Actualización:   4 febrero 2004

 

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Entrada

 

 

 

 

 

 

 

Próximo II Simposio sobre Minería y Metalurgia históricas
en el Sudoeste europeo

 

Escuela de Ingenieros de Minas de Madrid
Madrid. 24, 25 y 26 de junio de 2004

 

http://www.seha.arrakis.es/congresos/minmet/masinfo.htm

SECRETARÍA

Octavio Puche Riart
Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas
Universidad Politécnica de Madrid
C/ Ríos Rosas 21
28003 MADRID
Tfno: 0034-91-3366951
FAX: 0034-91-3366977
e-mail:
opuche@dinge.upm.es

 

INFORMACIÓN ADICIONAL

http://www.inicia.es/de/sedpgym

Asimismo habrá una sesión de posters el día 25 de junio por la tarde y excursiones el día 26 de junio a los yacimientos histórico-mineros de las Salinas de Espartinas de Ciempozuelos (Madrid) (aprovechadas desde el Neolítico hasta la actualidad) y a las minas romanas de

 lapis specularis de Osa de la Vega (Cuenca

             

 

¡¡¡VADE RETRO¡¡¡

Regalos a mis amigos

 

¡¡¡CARPE DIEM ¡¡¡

   
                                                                      LAS  MEDULAS

El Bierzo, comarca situada al oeste de León,  en el noroeste de la Península Ibérica, es una zona rica en sorpresas.  Y rica en oro. 

 

 

Desde el enclave templario de Ponferrada, a orillas del Sil, con la silueta del castillo templario dibujándose contra el cielo, si se sigue la antigua  carretera a Orense, y a 5 Km., se toma una desviación a la izquierda hacia Carucedo. 

 

 
Itinerario La mina romana de Las Médulas

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Foto Aérea Itinerario Mina
                        http://www.fundacionlasmedulas.com/parque/itinerarios/02mina_romana/index.jsp

Mapa - LAS MEDULAS - León - Castilla y León

http://www.unicyber.org/viejo_reino/LasMedulas.htm

 

Itinerario Las Médulas antes de los romanos

Al pie del lago del mismo nombre, y de nuevo a la izquierda, se toma la desviación hacia Las Médulas. De nuevo se tendrán dos posibilidades: dirigirse hacia el pueblo de Orellán para admirar el monumento natural de Las Médulas en su totalidad  desde el mirador que lleva este nombre o adentrarse en su interior desde el pueblo de Las Médulas.

Este paraje, de una belleza tan extraña como impresionante, es lo que queda de la mayor mina de oro que los romanos explotaron al noroeste de la península utilizando un procedimiento conocido como "ruina montium". Se minaba el corazón de la montaña con una intrincada red de galerías de distinta longitud y en las que se sucedían los tramos más anchos con repentinos estrechamientos. Más tarde, se liberaban sobre los túneles enormes masas de agua -traída de las montañas cercanas mediante una red de canales y almacenada cerca de la explotación-, lo que producía el colosal derrumbe. El lodo que así se producía era lavado para extraer el oro. Como un vestigio más de la actividad minera del imperio, se conserva el lago de Carucedo, formado por las aguas utilizadas en la extracción y lavado del oro.

 

Panorámica  Encantada - Mirador Norte

Vista entre la Cueva de La Encantada y el Mirador de Orellán

Hoy, las Médulas, declaradas en 1998 por la UNESCO  Patrimonio de la Humanidad, impresionan por su belleza. Una belleza que es fruto de la mano del hombre, del paso del tiempo y del capricho de la naturaleza.

El título de Patrimonio de la Humanidad otorgado a Las Médulas recoge la consideración de toda la zona como un Paisaje Cultural, como un espacio que aúna valores naturales y culturales. Como tal es hoy un bien patrimonial de alcance mundial explícitamente reconocido.

En primer lugar lo es por su significado histórico: como testimonio del cambio en la explotación de los recursos y en las formas de vida de las comunidades locales durante la Antigüedad. Por un lado, fue la mayor mina a cielo abierto de todo el Imperio Romano, puesto que los desmontes mineros producidos alcanzaron 3 kilómetros de extensión máxima y más de 100 metros de profundidad.El agua era traída por un sistema de canales desde los ríos Eria y Cabrera, a mas de 100 km. de las Medulas .Por otro, Las Médulas es, sobre todo, un ejemplo excepcional de un proceso histórico. 

 

La garganta de Orellán desde la boca de la galería

http://www.bierzonet.es/ieb/medulas/frame.html


LAS GUERRAS DE CONQUISTA DEL NORTE DE LA PENINSULA IBERICA

    «En Occidente, casi toda Hispania estaba pacificada excepto la que baña el Océano Citerior y toca a las montañas de la extremidad del Pirineo. Aquí se agitaban dos pueblos muy fuertes aún no sometidos, los cántabros y los astures».

Floro
«En el año 726 de la fundación de Roma, siendo cónsules el emperador Augusto por sexta vez y Marco Agripa por segunda vez, entendiendo que a poca cosa se reducía lo hecho en Hispania durante doscientos años si permitía que los cántabros y los astures, los dos pueblos más fuertes de Hispania, se portasen a su albedrío, abrió las puertas del templo de Jano y salió en persona con un ejército hacia Hispania».
Orosio
 
    Las guerras contra cántabros y astures tuvieron una enorme repercusión en Roma, ya que fue la única contienda dirigida personalmente por el emperador Augusto. Las causas del conflicto son en este caso especialmente variadas y abarcan desde razones de tipo personal y de prestigio del emperador a motivos económicos. Pese a ello, las fuentes clásicas apuntan al deseo de "pacificar" las múltiples incursiones de los pueblos del norte del Duero sobre sus vecinos ya romanizados del sur como el impulso necesario para conquistar un territorio en el que no se habían conocido avances desde hacía décadas.

