es la estrella central y más brillante del Cinturón de Orión, constituido además por las estrellas Mintaka (δ Ori) y Alnitak (ζ Ori), conocido también como el grupo de "las tres Marías".

Es una supergigante azul que se convertirá en una supergigante roja para posteriormente explotar y terminar como una estrella de neutrones.

 

ALNITAK

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Alnitak (Zeta Orionis / ζ Ori) (del árabe Al Nitaq, "el cinturón"), es un sistema múltiple formado por tres estrellas situado en la constelación de Orión.

Forma parte del llamado Cinturón de Orión junto con Mintaka (δ Ori) y Alnilam (ε Ori) y con ellas forman el grupo conocido como "las tres Marías".

La estella principal es una supergigante azul que posiblemente se convertirá en una supergigante roja para posteriormente explotar y terminar como una estrella de neutrones.

Junto a ella y a 2,1 segundos de arco se encuentra una primera compañera con una magnitud visual de +3,72 y un poco más alejada, a 57 segundos de arco, el tercer componente del sistema con una magnitud visual de +9,00.

 

ETA ORIONIS

Eta Orionis (η Ori), es un sistema binario de estrellas situado en la constelación de Orión que está formado por dos estrellas azules que se mueven en órbita una alrededor de la otra de forma que llegan a eclipsarse

HATSYA

 

Hatsya (ι Ori / ι Orionis), es una estrella de la constelación de Orión, siendo la más brillante de las que conforman la espada. Su nombre proviene del árabe, Na’ir al Saif, que significa el brillante de la espada.
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Hatsya"

SAIPH

Kappa Orionis
 

Saiph (κ Ori / κ Orionis ), es la sexta estrella más brillante de la constelación de Orión.

Su nombre proviene del árabe saif al jabbar, que significa espada del gigante

MEISSA

Meissa (λ Ori / λ Orionis), también conocida como Heka, es una estrella de la constelación de Orión. Ambos nombres provienen del árabe, Al-Maisan "la estrella brillante" y Al-Haq’ah "la mancha blanca".

 

 

                El Cinturón de Orión supuestamente está ligado a la Gran Pirámide de Egipto.

 

Como señalan con claridad los textos antiguos, Orión es Osiris, y su desaparición del cieio antes del amanecer fue su “muerte”. La estrella más cercana y la más brillante del cielo, Sirio, es conocida como Sotis, y está bien identificada con Isis

En otros mitos que luego le había contado Inaro de su isla, se creía que era un famoso gigante , cuyos hombros sobresalían del mar, de cuyo dios, Poseidón era hijo. Enamorado de una ninfa que no le correspondía, la violó y el padre de la muchacha  pidió venganza, por lo que el dios de la muerte, Dioniso, le durmió en un profundo sueño y así Enopión , que así se llamaba el padre de la muchacha ultrajada,  le arrancó los ojos .Tras muchas vicisitudes, había recobrado los ojos porque la diosa Artemis, similar a la diosa Neith egipcia,  le había convertido en su cazador favorito aunque su arrogancia le valió ser muerto por un escorpión, la constelación que aparece en el cielo  por el este cuando Orión se oculta por el oeste.

La orientación estelar de las Pirámides

 

Un estudio realizado por el astrónomo belga Robert Bouval resalta que las tres pirámides de Gizeh, llamadas de Keops, Kefrén y Micerino, reproducen en la Tierra el alineamiento de las tres estrellas del cinturón de la constelación de Orión, en la que los egipcios veían la imagen celeste de Osiris.

 

El alineamiento de las tres pirámides está orientado al Suroeste respecto al Nilo, tal como la cintura de Orión respecto de la Vía Láctea, que los egipcios identificaban con el Nilo celeste. La prolongación del eje imaginario hacia el Este del alineamiento atravesando el Nilo conduce al obelisco único de Heliópolis, que ocupaba el lugar de la roca primitiva o menhir donde se posó luego el ave de la resurrección, el pájaro de fuego, el fénix de Heliópolis.

 

 

La orientación estelar de la Gran Pirámide de Gizeh

 

La Gran Pirámide presenta dos conductos que relacionan la llamada ``cámara del Rey´´, en el corazón de la pirámide, con las caras sur y norte. Al principio, los arqueólogos pensaron que eran dos ``tubos de aireación´´, pero su importante sección y sobre todo su orientación precisa demuestran que son, en realidad, conductos astronómicos que permiten la conexión de la cámara real con la energía de ciertas estrellas muy particulares. La cámara llamada ``de la Reina´´ presenta también estos orificios orientados, pero, por razones que ignoramos, no se prolongan hasta el exterior. En todo caso, es interesante constatar que el conducto de la cámara de la Reina que va hacia el sur está orientado a la estrella Sirio, que según la religión egipcia contenía el Ba o alma de la diosa Isis y está en relación con la concepción del infante divino Horus. El conducto norte de la cámara de la Reina se orienta a la constelación de la Osa Menor, relacionada con el Horus de la azuela de Uepuauet, Anubis abridor de caminos, cuya forma era la de la constelación misma. Las cuatro estrellas del carro de la Osa Menor representan a los cuatro hijos de Horus.

Esta relación evoca la ceremonia de la apertura de los sentidos que se realiza con la momia para prepararla para su viaje al más allá. Recordemos que en la ceremonia funeraria es el hijo, en este caso Horus, quien se encarga de oficiar los ritos.

 

El conducto sur de la cámara del Rey está orientado a la constelación de Osiris, Orión. Fundamentalmente a la estrella Alnitak, que forma parte del cinturón de Orión. Como la orientación corresponde a la aparición de la estrella al Oriente, simboliza la resurrección de Osiris en el cielo. La constelación de Orión es la representación antropomórfica de un cazador con la corona del Alto Egipto y que enfrenta a la estrella Aldebarán, de la constelación de Tauro, que simboliza para los egipcios al dios Seth.

