Dra.Ana MªVázquez Hoys, Dpto.Prehistoria e Hª Antigua.UNED

Bibliografía: VAZQUEZ HOYS,A.Mª: Grecia desde el siglo IV.Alejandro Magno.El Helenismo. Madrid, UNED, abril 1993 . CU 118,ISBN84-362-2843

LA DINASTÍA PTOLEMAICA

 

 

Tolomeo I,  II (283-246) , III Evérgetes (246-221) , IV Filopátor (†203)
V Epífanes (†170) VI Filométor († 145) VII Neo Filopátor  (†144) VIII Evérgetes II (" Triphón", † 116)
 IX Soter II, X Alejandro I (†88) XI Alejandro II († 80) XII Theos Filopátor Filadelfo Neodióniso, Auletes († 51)
XIII († 47), XIV († 44)  Cleopatra VII XV Cesarión


 

 





Cleopatra






La reina Cleopatra según el pintor A. Cabanel

 

Tolomeo I
Hijo de Lagos, general macedonio,  compañero(Diadoco)  de Alejandro, se hizo con el poder  en Egipto, el más rico -aunque no el mayor- de los reinos helenísticos. Durante un siglo estará regido por soberanos enérgicos y competentes, que lo llevan a un apogeo comparable al de la época faraónica, decayendo poco a poco hasta caer en manos de Roma.
En todos los terrenos Ptolemeo I, príncipe prudente y tenaz, fue un pionero. Anexionó a Egipto tierras circundantes para abrir francamente su reino al Mediterráneo. Introdujo la moneda, atrajo a pobladores griegos, procuró retener a sus mercenarios otorgándoles dominios. Inauguró una política de colaboración entre griegos e indígenas proponiendo al nuevo dios, Serapis . Fundó el Museo y la Biblioteca alejandrinos.

Tolomeo II (283-246)
Hijo de Tolomeo I, casó según costumbre egipcia con su hermana, Arsinoe (de ahí su epíteto de Filadelfo). Activa política exterior, basada en enlaces matrimoniales y en las guerras contra los Seleúcidas (I y II Guerras Sirias). En el momento de máxima expansión posee Cirenaica, Chipre, Panfilia, Licia y Celesiria [llanura entre Líbano y Antilíbano]. Es hegemón de los Nesiotas [Insulares] cicládicos. Envía embajadas a Roma y la India. Reforma la administración y explota intensivamente los recursos del país mediante monopolios y una fiscalidad exigente. Reforma la moneda, restaura el canal de Necao y el oasis del Fayum y atrae a mercenarios y capitalistas griegos. Desarrolla al máximo Museo y Biblioteca y hace de su corte un centro inigualable de atracción intelectual.

Tolomeo III Evérgeta (246-221)
Desarrolla inicialmente campañas en Asia, potentes, que cesan del todo en la segunda mitad del reinado. Sigue la política de brillo cultural. Exploraciones del Golfo Pérsico. Estudios de Eratóstenes. Inicio de los problemas sociales y de las manipulaciones en la moneda [234], que aumentarán con sus dos sucesores, cuyo reinado es el punto de inflexión en la historia lágida.

Tolomeo IV Filopátor
Amenazado por Antioco III, vence en Rafia (217) a su rival y ha de recurrir a reclutar indígenas egipcios por vez primera (que ocasionalmente se sublevan, conscientes ahora de su fuerza) y a contemporizar con ellos.

 

 

Tolomeo V Epífanes

Pierde Celesiria y sólo guarda Chipre y Cirenaica. Comienza el reinado con una amnistía [piedra de Rosetta] pero no cesan las alteraciones en el Delta y en la Tebaida. La devaluación de la moneda es fuerte: desaparecen la plata y el oro amonedados (210), lo que aísla a Egipto del comercio mediterráneo.