    Las hostilidades comenzaron en forma de escaramuzas en el año 29 a. C, cuando César inició una campaña con un ejército dividido en tres columnas y una poderosa flota que hostigaba a las poblaciones costeras. Éstas, según los cronistas, eran de un carácter mucho más pacífico que las de los habitantes de las montañas. La guerra en toda su dimensión llegaría casi tres años más tarde, cuando en el 26 a. C. se iniciaron las llamadas «Bellum Cantabricum».
 

«Según las declaraciones de Floro y Orosio, al principio de las campañas se trasladó Augusto a Segisamo y calculó efectuar el ataque conjunto contra astures, cántabros y la costa actualmente galaica, que sólo en su parte meridional había sido sometida por César, mientras el interior permanecía insumiso. Planifica una penetración de las legiones por los montes que bordean la meseta hasta la costa marítima. Él mismo se sitúa, ayudado por su legado Antistius Vetus, frente al enemigo más formidable: los cántabros orientales. Mientras, con base en los campamentos de Astúrica y Bracara, actuaría Carisio, legado de la Lusitania».

    Tras la toma de la importante citania de Lancia, en el término leonés de Villasabariego y que ampliamente detallan las fuentes clásicas, Carisio se dirigió a la zona del Bierzo, donde, en un lugar cuya localización aún se discute, situado entre las proximidades de los ríos Sil y Cabrera, se desarrolló el cruento episodio del «Mons Medullius», un incidente que tiene gran relevancia porque pone de manifiesto un nivel de mentalización colectiva y conciencia de pertenencia social que parece contradecir la heterogeneidad y pluralidad de las gentes astures.

    Una vez más, si seguimos a Floro y Orosio, los romanos, en lugar de atacar directamente este enclave, lo rodearon con un foso de 23 kilómetros, esto es, de cinco horas de camino. Al ver sus habitantes que era imposible escapar y que su destino era morir de hambre, prefirieron suicidarse y morir por el fuego o el veneno que hicieron a partir del tejo, reproduciéndose de nuevo la tipología numantina.

 

«Según las declaraciones de Floro y Orosio, al principio de las campañas se trasladó Augusto a Segisamo y calculó efectuar el ataque conjunto contra astures, cántabros y la costa actualmente galaica, que sólo en su parte meridional había sido sometida por César, mientras el interior permanecía insumiso. Planifica una penetración de las legiones por los montes que bordean la meseta hasta la costa marítima. Él mismo se sitúa, ayudado por su legado Antistius Vetus, frente al enemigo más formidable: los cántabros orientales. Mientras, con base en los campamentos de Astúrica y Bracara, actuaría Carisio, legado de la Lusitania».

    Tras la toma de la importante citania de Lancia, en el término leonés de Villasabariego y que ampliamente detallan las fuentes clásicas, Carisio se dirigió a la zona del Bierzo, donde, en un lugar cuya localización aún se discute, situado entre las proximidades de los ríos Sil y Cabrera, se desarrolló el cruento episodio del «Mons Medullius», un incidente que tiene gran relevancia porque pone de manifiesto un nivel de mentalización colectiva y conciencia de pertenencia social que parece contradecir la heterogeneidad y pluralidad de las gentes astures.

    Una vez más, si seguimos a Floro y Orosio, los romanos, en lugar de atacar directamente este enclave, lo rodearon con un foso de 23 kilómetros, esto es, de cinco horas de camino. Al ver sus habitantes que era imposible escapar y que su destino era morir de hambre, prefirieron suicidarse y morir por el fuego o el veneno que hicieron a partir del tejo, reproduciéndose de nuevo la tipología numantina.

    Entre los años 24 a. C. y el 19 a. C continuaron los enfrentamientos, reducidos en los últimos tiempos a las continuas incursiones desde las montañas sobre los campamentos romanos establecidos al sur de la Cordillera Cantábrica. Esto fue así hasta que Augusto decidió enviar al frente al mejor de sus generales, Agripa, que, según las fuentes clásicas empleó métodos drásticos en su labor, arrasando el país. Este hecho provocó que los astures y cántabros se refugiaran en la fortaleza de Aracillum, en las fuentes del Besaya, en Santander, tomada poco después, y en el Monte Vindio, identificado seguramente con Peña Santa, en los Picos de Europa leoneses, y donde los astures se sintieron más a salvo, pues pensaban que antes habrían de subir allí las olas del mar que las armas de Roma. Aunque la suerte de estos últimos nos es desconocida en muchos aspectos, la aparición de poblaciones astures en las montañas del cantábrico siglos después nos hace pensar en la posibilidad de que persistieran algunos núcleos de población no romanizada frente a la dominación romana.
 

LAS LEGIONES ROMANAS EN LA PENÍNSULA IBÉRICA


No es posible conocer el número exacto de efectivos que participaron en las guerras astur-cántabras, si bien se halla constatada la presencia de siete legiones

               –I Augusta, II Augusta,                                   III Macedonia, 

               V Alauda,                                                     VI Victrix, 

                VIII Hispana                                            y X Gemina–,

 lo que supondría un impresionante contingente de más de  30.000 soldados  y 20.000 tropas auxiliares, abastecidas desde las costas galas y desde el sur de la Península.  P. D. A. Garrnsey, en su obra “Grain for Rome”, (Londres. 1983) calcula que serían necesarias al menos 10.000 toneladas anuales de grano equivalente a alimento para sustentar a estas tropas, casi una cuarta parte de toda la población indígena astur según los clásicos. G. R. Watson, en “The pay of the Roman Army”, considera que la paga a un número tan importante de tropas superaría en coste los 8.200.000 denarios anuales, esto es, unos 2.400 kgs de oro, sólo en concepto de soldada.
 