 

El conducto norte se orienta a la constelación de la Osa Mayor, en particular a la estrella de Alpha Thuban. Está en relación con el juicio que libera al alma del difunto. Debemos recordar que en esa épocs la polar se situaba en Alpha del Dragón, donde los egipcios habían visto la sede del dios Horus.

 

 

: Schwarz Fernando, Egipto Revelado(colección del canal Infinito), Editorial Kier, Buenos Aires, 2005

 

 

 

El primer Techo Astronómico del mundo. TUMBA  DE SENENMUT

Pero lo más sorprendente del extraño monumento secreto que Sen-en-Mut llevó hasta las mismas entrañas del templo de la reina Hatshepsut es el excepcional ‘Plano Astronómico’ que hizo incluir en el techo de la cámara.

Se trata de una representación de las constelaciones del hemisferio sur, de los doce decanes que regían los equivalentes meses lunares, y de una tabla astral, gracias a la cual se podían medir y observar los movimientos celestes nocturnos. En suma, un asombroso mapa interestelar para navegar por los espacios celestes.  

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La mitad sur del techo está dedicada a  las constelaciones septentrionales. Se ven doce círculos que representan los doce meses lunares. Los círculos están separados  en dos grupos desiguales por un triángulo largo y estrecho que representa el meridiano. En su vértice más agudo, el triángulo se halla conectado con una constelación en forma de toro que se identifica con nuestra ‘Osa Mayor’. Mediciones actualizadas han permitido comprobar que, según este plano, la Osa Mayor, se encuentra situada en el exacto lugar o declinación que le correspondería en el cielo en el tiempo en que Sen-en-Mut vivió.

 

En el techo están representadas tres fechas estelares que marcaban en la época de Sen-en-Mut; tres momentos especiales desde el punto de vista religioso y del calendario egipcio.

 

1.La  medianoche del 18 al 19 de nuestro mes de marzo, la culminación de la Osa Mayor

 

2. La medianoche  del 16 al 17 de nuestro mes de julio, momento en el que la estrella Sirius se confunde al amanecer con el sol, lo que para los egipcios marcaba el comienzo de su ‘Año Nuevo’, coincidiendo con la crecido del río Nilo

 

3. La medianoche del 14 al 15 de nuestro mes de noviembre, momento en el que se producía la culminación de la estrella principal de la constelación de Orión, asimilada por los egipcios antiguos con el dios Osiris, es decir la resurrección mística del dios.

 

A la izquierda de esta imagen se ve a la diosa Isis, identificada con Sothis, detrás siguen Júpiter y Saturno, en forma de dioses con cabeza de halcón. Al final de esta escena se puede identificar a Venus bajo el aspecto de un ave fénix. Una figura de Seth evoca al planeta Mercurio.

Curiosamente, Marte no consta en este lugar, lo cual constituye un gran misterio sin resolver. La única explicación plausible, puesto que  los egipcios conocían perfectamente la existencia del planeta Marte es que, durante la concreta noche estelar representada en el techo astronómico de Sen-en-Mut, ese planeta no fue visible en Egipto.

Además, los astrónomos que han estudiado el techo han podido determinar de modo absoluto la fecha en la que el mismo fue diseñado y representado, lo que permite datar la tumba con una exactitud casi precisa. En los cincuenta años que median entre el 1505 y el 1455 a. C., existió una sola noche en la que el planeta Júpiter tuvo una ascensión derecha determinada, tal y como está representado en el techo, y en la que el planeta Marte no fue visible; ésa fue la del 14 al 15 de noviembre del año 1463 a C., que coincide con el año 16/17 de Thutmosis III.

                                                                              www.institutoestudiosantiguoegipto.com/senenm...

Unidas  las principales estrellas de Orión mediante líneas, sale una pirámide

 
 

 

 

 
 

Pero puestos a crear dibujos, si seguimos creando formas tridimensionales, ¿que pasaría si tomamos a Kappa del Orión como parte del rompecabezas?: una nueva pirámide, casi simétrica a la primera...

www.elistas.net/.../indice/1701/msg/1731/

 
 