 

 

 

 

       A la muerte de Tolomeo V comienza un largo periodo de decadencia (siglos II-I). Dos hermanos se disputan el trono: Tolomeo VI Filométor († 145 y apoyado por Antíoco IV) y Tolomeo VII Neo Filopátor  (su hijo, †144)  se enfrentaron a Tolomeo VIII Evérgeta II (llamado "el Tripón", † 116), al que los súbditos llamaban Caquérgeta (el Maléfico), apoyado por Roma. Deja el poder a Cleopatra III, su esposa. La plebe alejandrina empieza a intervenir en la elección de soberano. (Tolemeo IX Soter II, hijo del VIII y de Cleopatra III, fue corregente con su madre y luego con su hermano menor, Tolemeo X, en 110. Fue expulsado y regresó fugazmente a Egipto como rey en 89-88). Su hija, Cleopatra Berenice, gobernó desde su muerte hasta el año 80. Tolemeo X Alejandro I (†88), hermano menor del IX, fue impuesto por los alejandrinos como corregente a su madre, Cleopatra III. Casó con Cleopatra Berenice y murió en una batalla naval. Tolemeo XI Alejandro II († 80) era hijo del X fue un juguete de Sila y murió asesinado por los alejandrinos, a pesar de ser el último varón descendiente legítimo de Lagos. Un bastardo de Tolomeo IX, Tolomeo XII Theos Filopátor Filadelfo Neodióniso, llamado Auletes († 51 y padre de Cleopatra VII), usurpa el trono con acuerdo de Roma por sucesivos sobornos a los generales (entre ellos, César).

 

 Expulsado por el pueblo (58), indignado por la cesión de Chipre a Roma, vuelve de la mano del procónsul de Siria (55) y es protegido por la guarnición romana en Alejandría. El publicano C. Rabirio es nombrado dioceta y controla las finanzas. Tolemeo XIII († 47), hermano de Cleopatra VII, casó con éste el año 51. Tras el asesinato de Pompeyo por sus ministros, fue depuesto por César. Murió luchando contra éste, ahogado en el Nilo. Tolemeo XIV († 44) era su hermano. Casó con Cleopatra VII en el 47, por decisión de César y fue asesinado por ésta, última reina del Egipto lágida (Cesarión figuró como Ptolomeo XV hasta su muerte).
 

Rasgos políticos. A diferencia de Seleucia, en Egipto no se fundaron ciudades. Tolomeo I sólo fundó Tolemais, en la Tebaida, para contrarrestar la influencia sacerdotal de Tebas. Las ciudades fundadas por los lágidas lo fueron en el exterior (eso indican nombres como Arsinoe, Filadelfia y Tolemais, que son renominaciones o fundaciones en tierra griega o minorasiática).
Su expansionismo en Siria meridional y Chipre pudo tener como motivo la posesión de madera, pero el resto de sus conquistas parecen de carácter meramente agresivo o imperial. Los nomarcas egipcios semiautónomos fueron sustituidos por gobernadores griegos, a modo de sátrapas. Y las ciudades griegas de sus dominios carecieron, en general, de autonomía, sujetas a un general, a un epístates (gobernador) y al dioceta de Alejandría (ministro de Hacienda). En algunas provincias hubo, como delegado del dioceta, un ecónomo.
Las obras públicas fueron abundantes. Ptolomeo I levantó el Museo y la Biblioteca. Tolomeo II amplió ésta, reconstruyó el canal de Darío I entre el Mar Rojo y el Nilo, pasando por los Lagos Amargos, y comenzó el dragado del Lago Mareotis para crear el nomo arsinoíta, El Fayum, en el que estableció a pobladores griegos. La ruta caravanera nilótica entre Coptos y Berenice, en el Mar Rojo, fue dotada de pozos y fortines. El correo se modeló sobre el persa, lo mismo que el sistema para transporte de bultos pesados, basado en la requisa de animales de tiro por el recorrido. Ptolomeo II introdujo el camello (en realidad el dromedario, de una joroba).