   Tras el «Bellum Asturum», Carisio licenció a los soldados de las legiones V y X, con las que fundó Emérita Augusta. Algunos astures fueron obligados a enrolarse en las unidades auxiliares del ejército romano, lo que a la larga se convertiría en un hecho ciertamente popular, pues ofrecía la posibilidad de convertirse en ciudadano romano de pleno derecho y aumentar así la posición social del combatiente. Una de las noticias más características de estos enrolamientos la tenemos en la estela de Pintaius, hallada en la localidad alemana de Bonn. Se trata de una inscripción funeraria-conmemorativa en la que consta la categoría de este guerrero astur –portaestandarte de la Cohorte V–alcanzada por sus méritos militar, así como su procedencia: el Castellum Intercatia, en la región astur transmontana.
 
 
 

Los caracteres de la estela, reproducida a la izquierda, apuntan: “Pintaio, hijo de Pedilicio, astur transmontano del Castelo Intercatia, signifero de la Cohorte V de los astures, de 30 años de edad, con 7 de servicio. Su heredero procuró erigirlo de acuerdo con el testamento”.

 

    El destino de las legiones romanas estacionadas a modo de frontera al sur de la Cordillera Cantábrica fue diverso. La desintegración de la V y de la X Legiones , tras una estancia en el campamento de Rosinos de Vidriales, fue acompañada por el establecimiento de la  Legión III Macedónica en Herrera de Pisuerga y la  Lagión VI Victrix en León. Otras tropas procedentes del campo de batalla fundarían Caesaraugusta –Zaragoza–. El territorio de los astures, por su parte, quedó englobado en la provincia Tarraconense y en  el Conventus Asturum, con capital en Astúrica AugustaAstorga–. Aunque las reformas administrativas variarían la configuración de la región en distintas ocasiones (con Caracalla en el 212 y con Diocleciano), sus  territorios  en un primer momento eran 

1. el Conventus Lucensis, con capital en Lucus Asturum (Lugo)

2. y el Conventus Bracarensis, con capital en Bracara Augusta (Braga), por occidente.

3. Hacia el este se encontraba con el Conventus Clunienis, con capital en Clunia (Peñalba de Castro, Burgos).
 
 

Desde el último tercio del siglo I d.C. en la Península Ibérica sólo quedaba una legión, la Legio VII Gémina, estacionada en León, y diferentes unidades auxiliares de diversa entidad. Ya no se trata de un ejército de ocupación, sino de un ejército permanente, cuyas tareas no responden ya a necesidades de sometimiento. Así, la presencia de soldados en las áreas mineras del Noroeste es una constante; esta presencia tiene que ver, sin duda, con la vigilancia de las poblaciones locales, pero también desempeñaron un importante papel técnico en el desarrollo de la actividad minera: El trazado de los canales, las tareas de prospección, etc.

Tácito (Ann. 12-20) menciona el uso de soldados como técnicos en las minas de Germania, y añade que lo mismo sucedía en otras provincias.

Ya hace años que Domergue recaba la importancia del ejército en las explotaciones mineras, cuyo papel era, no sólo de pacificador de la gran cantidad de mineros, esclavos o libres, sino de ingenieros. En las cercanías de las Arrugies del Teleno, se localiza la administración de las minas de la región y un destacamento militar de la Legio VII Gémina mandado por un centurión. (Blázquez, J.M. Roma. Agricultura y minería romanas durante el Alto Imperio).

Explicaré a hora el modo de conducir el agua…: para cuyo efecto la primera diligencia será la nivelación.Dioptra Execútase ésta con las dioptras, con niveles de agua, ó con el corobate; pero mas exactamente se executa con éste, porque las dioptras y niveles engañan. El corobate es una regla larga hasta veinte pies (corobate o chorobates es voz griega, compuesta de chora, que significa pais o región; y de bater o báteo, que es andar ó caminar, ó que anda y camina; como si dixera, un nivel que anda el campo ó region que se nivela): tiene á los estremos sus piernas exactamente iguales, y unidas con ella a ángulos rectos. Entre la regla y las referidas piernas van unos travesaños unidos á ellas por los cabos, los quales tendrán señaladas líneas perfectamente á plomo, y desde la regla colgará un perpendículo á cada parte, los quales, si colocado el instrumento, besan igualmente las líneas descritas, indicarán que está a nivel.

 

reproducción de un chorobates

Pero si el viento no dexare posar las perpendículas sobre las líneas, entonces se llenará de agua una canalita que tendrá la regla en la parte superior, larga cinco pies, ancha un dedo, honda dedo y medio, y si llega igualmente á los bordes de la canal, se sabrá que está á nivel. Con este corobate, se hará la nivelación, y se sabrá el declivio.


ORTIZ Y SANZ, J. "Marco Vitruvio Polión - Los Diez Libros de Arquitectura" - 1787. Editorial Akal - 1987

El chorobates estaba formado por una regla de veinte pies de largo (casi 6 m.) con patas, dotada de plomada y nivel de agua para su nivelación y que actuaría como un nivel actual, permitiendo una mayor precisión que otros aparatos topográficos, como la dioptra o nivel de pínulas, para trazar las visuales, ya que sus dos puntos de mira se hallaban más distantes.

Los sistemas de explotación

El trabajo en las galerías de una mina de oro.

La descripción de Plinio el Viejo (23 - 79 d.c.) es suficientemente ilustrativa del trabajo que requería realizar la ruina montium.

Si quieres ver una recreación animada de este proceso, pulsa aquí
El tercer procedimiento supera al trabajo de los Gigantes; las montañas son minadas a lo largo de una gran extensión mediante galerías hechas a la luz de las lámparas. Su misma duración sirve para medir los turnos y por muchos meses no se ve la luz del día. Este tipo de explotación se denomina 'arrugia" y de improviso se producen grietas y hacen perecer a los trabajadores, de tal forma que parece menos arriesgado ir a buscar perlas y conchas de púrpura al fondo del mar; ¡tan peligrosa hemos hecho a la tierra! Por ello se dejan numerosas bóvedas para sostener las montañas...