LA EDAD DE LA ERA DE LAS PIRÁMIDES

http://mitosdelmilenio.com.ar/gizeh3.htm

Acá nos encontramos con otro (que se suman ya a los tantos) temas de Egipto que también desconocemos fehacientemente y que ha dado paso a nuevas controversias entre los egiptólogos.
Me refiero a la datación de la Era de las Pirámides.
Los historiadores han cambiado las fechas en muchas oportunidades, y es el día de hoy que las mismas siguen siendo fechas estimadas.
Para el descifrador de los jeroglíficos, el padre de la egiptología científica Champollion en 1830 consideraba que la I Dinastía comenzaba en el aproximadamente 5.867 A.C. Años más tarde el egiptólogo alemán Karl Lepsius adelantó la fecha para el 3.892 A.C. y para Auguste Mariette (Director del Servicio de Antigüedades Egipcias, 1821-1881) volvió atrás y estimó el año 5.004 A.C. para los inicios.
Para su colega Dr. Brugsh consideró el comienzo en el 4.400 A.C.
Y es así que durante la década de 1940-1950 la fecha para la I Dinastía se volvió a ajustar para aproximadamente 3.100 A.C. Pero hoy en día los historiadores la siguen ajustando constantemente, llevándola del 3.300 al 2.900 A.C., etc.
Para Gastón Maspero, descubridor de los famosos Textos de las Pirámides, consideraba más de 7.000 años atrás.
Pero la obra de Manetón, que fue un sacerdote egipcio que vivió en el Bajo Egipto durante el reinado de Ptolomeo II Filadelfo (347-285 A.C.) nos habla de acuerdo a su cronología rescatada por Sixto Africano (aproximadamente 221 A.C.) y Eusebio de Cesárea (aproximadamente 264-340 D.C.) de 30 Casas ó Dinastías, proporcionando además las versiones griegas de los nombres egipcios, así Khufu fue Kheops, Jafra es Kefrén y Menkaura, es Micerinos.
Manetón nos habla de una época mucho más antigua a Menes, quien fue el Primer Rey de Egipto. Según Eusebio, la cronología de Manetón muestra tres épocas distintas antes de Menes, al gobierno de los semidioses siguió el de los Reyes de Horus y duró 15.510 años, luego vino la línea predinástica de Reyes que duró otros 13.777 años lo que suma 28.927 años antes de Menes.
Diodoro de Sicilia dio un total de 33.000 años antes de Menes, y de acuerdo a un papiro original egipcio que data de la XVII Dinastía que se encontró en Egipto a comienzos del siglo XIX conocido como Papiro de Turín, vendido al Museo de Turín, Italia nos muestra dos épocas que se les adjudicó 13.420 y 23.200 años lo que hace un total de 36.620 años. La tercer época antes de Menes no puede ser descifrada por el deterioro del documento original.
Pero entonces nos preguntamos: ¿Cuál es la edad exacta de la Era de las Pirámides?.
Queda claro en todo esto que la datación egipcia es imperfecta y se basa sólo en la subjetividad e interpretación de cada investigador.
Entonces, las fechas que utilizamos hoy, ¿son las correctas?, según parece que no ...

 


Fotografía de la Región de Gizeh, mostrando de izquierda a derecha a Kheops, Kefrén y Micerinos.
Las Pirámides perfectas de la IV Dinastía egipcia.
(Fotografía de G.D.G)

 

Para los egipcios la primera Edad de Oro, cuando los Dioses confraternizaban con los humanos, se llamó Tep Zepi, que puede traducirse como Primera Vez.
Ellos creían que el órden cósmico y transferencia a Egipto había sido establecido mucho tiempo atrás por los Dioses. Que Egipto había sido gobernado por milenios por una raza de Dioses antes de que fueran confiados a los Faraones. Estos eran el nexo sacerdotal con los Dioses y por extensión con la Primera Vez.
Eran los custodios de su sabiduría y leyes, y todo lo que hacían estaba conectado con lo que ellos llamaban Tep Zepi ó conocido también como los Tiempos de Osiris.
Hoy sabemos que quienes construyeron las Pirámides pensaron y lo relacionaron con la Primera Vez, que sus monumentos perfectos tenían relación estelar en especial con las estrellas del Cinturón de Orión y la estrella Sirio, el lugar cósmico de sus almas.
"Grande es la Verdad, duradera su eficacia, pues no ha sido perturbado desde los tiempos de Osiris ..." reza las palabras del sabio visir Ptahotep (V Dinastía durante la Era de las Pirámides

 

 

The Orion Goddess

 

Predynastic figurine from el-Mamariya (c. 3600 BC, Brooklyn Museum New York); palette from el-Faiyum (c. 3000 BC, Egyptian Museum Cairo); drawing of a woman with raised arms on a Naqada vessel (c. 3600 BC)  Egyptian Goddess (a) / Egyptian Goddess (b) // Hand – star // Hypothetical Orion goddess and her Sirius gourd  Orion goddess

 

 

3) Hill sanctuaries, a rite of creation

 

Do you remember the Orion Goddess? Her raised arms (shoulders, elbows and hands) are formed by Bellatrix, Aldebaran and the Pleiades, by Betelgeuse, Alhena, Castor and Pollux. Epsilon Tauri in the Hyads, a star near Betelgeuse in Orion, and Castor in Gemini are the radiants of three meteor showers, namely the Taurids, Orionids and Geminids. These were seen as the souls of the worthy deceased, born again by the heavenly Mother Goddess (whose daughters were a part of her and were seen in Aldebaran and in Sirius).  Orion goddess 3

 

There was a hill sanctuary on the Giza plateau, overlooking the Nile. Here the Orion Goddess, her Aldebaran daughter and her Sirius daughter were worshipped and the stars observed. When seen from a certain position on the west of the hill, the morning sun rose between a pair of curved tops:  horizon 1

 

 

 

 

 

 

                                       Egipto y las pirámides - Las pirámides de egipto

Egipto y las Piramides. Egipto ha fascinado y sigue fascinando todo el ... Es la teoria llamada CORRELACION DE ORION de Robert Bauval y Graham Hancock. ...
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Orion and Sirius are so fundamental to ancient Egyptian thought that it appears to have spilled over into modern times.  The original insignia for Apollo 13, for example, showed the constellation Orion in the background.  The insignia was later changed, but survived in the movie, Apollo 13 (the one directed by Ron Howard)!  Richard Hoagland of the Enterprise Mission even claims that most of NASA’s planned events coordinate in various fashions with Orion, Sirius, and their positions in the sky. 

 NASA (an acronym for “Never A Straight Answer”) has not commented on Hoagland’s speculations.  Big surprise!

In Egypt, for example, The Great Pyramids of Giza (as well as those of Teotihuacan in Central Mexico) have the same relative placement as do the three stars of Orion’s belt, Mintaka (d), Alnilam (e), and Alnitak (z).

  Orion is also Osiris in ancient Egyptian traditions,

Sirio-Isis, Can Mayor

 

 and Sirius (a binary star with possibly a third companion) is often linked with Isis (Osiris’ wife) as Sirius A, Osiris as Sirius B, and Sirius C (if it exists) with the Dark Goddess.