        Alejandría. Era la ciudad "frente a Egipto, ad Aegyptum, no EN Egipto, sino fuera del país. Estaba situada en el istmo entre el mar y el Lago Mareotis. La trazó Dinócrates  según  un plano rectangular hipodámico. Estrabón habla de calles de 30 m. de ancho, de este a oeste, cruzada por otras semejantes, de norte a sur. Alejandro unió a tierra la isla de Faro mediante un muelle de más 1,5 km., llamado el heptastadio por su medida de 7 estadios, en torno al que se formaba un puerto doble, como en Siracusa. Al este había un gran estanque natural, que aún existe, Cerca de éste se hallaba el Kibotos , el puerto de guerra y, en posición simétrica, el puerto privado de Tolomeo II, con una espléndida flota de recreo. Al  oeste el puerto de Eunostos, o "Buen regreso", el actual puerto de Alejandría,  conectado con el Lago Mareotis por un canal. Más adelante, Ptolomeo IV hizo construir una suntuosa residencia sobre una barcaza.
El barrio real, Bruquio, estaba al este. Allí, entre templos y espacios verdes, se alzaban el palacio, el Museo, la Biblioteca, los cuarteles griegos de la guardia, las tumbas de los Ptolomeos y la maravillosa de Alejandro, que erigió Ptolomeo II, al trasladarlo desde Menfis, a la que peregrinó Caracalla peregrinó a ella. Por encima de todo se erguía el Faro, alzado allí por Sóstrato de Cnido. Era una gran torre de tres pisos, cada uno menor que el precedente, y de unos ciento veinte metros de alto. En el tercer piso se elevaba una cúpula sostenida por ocho columnas, bajo la que ardía un potente fuego resinoso. Es posible que hubiese cristales convexos. Podía subirse en ascensor. Hay quien propone al Faro como modelo de los alminares musulmanes.
El abigarramiento y la gigantesca extensión de Alejandría permiten definirla mejor que como una ciudad convencional como una agrupación de politeumas o corporaciones municipales étnicas con hegemonía de la politeuma griega, que imponía la ley y señoreaba a las restantes, empezando a implantarse un sentido territorial y no personal de la ley (con la excepción de la politeuma judía, en el siglo III, que guardó su normativa). Pero no todos los griegos eran  miembros de la politeuma helena. Además del gobernador real  había otros funcionarios como el jefe de policía, el exegeta (purpurado) y el euteniarca, acaso administrador de víveres. En el siglo II abundan  los matrimonios greco-egipcios y se empieza a formar el tipo mestizo del alejandrino, sobre el que finalmente se constituye "una masa más o menos homogénea, turbulenta, apasionada por los espectáculos, sarcástica y a veces hostil hacia la dinastía, por la cual, sin embargo, tuvo que luchar al final y a la que durante mucho tiempo echó de menos." (Tarn y Griffith. Cf. Polibio XV 25 ss).

La tierra. Egipto era una posesión real, jora doriktetos, "conquistada por la lanza", , con excepción del suelo de Naucratis, Ptolemais y Alejandría, las tres ciudades  "griegas"(Naucratis antigua y las dos de nueva fundación ptolemaicas). La tierra usufructuada por el rey es trabajada por "el pueblo del rey", sujeto al suelo y sin derecho sobre sus bienes.
La tierra "concedida" por el rey a terceros se destinaba a templos, clerucos, obsequios y privados. El rey, como dios, posee las tierras de los templos y determina qué parte de su fruto se cede al templo y qué otra guarda para sí. Los clerucos son colonos militares, con mayoría griega, que pagan un bajo alquiler y que hacen servicio de armas. Hacia 218 estos lotes se hacen hereditarios y, luego, enajenables. Las tierras obsequiadas son extensas posesiones, que incluyen aldeas, las cuales se entregan a un alto funcionario que ejerce en ellas como señor. Las tierras "privadas" (casa, huerto y viñedo, a menudo) suponían una mera cesión de uso por el rey. A veces la cesión era a perpetuidad y parece que fueron destinadas al pequeño funcionariado civil.