 En efecto, existe una tierra de cierto tipo de arcilla mezclada con guijarro, la llaman 'gandadia" (o 'gangadia'), casi inexpugnable. Se la ataca con cuñas de hierro y con los mismos mazos (de 150 libras de peso, -casi 50 kg-, y nada es más duro, sino aquello que resiste más que todas las cosas, la avidez de oro.

 Acabado el trabajo de preparación, se derriban los apeos de las bóvedas desde los más alejados; se anuncia el derrumbe y el vigía colocado en la cima de la montaña es el único que se da cuenta de él. En consecuencia da órdenes con gritos y con gestos para poner en aviso a la mano de obra y a la vez, él mismo baja volando.

 

La montaña, resquebrajada, se derrumba por si misma a lo lejos, con un estruendo que no puede ser imaginado por la mente humana, así como con un increíble desplazamiento de aire. Los mineros victoriosos contemplan el derrumbe de la Naturaleza. Pero ni aun así se ha conseguido el oro, ni se sabe si existe una vez han realizado la excavación,...

 Las tierras que en el anterior sistema (el de los pozos o minería convencional) se evacuan con gran trabajo para que no ocupen los pozos, en éste (el de la ruina montium o arrugia) son transportadas por el agua. El oro obtenido mediante la arrugia no se funde sino que es oro al instante...

Algunos dicen que se producían 20.000 libras cada año por este sistema en Asturia, Gallaecia y Lusitania, pero la mayoría lo produce Asturias y que en ninguna otra parte se mantiene esta fertilidad por tantos siglos.
(Plinio el Viejo, Historia Natural, 93, 70-7S)

Los trabajadores

Tablilla dácica: Alquiler de jornadas de trabajo para una explotación aurífera (fol.55)

En el consulado de Macrino y Celso (164 d.c.), trece días antes de las calendas de Junio. Lo escribí yo, Flavio Secundino, a petición de Memio, hijo de Asclepio, porque afirmó que no sabe escribir. Dijo que había alquilado sus jornadas de trabajo (operae) a Aurelio Adjutor, para una explotación aurífera, desde el día de la fecha hasta los próximos idus de noviembre, en 70 denarios y la comida. Deberá recibir el salario fraccionado en varios plazos. Deberá realizar jornadas de trabajo completas, sin deducciones por enfermedad, en favor del contratista (conductor) antes mencionado (es decir, Aurelio Adjutor). Si contra la voluntad del contratista, interrumpe su trabajo o abandona la explotación, se le descontará del salario cinco sestercios por cada día. Si las corrientes de agua impidieran trabajar, la jornada se considerará válida. Si transcurrido el plazo, el contratista se retrasara en el pago, estará sujeto a la misma penalización, salvo que la explotación se haya interrumpido tres días.

 Firmado en Imenoso Mayor.

Firman el trabajador (Memio, hijo de Asclepio) y los socios del contratista: Titio, hijo de Beusante, apodado Bradua, y Socratión, hijo de Socratión.

 FIRA III, n.150

 

¿Por qué se explotaron?

 

    • Para asegurar las fronteras
    • Para explotar las riquezas minerales
Cuando Roma acometió de forma definitiva la conquista del norte y del noroeste hispanos, hacía ya dos siglos que se había iniciado el control de la Península Ibérica. Hacia los años centrales del siglo I a.C. el cuadrante noroccidental era la única zona que quedaba sin dominar, después de las llamadas Guerras Lusitanas y  las Celtibéricas. Estos conflictos, desde el último tercio del siglo II a.C. habían puesto ya en contacto a los romanos con los pueblos septentrionales: los autores antiguos los consideraban como un enemigo agresivo, violento, que personificaba todas las características de la barbarie desde el punto de vista romano, y justificaba el largo y difícil período de conquista.

 Entre los años 29 y 19 a.C. fue cuando tuvo lugar la actividad de conquista más importante en los territorios cántabros y astures. Entre estas fechas (posiblemente hacia los años 26 y 25 a.C.) debieron de desarrollarse algunos de los episodios descritos por los autores antiguos (el ataque a la costa cántabra, la toma del Mons Medullius y de Lancia). Sin embargo, la prolongación de las guerras hasta al menos el 19 a.C., y aún la situación inestable hasta el cambio de era, sugieren un costoso proceso de control real de la zona. Parece lógico pensar que en este período fue cuando El Bierzo, paso necesario hacia Galicia, cayó en manos de los romanos.

Sin embargo, la conquista del noroeste, y, por tanto, de El Bierzo, no puede ser explicada como una serie de batallas locales, que terminaron con el sometimiento de la zona, sino que debe de ser entendida en el marco global de las conquistas romanas: 

-por una parte, supuso un momento esencial en la política de fronteras de  Augusto, empeñado en agrandar y dar coherencia territorial al  territorio romano , sin lagunas sin  someter en su interior. Pero además, no se puede ignorar el interés despertado por el descubrimiento por parte de Roma  de las riquezas minerales de la región y sobre todo del oro. Aunque es seguro que las comunidades prerromanas astures y galaicas no explotaron los yacimientos de oro a gran escala, ni de una forma regular, tampoco cabe ninguna duda acerca de  que debieron conseguir la obtención del metal mediante el bateo. Incluso como trabajo estacional o limitado a ciertos segmentos de la población, esta actividad  debió sin duda permitir el desarrollo de una orfebrería relativamente rica, en especial en las zonas costeras y en áreas concretas del interior del norte de Portugal, Galicia y Asturias. A partir de estos indicios, los romanos debieron de interesarse por este recurso, y empezaron a realizar prospecciones sistemáticas, de forma que, en la primera década del siglo I d.C., en la región de Astorga, ya se habían puesto en marcha algunas grandes explotaciones.