 

 

Sirio (estrella)

Posición de Sirio en la constelación de Can Mayor.
Posición de Sirio en la constelación de Can Mayor.
Imagen de Sirio A(estrella grande) y Sirio  B,(estrella pequeña, abajo a la izquierda de la mayor),tomada por el telescopio espacial Hubble (Credit:NASA).
Imagen de Sirio A(estrella grande) y Sirio B,(estrella pequeña, abajo a la izquierda de la mayor),tomada por el telescopio espacial Hubble (Credit:NASA).
Recreación artística de Sirio A (estrella grande) y Sirio  B (Credit:NASA).
Recreación artística de Sirio A (estrella grande) y Sirio B (Credit:NASA).

Sirio (también conocida como Alfa del Can Mayor) es la estrella más brillante del cielo nocturno vista desde la Tierra, de una magnitud -1,46 situada en la constelación de Can Mayor. Su magnitud en banda B (filtro azul) es -1,46, su magnitud en banda V (filtro verde) es -1,47.

Es un astro blanco que está situado a 8,7 años luz, siendo la quinta estrella más cercana al Sol. Por su velocidad radial, -7.6 km/s, puede calcularse que se nos aproxima a la velocidad de 27 360 km/h: este valor tan elevado está originado por la combinación de su movimiento propio y el movimiento orbital del Sol alrededor de la Vía Láctea.

Este cuerpo celeste en realidad está compuesto por dos estrellas que viajan juntas, unidas entre ellas por una fuerza de gravedad mutua, describiendo una trayectoria en forma de espiral.

La compañera de Sirio (llamada Sirio B) fue observada casualmente en 1862 por el famoso constructor de objetivos astronómicos, Alvan G. Clark, cuando estaba ensayando sobre Sirio el telescopio que acababa de terminar para el Observatorio Naval de Washington: era la primera estrella enana blanca descubierta; su magnitud es 8.44 y su tipo espectral DA.

Se calcula que la masa de Sirio es 3,5 veces la del Sol y la de la compañera como la del Sol. En cambio el volumen de Sirio B es cuarenta mil veces menor que el solar. Por consiguiente su densidad es cuarenta mil veces la del Sol, y como ésta es 1,4 la de la Tierra, resulta para la compañera de Sirio la asombrosa densidad de 60.000; o sea, un litro de este material en la Tierra pesaría 60.000 kilogramos, y el contenido de un pequeño dedal, 50 kilogramos.

El sistema de Sirio ha sido protagonista de controversia antropológica, debido a que, aparentemente, Sirio B era conocido por una tribu africana, los Dogon, antes de su descubrimiento por Clark. L.W. Roxburg e I.P. Williams.

 

SIRIO, LA ESTRELLA ROJA

Sin duda, el mayor misterio que encierra Sirio es que, en la antigüedad, era descrito por un brillante lucero de color rojizo. Séneca afirma rotundamente este color, al comparar a Sirio con Marte y con Antares, cuerpos de claro color rojo, aunque anterior mente había sido mencionada así por Homero en La Ilíada (estrella “funesta” de color rojo), por Horacio y por Ovidio. Virgilio escribe en La Eneida que es un astro maléfico y de mal agüero, asociándolo con la enfermedad, el dolor y la muerte. Incluso en el Almagesto de Ptolomeo se incluye entre las estrellas rojas. Independientemente al mundo clásico, el historiador galorromano Gregorio de Tours (538-593) escribió De Cursu Stellarum ratio, un texto que servía a los monjes para conocer el momento en el que debían de hacer los oficios nocturnos mediante la posición de las estrellas. Los nombres de las estrellas principales no coinciden con los que siempre se han denominado en la época clásica, pues siguen una tradición local. Sirio es llamada Rubeola (rojiza).

 El famoso astrónomo italiano Schiaparelli (quien observó los canales marcianos) dio a mitad del siglo XIX una posible explicación al cambio de color de Sirio: cuando una estrella se encuentra baja en el horizonte, su luz debe de atravesar un mayor espeso r de atmósfera que cuando la estrella está en una posición cercana al cénit (el punto más alto del cielo, justo sobre nuestras cabezas), por lo que sucede un fenómeno físico denominado refracción de la luz. Un ejemplo de la refracción es observar que un palo en un estanque parece estar doblado. Los rayos se dispersan más en el color azul, y menos en el rojo. Si el astro es muy brillante (caso de Sirio) el efecto es más acusado. Así, al salir la estrella por el Este, siempre se suele ver de color rojizo. P ara los egipcios, el orto de Sirio antes del amanecer indicaba la llegada de la crecida del Nilo, por lo que posiblemente asociaron este color rojo al verdadero color de la estrella. La llamaron Shotis, que significa “luminaria”. Era simbolizada mediante un perro, de ahí que con el paso del tiempo terminó toda la constelación denominada Can Mayor.

 Además, debido al movimiento de las capas de aire en la atmósfera (las turbulencias se producen porque el aire caliente tiende a subir, mientras que el frío baja), una estrella brillante como Sirio puede parpadear o disminuir un poco su brillo e incluso aparecen destellos de distintos colores (rojo, azul o verde), cambiando a un ritmo muy rápido. Esto hizo que Hesíodo (contemporáneo de Homero) la describiera como poikilios Seiros (Sirio, la de los muchos colores). A Arturo en el Boyero y a Capella en A uriga también les sucede este fenómeno. Las personas que no están acostumbradas a ver el cielo pueden creer que la estrella está más cerca que las demás, y que se está moviendo, llegando a la errónea conclusión de que han avistado a un ovni.