En las Médulas

 


Es posible llegar en coche hasta el mismo cuenco de la explotación; sin embargo, se recomienda hacer el último tramo (1,8 km.) a pie a fin de disfrutar más del entorno; el paseo entre los castaños, por ejemplo, resulta delicioso en cualquier época del año, especialmente en otoño.  Precisamente, en esta época el acceso permanece cerrado al tráfico durante varios días (normalmente la segunda quincena de octubre) para facilitar a los lugareños las tareas de recolección de la castaña.
A 800 m. se divisa fácilmente un sendero, a la derecha, por el que se sube hasta el mirador de Orellán. Se trata de un agradable recorrido, a pesar de la pendiente existente. A la entrada de este mismo camino encontrará, a su diestra, una fuente donde saciar su sed antes de emprender la marcha.
Si continúa por la carretera, irá dejando a ambos lados senderos que le conducen a diferentes rincones, con vistas siempre sorprendentes de los diferentes aspectos de la explotación aurífera.
Llegados al final de la carretera asfaltada, desde donde se obtiene una visión general de los sistemas de explotación empleados, seguirá a pie por una empinada cuesta, situada de frente a la carretera, por la que se llega a la Cuevona y a la Cueva Encantada, dos bocaminas de una misma galería con una altura de casi 30 m., especialmente interesantes porque pueden observarse restos de la red hidraúlica y derrumbes (posteriores a los romanos), que permiten obtener una imagen semejante a la que provocaría el sistema de explotación extensivo de la "ruina montium". Este es también uno de los lugares del yacimiento donde mejor puede observarse el bosque de castaños, tanto silvestres como cultivados.

El oro
Desde el punto de vista geológico, el yacimiento aurífero de Las Médulas es de tipo secundario, lo que significa que el oro no se encuentra en filones o de forma masiva en la roca. Se trata de un "aluvión del Mioceno, formado por conglomerados a base de cantos rodados y arenas o arcillas".
El contenido en oro o ley oscilaría desde 60-300 mg/m3 en los aluviones más profundos, hasta 20-100 mg/m3 en los más superficiales. La cantidad de oro extraído por los romanos ha sido uno de los aspectos más discutidos; de hecho, existen importantes diferencias según los autores. David Gustavo López habla de que "el total de oro extraído pudo rondar los 960.000 kg". En su opinión, se lavaron 240 millones de m3 de aluvión, con un contenido en oro de 1,98 gr/tonelada.
Tomando como referencia los datos aportados por Plinio el Viejo, Javier Villalibre obtiene la cifra de 1.635.000 kg en toda la zona noroeste (calculando 250 años de explotación); si Las Médulas representaban en torno al 50% del volumen general, "no es aventurado pensar que se extrajeron del orden de 800.000 kg.", sostiene. García Bellido, refiriéndose a las Asturias, calcula que se obtuvo un rendimiento de 1.500.000 kg: si se aplica de nuevo el porcentaje del 50% la cifra de oro extraído se situaría en torno a los 750.000 kg. Sin embargo, las últimas investigaciones apuntan a que se removieron 100 millones de m3 de aluvión, lo que significaría que el oro obtenido no pudo alcanzar cifras tan abultadas.El momento de mayor apogeo de la explotación se habría producido en la época de Trajano (finales del s. I, principios del s. II). El declive llegaría a partir del año 150 d.c., culminando con el abandono definitivo del yacimiento en los primeros años del siglo III, coincidiendo con las luchas internas por la sucesión del poder de Roma.De acuerdo con un reciente trabajo sobre la Zona Arqueológica de Las Médulas publicado por la Junta de Castilla y León, la explotación del oro está directamente relacionada con la creación por parte de Augusto de un sistema monetario basado en el "aureus".
La evolución y ritmo de la extracción del metal estuvo siempre condicionado por los cambios, necesidades de moneda y devaluaciones de ese sistema monetario, de forma que su crisis hacia comienzos del siglo III supuso el final de las labores mineras.
Antes de la conquista romana la Zona Arqueológica de Las Médulas estaba habitada por indígenas cuyo núcleo de población eran los castros. El Castrelín de San Juan de Paluezas es un ejemplo de lo que fueron aquellos poblados fortificados que se emplazaban en cerros más o menos aislados desde los que los indígenas divisaban fácilmente el entorno más inmediato y, en particular, sus tierras de cultivo.
La independencia era una de las características de los castros, de ahí que existiera una distancia considerable de unos a otros. Su población era autárquica y autosuficiente; y no sólo con relación a otros asentamientos sino incluso dentro de la propia estructura interna.
Otro de los castros prerromanos de gran interés es La Corona del Cerco de Borrenes, destruido seguramente como consecuencia de la ocupación romana. Conserva una importante estructura defensiva, foso y muralla, a lo largo de todo su perímetro. Es, además, un perfecto balcón para contemplar el valle de Borrenes y otros asentamientos humanos posteriores a la conquista. Algunos de ellos continúan presentando las características propias del castro prerromano; sin embargo, se aprecian los cambios significativos, sobre todo por lo que se refiere a una menor independencia dentro del territorio.
El nuevo esquema organizativo impuesto por los romanos hará que los asentamientos se diferencien de acuerdo con su funcionalidad: Cabuerco de Valdelobos, el Castro de Puente de Domingo Flórez o La Corona de Yeres acogieron la mano de obra minera por encontrarse más cerca de la explotación; El Castro Rupiano y el de Corporales estuvieron habitados por gentes cuya misión era el mantenimiento de la red de canales que conducían el agua hasta Las Médulas.
Según algunos autores, el Castro de Orellán no es tal castro sino uno de esos nuevos asentamientos con una función diferenciada, como demuestra el hecho de que estuviera dedicado a la producción metalúrgica.
Otros, como Las Pedreiras de Lago, albergaron a una población muy romanizada y seguramente vinculada a la dirección administrativa y técnica de las explotaciones auríferas.
La ordenación de las viviendas en torno a calles, los materiales empleados y los útiles hallados son sólo algunos elementos que permiten hablar ya de "formas de vida plenamente romanas".

Las técnicas
La llegada de los romanos significó la introducción de sistemas de explotación más avanzados que la técnica empleada hasta el momento por los astures, centrada en la criba de las arenas de los ríos.
El método de "ruina montium" o "arrugia" descrito por Plinio corresponde a un sistema de explotación extensivo (hoy denominado cortas de minado) que fue el empleado de forma mayoritaria en Las Médulas. El agua se canalizaba desde el nacimiento de ríos y arroyos transportándola a depósitos ("piscinae" o "stagna") situados en la parte alta de la montaña hasta llenarlos.
En el momento oportuno, el agua se soltaba repentinamente y a su paso por las galerías abiertas en las entrañas de la montaña se conseguía la erosión y el derrumbamiento de las masas aluviales.La fuerza hidraúlica continuaba actuando, tras el derrumbe, arrastrando la masa hacia los canales de lavado, las "agogae". Los estériles más gruesos se eliminaban antes de penetrar en los canales (eso explica los enormes montones de cantos rodados, denominados "murias", que se ven en todo el entorno) y los estériles más finos se encauzaban por los canales de evacuación hacia los conos de deyección de estériles o colas de lavado.
De acuerdo con la descripción que hace Plinio, las "agogae" estaban hechas con gradas y cubiertas con tojo. "El arbusto es semejante al romero, áspero y capaz de retener el oro. Cierran los laterales con tablas y depositan estos matojos en sus escaleras (...) Se hallan así masas que pesan más de diez libras (...) Después el tojo se quema, lavándose su ceniza sobre un césped de hierba abundante para que allí se retenga el oro".
Así pues, el paso previo para conseguir que la montaña se viniera abajo era la excavación de galerías interiores lo que, sin duda, requirió la presencia de técnicos cualificados. Prueba de ello son las conclusiones que se han extraído del estudio de las dos que aún se encontraban en proceso de excavación en el momento de abandonar la explotación: la de Orellán y la de Yeres. Tras el análisis se ha podido saber que las dimensiones que presentaban antes de ser sometidas a la erosión continuada del agua variaba entre los 110 y 190 centímetros de altura y el ancho oscilaba entre 100 y 150 centímetros. La forma ovalada de los túneles pretendía conseguir estabilidad durante la excavación a la vez que resistencia para que se produjeran amplias secciones antes de llegar al desplome de los aluviones.
Más sorprendente es el hecho de que los romanos aplicaran un principio físico que no se enunciaría hasta el siglo XVIII: al trazar las galerías con sucesivos ensanchamientos y estrechamientos conseguían disminuir la velocidad del avance del agua con un inmediato aumento de la presión.
El resultado final fue la creación de un auténtico laberinto en las entrañas de la montaña. Primero se excavaba un túnel principal a partir del cual se iban abriendo otras galerías secundarias que desembocaban en el primero. El "ruina montium" se alternó en otros sectores con "sistemas basados simplemente en la fuerza erosiva y de arrastre del agua arrojada desde depósitos situados en lo alto de los frentes de explotación". Es el caso de La Rebolar (sobre el pueblo de Carucedo), La Furnia y El Couso.
En diferentes puntos situados al norte y al oeste del pueblo de Las Médulas se aplicaron "sistemas de explotación selectivos exclusivamente sobre los niveles más ricos del aluvión".La explotación de Las Médulas tal como se realizó no hubiera sido posible sin agua en abundancia. Para procurársela, los romanos construyeron una "infraestructura hidraúlica de gran envergadura" basada en una red de canales o "corrugi" que captaban el agua en el nacimiento de los ríos y arroyos existentes en las vertientes septentrionales y meridionales de los Montes Aquilianos. Llegaron incluso a trasvasar agua de la cuenca del Duero a la del Sil.
En total, 325 kilómetros de canalización, excavada en su mayor parte sobre roca, por la que se conducía el agua hasta los depósitos de distribución y explotación ("piscinae" o "stagna").

 
 
Antes de la conquista romana la Zona Arqueológica de Las Médulas estaba habitada por indígenas cuyo núcleo de población eran los castros. El Castrelín de San Juan de Paluezas es un ejemplo de lo que fueron aquellos poblados fortificados que se emplazaban en cerros más o menos aislados desde los que los indígenas divisaban fácilmente el entorno más inmediato y, en particular, sus tierras de cultivo.
La independencia era una de las características de los castros, de ahí que existiera una distancia considerable de unos a otros. Su población era autárquica y autosuficiente; y no sólo con relación a otros asentamientos sino incluso dentro de la propia estructura interna.
Otro de los castros prerromanos de gran interés es La Corona del Cerco de Borrenes, destruido seguramente como consecuencia de la ocupación romana. Conserva una importante estructura defensiva, foso y muralla, a lo largo de todo su perímetro. Es, además, un perfecto balcón para contemplar el valle de Borrenes y otros asentamientos humanos posteriores a la conquista. Algunos de ellos continúan presentando las características propias del castro prerromano; sin embargo, se aprecian los cambios significativos, sobre todo por lo que se refiere a una menor independencia dentro del territorio.

El nuevo esquema organizativo impuesto por los romanos hará que los asentamientos se diferencien de acuerdo con su funcionalidad: Cabuerco de Valdelobos, el Castro de Puente de Domingo Flórez o La Corona de Yeres acogieron la mano de obra minera por encontrarse más cerca de la explotación; El Castro Rupiano y el de Corporales estuvieron habitados por gentes cuya misión era el mantenimiento de la red de canales que conducían el agua hasta Las Médulas.

Según algunos autores, el Castro de Orellán no es tal castro sino uno de esos nuevos asentamientos con una función diferenciada, como demuestra el hecho de que estuviera dedicado a la producción metalúrgica.

Otros, como Las Pedreiras de Lago, albergaron a una población muy romanizada y seguramente vinculada a la dirección administrativa y técnica de las explotaciones auríferas.

La ordenación de las viviendas en torno a calles, los materiales empleados y los útiles hallados son sólo algunos elementos que permiten hablar ya de "formas de vida plenamente romanas".