 Más tarde, cuando se comenzó a saber con algo de detalle la evolución estelar, se pensó que Sirio B se encontraba en la fase final de su vida. Todas las estrellas nacen de una nebulosa de gas, principalmente compuesta de hidrógeno, que se condensa para formar estrellas. De una misma nebulosa pueden surgir cientos de estrellas jóvenes, muy calientes y de color azul, formando un cúmulo abierto de estrellas. Las Pléyades, en Tauro, son el mejor ejemplo de cúmulo abierto. Conforme van gastando el combustible , se van haciendo algo más frías, pasando a un color amarillento, como es en la actualidad nuestro Sol. En estos momentos, el Sol se encuentra aproximadamente a la mitad de su vida de alrededor de 10.000 millones de años (nuestra estrella nació hace unos 5.000 millones de años). Luego llega la vejez de la estrella, se enfría aún más, y se convierte en una gigante roja.

Dependiendo de la masa de la estrella, su muerte será de una manera u otra. Una estrella como nuestro Sol liberará las capas exteriores al espacio, formando una nebulosa planetaria. El núcleo de la estrella forma un objeto muy masivo, al que se denomina enana blanca. Sirio B es una enana blanca, por lo que anteriormente debía de haber sido una gigante roja, que explicaría el color de la estrella en la antigüedad.

 Sin embargo, existe un problema importante: el tiempo. Los modelos de evolución estelar dan una duración mínima de nebulosa planetaria entre 1.000 y 10.000 años, y si Sirio B era una gigante roja hace 1.500 años, debería de haber creado dicha nebulosa planetaria, algo que no ha ocurrido. Además, según los datos obtenidos, Sirio B tiene una edad de unos 10 millones de años, en contradicción con los pocos más de mil que tendría esta explicación.

 No obstante, se consiguió otra teoría para explicar el enrojecimiento de Sirio B, a partir de los estudios de las enanas blancas mediante luz ultravioleta conseguidos gracias a la información de satélites artificiales, ya que éstos pueden estudiar estas longitudes de onda que son “filtradas” por la atmósfera (la luz ultravioleta es nociva para la vida). Las enanas blancas pertenecientes a sistemas binarios, en caso de ser suficientemente compactas y estar cerca de la estrella principal, pueden “atraer” h acia sí la materia de ésta estrella. El gas, principalmente hidrógeno, eleva mucho su temperatura, llegando a producirse una reacción termonuclear en la superficie de la enana blanca (es como si “resucitase”), pudiendo ser responsable de la formación de l as novas (estrellas que aumentan mucho su brillo en pocos días, y que anteriormente no habían sido observadas). Sin embargo Sirio B no está lo suficientemente cerca de Sirio A como para que le ocurra este fenómeno. Posteriores desarrollos teóricos pronost icaron que estrellas como Sirio B, en las que se tiene una importante atmósfera de hidrógeno, podrían utilizar este gas para realizar pulsos termonucleares, convirtiendo a la enana blanca en una gigante roja durante un pequeño intervalo de tiempo, que dependerá de la cantidad de materia utilizada (una media de 250 años), logrando explicar el enrojecimiento de Sirio en la antigüedad. Pero el tiempo en el que fue visto como rojo fue de 1.000 años, implicando, en el caso de que la teoría fuese correcta, que la enana blanca tuvo que emplear en este fenómeno gran parte de su masa.

SIRIO TRIPLE

 En los últimos 70 años, los astrónomos han anunciado en varias ocasiones la sospecha de que Sirio no sea doble, sino realmente triple, de manera que este casi imperceptible tercer astro perturbe muy sutilmente el movimiento del par principal, aunque much os no han encontrado ninguna evidencia de ello. No obstante, la polémica ha vuelto a resurgir cuando los astrónomos Daniel Benest y J.L. Duvent completaron un análisis de todas las medidas de Sirio A-B para buscar algunos comportamientos periódicos a part ir de órbitas binarias, llegando a concluir que existe un 90% de probabilidades de que Sirio C exista realmente, perturbando la órbita de la pareja A-B unos 0.055 segundos de arco en su movimiento de 6.3 años en torno a la principal.

 Según sus cálculos, Sirio C puede tener una masa de no más de 0.05 masas solares, lo que quiere decir que probablemente sería una enana roja o, incluso, una enana marrón. Las enanas marrones son más masivas que los planetas, pero algo menos que las estrellas, encontrándose justo en el límite de 0.08 masas solares: si un cuerpo tiene más masa, se produce una reacción termonuclear en su núcleo y se enciende una nueva estrella. Las enanas marrones no hacen ignición, pero emiten radiación proveniente de la e nergía que les ha sobrado tras su formación. Actualmente, los astrónomos han detectado varias de estas enanas marrones, destacando dos de ellas en las Pléyades (PPL 15 y Teide 1, ésta descubierta por el astrofísico español Rafael Rebolo desde el Instituto Astrofísico de Canarias).

Las simulaciones de las posibles órbitas de Sirio C indican que el comportamiento gravitacional del sistema no permite una órbita estable de más de cuatro años entorno a Sirio B, pero sí podría existir una estrella de baja masa alrededor de Sirio A con un período de 6.3 años. Desde la Tierra, Sirio C nunca podría estar más lejos de 3 segundos de arco de la principal, en comparación con los 12 segundos de arco que alcanza el Cachorro en su punto más alejado. Además, la magnitud visual de esa estrella ser ía entre 12 y 17, incluso algo más débil (Sirio B tiene magnitud 8.5) Sin embargo, como estas clases de enanas emiten mucha radiación infrarroja, se tiene la esperanza de poderla detectar mediante modernos equipos de detección de este tipo de radiación.

    Aún podemos mencionar otro hecho curioso sobre Sirio:

Las tradiciones orales de los pueblos que habitan en el valle del Níger (antiguo Sudán francés), especialmente la tribu de los Dogones, narran algunas leyendas sobre astronautas del pasado, que provinieron de Sirio. Muchas de estas historias son muy especulativas; pero coinciden asombrosamente en algunas características astronómicas.