Las técnicas

La llegada de los romanos significó la introducción de sistemas de explotación más avanzados que la técnica empleada hasta el momento por los astures, centrada en la criba de las arenas de los ríos.

El método de "ruina montium" o "arrugia" descrito por Plinio corresponde a un sistema de explotación extensivo (hoy denominado cortas de minado) que fue el empleado de forma mayoritaria en Las Médulas. El agua se canalizaba desde el nacimiento de ríos y arroyos transportándola a depósitos ("piscinae" o "stagna") situados en la parte alta de la montaña hasta llenarlos.
En el momento oportuno, el agua se soltaba repentinamente y a su paso por las galerías abiertas en las entrañas de la montaña se conseguía la erosión y el derrumbamiento de las masas aluviales.La fuerza hidraúlica continuaba actuando, tras el derrumbe, arrastrando la masa hacia los canales de lavado, las "agogae". Los estériles más gruesos se eliminaban antes de penetrar en los canales (eso explica los enormes montones de cantos rodados, denominados "murias", que se ven en todo el entorno) y los estériles más finos se encauzaban por los canales de evacuación hacia los conos de deyección de estériles o colas de lavado.

Lago de Carucedo

En esta tierra casi mágica tampoco podían faltar los misterios. Así, descubrimos la existencia de un camino hacia el Oeste cuyo destino es el lago Somido. Se trata de otra de las «ágoras» de la mina, de aguas verdosas cubiertas de nenúfares, donde según nos cuentan en el pueblo, yace sumergida la espada de Roldán «Duradante», así como el barril de Oliver. Al parecer, solo el día de San Juan a las diez de la mañana, pueden verse estos objetos en el fondo del lago.
 

http://www.unicyber.org/viejo_reino/ASTVRES.html

http://www.unicyber.org/viejo_reino/LasMedulas.htm

 

 

El resultado final fue la creación de un auténtico laberinto en las entrañas de la montaña. Primero se excavaba un túnel principal a partir del cual se iban abriendo otras galerías secundarias que desembocaban en el primero

De acuerdo con la descripción que hace Plinio, las "agogae" estaban hechas con gradas y cubiertas con tojo. "El arbusto es semejante al romero, áspero y capaz de retener el oro. Cierran los laterales con tablas y depositan estos matojos en sus escaleras (...) Se hallan así masas que pesan más de diez libras (...) Después el tojo se quema, lavándose su ceniza sobre un césped de hierba abundante para que allí se retenga el oro".

Así pues, el paso previo para conseguir que la montaña se viniera abajo era la excavación de galerías interiores lo que, sin duda, requirió la presencia de técnicos cualificados. Prueba de ello son las conclusiones que se han extraído del estudio de las dos que aún se encontraban en proceso de excavación en el momento de abandonar la explotación: la de Orellán y la de Yeres. Tras el análisis se ha podido saber que las dimensiones que presentaban antes de ser sometidas a la erosión continuada del agua variaba entre los 110 y 190 centímetros de altura y el ancho oscilaba entre 100 y 150 centímetros. La forma ovalada de los túneles pretendía conseguir estabilidad durante la excavación a la vez que resistencia para que se produjeran amplias secciones antes de llegar al desplome de los aluviones.

Más sorprendente es el hecho de que los romanos aplicaran un principio físico que no se enunciaría hasta el siglo XVIII (efecto Venturi) : al trazar las galerías con sucesivos ensanchamientos y estrechamientos conseguían disminuir la velocidad del avance del agua con un inmediato aumento de la presión.

El resultado final fue la creación de un auténtico laberinto en las entrañas de la montaña. Primero se excavaba un túnel principal a partir del cual se iban abriendo otras galerías secundarias que desembocaban en el primero. El "ruina montium" se alternó en otros sectores con "sistemas basados simplemente en la fuerza erosiva y de arrastre del agua arrojada desde depósitos situados en lo alto de los frentes de explotación". Es el caso de La Rebolar (sobre el pueblo de Carucedo), La Furnia y El Couso.

En diferentes puntos situados al norte y al oeste del pueblo de Las Médulas se aplicaron "sistemas de explotación selectivos exclusivamente sobre los niveles más ricos del aluvión".La explotación de Las Médulas tal como se realizó no hubiera sido posible sin agua en abundancia. Para procurársela, los romanos construyeron una "infraestructura hidraúlica de gran envergadura" basada en una red de canales o "corrugi" que captaban el agua en el nacimiento de los ríos y arroyos existentes en las vertientes septentrionales y meridionales de los Montes Aquilianos. Llegaron incluso a trasvasar agua de la cuenca del Duero a la del Sil.

En total, 325 kilómetros de canalización, excavada en su mayor parte sobre roca, por la que se conducía el agua hasta los depósitos de distribución y explotación ("piscinae" o "stagna").

Las Medulillas

Para quienes disfrutan descubriendo entre el paisaje actual restos de nuestros antepasados, la visita a Las Médulas no puede limitarse a la explotación en sí misma.

La vecina comarca de La Cabrera, a la que se accede desde Puente de Domingo Flórez (N-536), conserva numerosos e interesantes vestigios romanos ligados a la mina de oro.

Inexcusablemente ha de hacerse una primera parada en Yeres (localidad todavía berciana, perteneciente al municipio de Puente) para contemplar la zona del yacimiento que se extendía hacia esta vertiente, bautizada popularmente con el nombre de "Las Medulillas de Yeres".
Llamas de Cabrera es otro de los núcleos rurales de interés, no sólo por su arquitectura popular sino también porque adentrándose en el valle del Arroyo de Valdecorrales se puede seguir el trazado de uno de los canales, hoy convertido en camino, que abastecían de agua a Las Médulas. Desde este mismo lugar se aprecia fácilmente, en las laderas meridionales de los Montes Aquilianos, el recorrido de otros canales. Merecedor de atención es igualmente el pueblo de Corporales, donde se localizan los asentamientos castreños de La Corona y el Castro: el primero es un asentamiento prerronamo, mientras que el Castro presenta ya características romanas.