Para los Dogones, Sirio no era la estrella más brillante, sino una pequeña estrella que gira en torno a ella (Po Tolo ) en unos 60 años, siguiendo una elipse (antes de que Kepler consiguiese dar sus tres famosas leyes sobre el movimiento de los planetas alrededor de las estrellas, se pensaba que la órbita era una circunferencia; la tradición de estos pueblos africanos se pierden en la noche de los tiempos).

La propiedad principal de la estrella pequeña era que estaba formada de un material muy denso, tal y como sucede en realidad. También creían que alrededor de Sirio giraba una tercera estrella (aún no se puede asegurar ) y varios planetas. Sin embargo, en el caso de que Sirio B se hubiese convertido en una gigante roja hace 2.000 años, habría destruido los planetas que se hubiesen encontrado en torno a ella

                                                       

                                                                 http://www.uco.es/~i52cacaj/AAC/bolet24/sirio.htm

 

El gran referente celeste era la estrella Sirio, a la que los egipcios llamaban Sotis. Se trata de la estrella a de la constelación del Perro Mayor. Es la estrella más resplandeciente del cielo. Su nombre significa “brillante”, y su salida helíaca coincidía con el solsticio de verano, la gran fiesta solar, y con la crecida del Nilo. 

Sotis o Sothis (literalmente "Brillante del año nuevo") es el nombre griego que los antiguos egipcios daban a una estrella excepcionalmente significativa para ellos y a la que identificaban con la diosa Sopdet. No está explícitamente claro a qué astro se refiere, pero hay motivos suficientes para suponer que se trata de la estrella Sirio:
  • Plutarco aclara que El Alma de Isis es llamada Perro por los griegos
  • Isis es identificada con Sothis en muchísimos textos egipcios.
  • Los griegos llamaban a Sirio, el perro.
  • Sirio es la estrella más brillante del firmamento.
  • La primera aparición de Sirio en el cielo cada año sucede justo antes del desbordamiento anual del Nilo.
  • Los griegos llamaron al periodo siriano los Días del perro asociándolos con los días más calurosos del verano y a las enfermedades relativas a esa época.
  • Los egipcios también relacionaron el periodo Sóthico a ciertas enfermedades.
La Diosa Isis-Sotis amamantando a su hijo Horus
La Diosa Isis-Sotis amamantando a su hijo Horus

Iconografía

A Sopdet se la representa como una mujer con la corona Blanca, una estrella, el uraeus y dos cuernos alirados, o con dos plumas. A veces como un gran perro (símbolo de la constelación del Can mayor). También como un milano hembra, sobre el sexo del dios Osiris.

Es la esposa de Hapy. Asociada a Isis como Isis-Sotis.

Es la madre y hermana del faraón, a quien conduce por el Iaru, para poder transformarse en una eterna estrella viviente en el Campo de las Ofrendas.

A Sotis se la solía representar en los denominados techos astronómicos de las tumbas.

 

Sothis

   SOTHIS

 

TRANSLITERACIÓN: spdt
NOMBRE EGIPCIO: SOPDET/SEPEDET
NOMBRE GRIEGO/ROMANO: SOTHIS/SIRIUS (Estrella Sirio).
ICONOGRAFÍA: Vaca (su primera representación). Mujer con una estrella sobre la cabeza. Puede llevar un tocado formado por dos altas plumas verticales al que se suma una pluma de avestruz en diagonal, que sujeta con su mano derecha, y un disco en la base. Todo el conjunto, a veces, lleva añadido un par de cuernos de gacela. Mujer en pie sobre su barca y acompañada de un perro.

SINOPSIS: Los Textos de las Pirámides recogen tradiciones astrales, solares y osiríacas. Sothis (Sirio) forma parte de dicha tradición estelar que pudo ser la más antigua. Según este corpus, guiaba al rey por el Más Allá y éste se unía a ella para dar nacimiento a la estrella de la mañana.
Por su relación con la inundación fue la representante del astro que anunciaba la crecida anual del río Nilo, el más brillante cuando se acerca el solsticio de verano y que marcaba el comienzo del año nuevo. Los egipcios llamaban “Año Sothíaco” a aquél en el que coincidía la aparición de Sirio en el horizonte con el comienzo de la inundación. Por esta razón se la denominó “La Brillante del Año Nuevo”. Con motivo de la inauguración del año, se celebraba una fiesta muy importante, que requería gran cantidad de ritos mágicos para conjurar la partida de un año “viejo” y celebrar la llegada de uno nuevo, renovado. Era un momento delicado ya que todas las fuerzas mágicas estaban en movimiento.
Ligada a las aguas benefactoras que inundaban el país, se convirtió en esposa de Hapy.
Estuvo identificada con Isis y con Orión (Osiris); este último se vinculaba al limo fertilizante que quedaba posado en las tierras tras la retirada de las aguas de la crecida. Por todo ello, Sothis se ligó a las buenas cosechas, enfatizando su papel de diosa de la fecundidad, de la agricultura y del tiempo.
Con el desarrollo de la civilización egipcia, se convirtió en la madre que amamantaba al difunto para que no pereciera en el Más Allá, ayudándole a ascender a los cielos. En esta función participó en el ciclo de nacimiento y renacimiento, tan habitual en el pensamiento religioso egipcio. Esdecir, Orión y Sothis abrazaban al fallecido y le daban vida futura.
Otras formas de la diosa Sothis fueron: en el Reino Medio Sothis-Horus y en Época griega Sothis-Inpu, dotándola de un aspecto masculino.

 

  Ver representación de Sothis    

 

 

 

 

                                                  

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Dieux égyptiens
Présentation
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Par animal
Par écriture hiéroglyphique
Sopdet
M44 t
Spd.t

Image:Sothys.gif Sothis est le nom grec de la déesse égyptienne, Sopdet (ou Sôpdit).

Personnification divine de l'étoile Sirius (l'étoile du Chien en égyptien), elle symbolise l'arrivée de la crue annuelle du Nil qui coïncide avec l'apparition de l'étoile au début du mois de juillet (le lever héliaque). Cette crue annuelle étant indispensable pour fertiliser les terres arides des rives du Nil (par l'apport en eau et en limon), Sothis a été naturellement associée à la fertilité et à la prospérité.

On la trouve représentée sous les traits d'une femme portant la grande couronne blanche (de Haute-Égypte) surmontée d'une étoile.

 

SOTHIS

TRANSLITERACIÓN: spdt
NOMBRE EGIPCIO: SOPDET/SEPEDET
NOMBRE GRIEGO/ROMANO: SOTHIS/SIRIUS (Estrella Sirio).
ICONOGRAFÍA: Vaca (su primera representación). Mujer con una estrella sobre la cabeza. Puede llevar un tocado formado por dos altas plumas verticales al que se suma una pluma de avestruz en diagonal, que sujeta con su mano derecha, y un disco en la base. Todo el conjunto, a veces, lleva añadido un par de cuernos de gacela. Mujer en pie sobre su barca y acompañada de un perro.
SINOPSIS: Los Textos de las Pirámides recogen tradiciones astrales, solares y osiríacas. Sothis (Sirio) forma parte de dicha tradición estelar que pudo ser la más antigua. Según este corpus, guiaba al rey por el Más Allá y éste se unía a ella para dar nacimiento a la estrella de la mañana.
Por su relación con la inundación fue la representante del astro que anunciaba la crecida anual del río Nilo, el más brillante cuando se acerca el solsticio de verano y que marcaba el comienzo del año nuevo. Los egipcios llamaban “Año Sothíaco” a aquél en el que coincidía la aparición de Sirio en el horizonte con el comienzo de la inundación. Por esta razón se la denominó “La Brillante del Año Nuevo”. Con motivo de la inauguración del año, se celebraba una fiesta muy importante, que requería gran cantidad de ritos mágicos para conjurar la partida de un año “viejo” y celebrar la llegada de uno nuevo, renovado. Era un momento delicado ya que todas las fuerzas mágicas estaban en movimiento.
Ligada a las aguas benefactoras que inundaban el país, se convirtió en esposa de Hapy.
Estuvo identificada con Isis y con Orión (Osiris); este último se vinculaba al limo fertilizante que quedaba posado en las tierras tras la retirada de las aguas de la crecida. Por todo ello, Sothis se ligó a las buenas cosechas, enfatizando su papel de diosa de la fecundidad, de la agricultura y del tiempo.
Con el desarrollo de la civilización egipcia, se convirtió en la madre que amamantaba al difunto para que no pereciera en el Más Allá, ayudándole a ascender a los cielos. En esta función participó en el ciclo de nacimiento y renacimiento, tan habitual en el pensamiento religioso egipcio. Esdecir, Orión y Sothis abrazaban al fallecido y le daban vida futura.
Otras formas de la diosa Sothis fueron: en el Reino Medio Sothis-Horus y en Época griega Sothis-Inpu, dotándola de un aspecto masculino

Sothic cycle

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The Sothic cycle or Canicular period is a period of 1461 ancient Egyptian years (of 365 days each) or 1460 Julian years (averaging 365.25 days each). During a Sothic cycle, the 365-day year loses enough time that the start of the year once again coincides with the heliacal rising of the star Sirius (called Sothis in Greek; a single year between heliacal risings of Sothis is a Sothic year). This rising occurred within a month or so of the beginning of the Nile flood, and was a matter of primary importance to this agricultural society. It is believed that Ancient Egyptians followed both a 365-day solar civil calendar and a lunar religious calendar.

Contents

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[edit] Mechanics and discovery

The ancient Egyptian year was 365 days long, and apparently did not have any intercalary days added to keep it in alignment with the Sothic year, a kind of sidereal year. Normally, a sidereal year is considered to be 365.25636 days long, but that only applies to stars on the ecliptic, or the apparent path of the Sun. Because Sirius is not on the ecliptic, the wobbling of the celestial equator and hence of the horizon at the latitude of Egypt causes the Sothic year to be slightly smaller. Indeed, it is almost exactly 365.25 days long, the average number of days in a Julian year.

This cycle was first noticed by Eduard Meyer in 1904, who then carefully combed known Egyptian inscriptions and written materials to find any mention of the calendar dates when Sirius rose. He found six of them, on which the dates of much of the conventional chronology are based. A heliacal rise of Sirius was recorded by Censorinus as having happened on the Egyptian new year's day, between 139 and 142 AD[1] This correlates the Egyptian calendar to the Julian calendar. Thus he was able to compare the day on which Sothis rose in the Egyptian calendar to the day on which Sothis ought to have risen in the Julian calendar, count the number of intercalary days needed, and determine how many years were between the beginning of a cycle and the observation. One also needs to know the place of observation, since the latitude of the observation changes the day when the heliacal rising of Sirius occurs, and mislocating an observation can potentially change the resulting chronology by several decades.[1] Meyer concluded from an ivory tablet from the reign of Djer that the Egyptian civil calendar was created in 4241 BC,[2] a date that appears in a number of old books. But research and discoveries have since shown that the first dynasty of Egypt did not begin before c.3100 BC, and the claim that 4241 BC is the "earliest fixed date" has since been discredited. Most scholars either move the observation upon which he based this forward by one cycle of Sothis to 2781, or reject the assumption that the document in question indicates a rise of Sothis at all.[3]

[edit] Chronological interpretation

Three specific observations of the heliacal rise of Sirius are extremely important for Egyptian chronology. The first is the aforementioned ivory tablet from the reign of Djer which supposedly indicates the beginning of a Sothic cycle, the rising of Sothis on the same day as the new year. If this does indicate the beginning of a Sothic cycle, it must date to about 2773 BC.[4] However, this date is too late for Djer's reign, so many scholars believe that it indicates a correlation between the rising of Sothis and the lunar calendar, instead of the solar calendar, which would render the tablet essentially devoid of chronological value.[3] The second observation is clearly a reference to a helical rise, and is believed to date to the seventh year of Senusret III. This observation was almost certainly made at Itj-Tawy, the Twelfth Dynasty capital, which would date the Twelfth Dynasty from 1963 to 1786 BC.[1] The third observation was in the reign of Amenhotep I, and, assuming it was made in Thebes, dates his reign between 1525 and 1504 BC. If made in Memphis, Heliopolis, or some other Delta site instead, as a minority of scholars still argue, the entire chronology of the Eighteenth dynasty needs to be expanded by some 20 years.[5]

[edit] Problems and criticisms

Determining the date of a heliacal rise of Sothis has been shown to be difficult, especially considering the need to know the exact latitude of the observation.[1] Another problem is that due to the fact that the Egyptian calendar loses one day every four years, a heliacal rise will take place on the same day for four years in a row, and any observation of that rise can date to any of those four years, making the observation not extremely precise.[1]

A number of criticisms have been leveled against the reliability of dating by the Sothic cycle. Some are serious enough to warrant consideration (for example, was the civil calendar unchanged through the thousands of years of Egyptian history?), while others are not (for example, there is no explicit mention of the Sothic cycle in ancient Egyptian writing). Some have recently claimed that the Theran eruption marks the beginning of the XVIII dynasty in Egypt, and because dendrochronologists believe it took place in 1626 BC, that the Sothic cycle is off by 50–80 years. The claim that the Thera eruption is in fact the subject matter of the Tempest Stele of Ahmose I is disputed, and most Egyptologists reject this problem outright. Egypt maintained diplomatic ties with other foreign powers, which allows for comparative chronologies to be made, and it is virtually impossible to move the entire chronology of the Hittites, Mitanni, Assyria, and Babylon earlier by over half a century. Peter James' book [i]Centuries of Darkness[/i] (London, 1991: [1]) is a good introduction to attacks on Sothic dating from the perspective of the revisionists.

Sopdu

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Sopdu in hieroglyphs
Image:Hiero_Ca1.png
 
M44 G43
 
  Image:Hiero_Ca2.png
 

In Egyptian mythology, Sopdu (also rendered Septu or Sopedu) was originally the scorching heat of the summer sun. Sopdu's name, meaning with Sopd, derives from this heat arriving shortly after the star Sirius has its heliacal rising, and thus being seen as coming with Sopdet, Sopdet being the deification of Sirius (Sopd is the masculine form of Sopdet). Indeed, it was said that Sopdet gave birth to this heat, and so Sopdu was seen as her child. The Greeks made a similar conclusion; the Greek name Sirius essentially means scorcher.

The effects of the scorching of the sun lead many ancient cultures to see it as war-like, and the Egyptians were no different in this respect, with Sopdu consequently being seen as a war god. Because heliacal rising occurs in the east, and the sun's heat begins there daily, Sopdu was referred to as Lord of the East, and had his greatest cult centre at the easternmost nome of Lower Egypt, which was named Per-Sopdu, meaning place of Sopdu. The combination of being a war-god, and being associated with the easternmost edge, lead to Sopdu being depicted as an Asiatic warrior, with a shemset girdle and long axe, and more generally being said to guard Egypt's borders. When the Egyptians conquered Sinai, he was also thought to guard the turquoise mines, which predominantly lay within Sinai.

His name is composed of the hieroglyph for sharp, a pointed triangle, and the 3rd person plural suffix (a Quail); thus a literal translation of his name is sharp ones. However, the triangle glyph was really a representation of a plant thorn, which the Egyptians referred to as a tooth, and so his name could be seen as the plural of tooth, i.e. teeth. Consequently, war-gods also being associated with death, he was said, in the Pyramid Texts, to protect the teeth of the deceased.

Har-Sopdu in hieroglyphs
Image:Hiero_Ca1.png
 
G7 M44 Z7
 
  Image:Hiero_Ca2.png
 

By the Middle Kingdom, as a war-deity, he became strongly associated the pharaoh, which, together with his being god of the sky, lead to an association with Horus, the sky god, who was said to be the pharaoh's patron. Consequently, Sopdu started being depicted as wearing the two falcon feathers as a headdress, that represented Horus, who was seen as a falcon. He also started being identified as the standard bearer of Horus - gaining the glyph of a falcon on a standard in his name. By this time, the plural suffix of his name, previously a glyph of a quail, was shown with the hieratic abbreviation - a swirl, which often leads to misinterpretations of the standard depicting the quail, which appears to have otherwise vanished. Eventually, the association with Horus lead to his identity gradually merging to Horus, and in the New Kingdom, he was referred to as Har-Septu, an aspect of Horus rather than an individual.

 

 

 

 

 

References

  1. ^ a b c d e Kitchen, K. A. The Chronology of Ancient Egypt. p.205. World Archaeology, Vol. 23, No. 2 (Oct. 1991).
  2. ^ Sothic Dating Examined by Damien F. Mackey
  3. ^ a b Grimal, Nicolas. A History of Ancient Egypt. p.52. Librairie Arthéme Fayard, 1988.
  4. ^ Grimal, Nicolas. A History of Ancient Egypt. p.51. Librairie Arthéme Fayard, 1988.
  5. ^ Grimal, Nicolas. A History of Ancient Egypt. p.202. Librairie Arthéme Fayard, 1988.