Cercano se encuentra el Alto de Peñaguda, en cuyas proximidades se conservan varios tramos de un canal que captaba aguas en el río Eria y las conducía a la mina de oro.

Desde el pueblo que lleva el nombre del paraje se puede visitar el Lago Somido, uno de los "agogae" o lavaderos del oro.
 http://urriellu.iib.uam.es/montanet/rutas/leon/medulas.htm

http://www.info-red.net/base_datos/2.16_turismo/medu_oro.html

 

Desde el punto de vista geológico, el yacimiento aurífero de Las Médulas es de tipo secundario, lo que significa que el oro no se encuentra en filones o de forma masiva en la roca.

Se trata de un "aluvión del Mioceno, formado por conglomerados a base de cantos rodados y arenas o arcillas".

El contenido en oro o ley oscilaría desde 60-300 mg/m3 en los aluviones más profundos, hasta 20-100 mg/m3 en los más superficiales.

Detalle
La cantidad de oro extraído por los romanos ha sido uno de los aspectos más discutidos; de hecho, existen importantes diferencias según los autores. David Gustavo López habla de que "el total de oro extraído pudo rondar los 960.000 kg". En su opinión, se lavaron 240 millones de m3 de aluvión, con un contenido en oro de 1,98 gr/tonelada.

Tomando como referencia los datos aportados por Plinio el Viejo, Javier Villalibre obtiene la cifra de 1.635.000 kg en toda la zona noroeste (calculando 250 años de explotación); si Las Médulas representaban en torno al 50% del volumen general, "no es aventurado pensar que se extrajeron del orden de 800.000 kg.", sostiene.

Detalle
García Bellido, refiriéndose a las Asturias, calcula que se obtuvo un rendimiento de 1.500.000 kg: si se aplica de nuevo el porcentaje del 50% la cifra de oro extraído se situaría en torno a los 750.000 kg.

Sin embargo, las últimas investigaciones apuntan a que se removieron 100 millones de m3 de aluvión, lo que significaría que el oro obtenido no pudo alcanzar cifras tan abultadas.

El momento de mayor apogeo de la explotación se habría producido en la época de Trajano (finales del s. I, principios del s. II).

Vista general
El declive llegaría a partir del año 150 d.c., culminando con el abandono definitivo del yacimiento en los primeros años del siglo III, coincidiendo con las luchas internas por la sucesión del poder de Roma.

De acuerdo con un reciente trabajo sobre la Zona Arqueológica de Las Médulas publicado por la Junta de Castilla y León, la explotación del oro está directamente relacionada con la creación por parte de Augusto de un sistema monetario basado en el "aureus".

La evolución y ritmo de la extracción del metal estuvo siempre condicionado por los cambios, necesidades de moneda y devaluaciones de ese sistema monetario, de forma que su crisis hacia comienzos del siglo III supuso el final de las labores mineras.

http://www.pangalaica.com/ribsacra/historia/oro.htm Detalle
El preciado oro de Gallaecia 

Según historiadores de la época del Reino Suevo de Galicia como Paulo Orosio, las tropas romanas de Augusto derrotaron el principal foco de resistencia de los galaicos hacia el año 24-25 a. C., en el lugar llamado Monte Medulio, que muchos han identificado con las extraordinarias minas romanas de oro de las Médulas. Con todo, el romano Plinio dice que el Medulio estaba a orillas  del Miño, lo cual hace posible su situación entre las tierras de Taboada- O Saviñao y Pereiro de Aguiar, estas últimos en la Ribeira Sacra.  

A partir de entonces los Galaicos, mayores en número pero sometidos a pactos de obediencia, van a convivir no sin fricciones durante algo más de trescientos años con los romanos. Así comienza tambien la época de la sistemática explotación de las riquezas mineras de Galicia por los romanos. Sin embargo, la administración romana quedó reducida a las zonas auríferas y a unas pocas ciudades como Brácara (Braga), Lucus (Lugo), Iria Flavia (Padrón) o, en la Ribeira Sacra, Proentia (Proendos). Esto prueba que non les interesa unha colonización como la efectuada en otras partes del imperio, sino la simple extracción de los preciados minerales que habían venido buscando. 

Según Caio Plinio Segundo, un importante procurador romano que administraba algunas minas gallegas, estas llegaron en diferentes momentos a  significar el 10% de los ingresos totales del imperio. Tambien consta como cierto que la conquista definitiva de la Gallaecia, mucho antes de esta efectuarse, fue planificada por el célebre Julio Cesar ya en el año 61 a. C., con el propósito de pagar sus deudas y llegar a ser nombrado emperador. Por lo tanto, la importancia de Galicia como fuente de riquezas del imperio romano es incuestionable. Tal era esta que los expertos calculan que sólo de las minas de As Médulas fueron extraídos 96.000 kg. de oro en algo más de 250 anos. 
 

Las minas de oro romanas de la Ribeira Sacra 

Una de las características de las minas de oro romanas consistió en el aprovechamiento de los cursos de los ríos, especialmente del Sil, para perforar los montes y acceder a los sedimentos auríferos. Isto es lo que se conoce como minas fluviales. Por sus magnitudes, estas colosales obras de ingeniería no tienen comparación en toda la Europa antigua 

La más importante mina fluvial de oro de la Ribeira Sacra es sin duda la de Montefurado (Quiroga - Ribas de Sil), siendo también la segunda de Galicia despues de la de As Médulas. La construcción de la mina de Montefurado fue hecha con el fin de desviar el curso del Sil y recojer las pepitas de oro do su lecho. Para su construcción fue necesario perforar todo un monte, el Pena do Corvo, y excavar en sus entrañas un pasillo de 400 metros de longitud y de una anchura próxima a los 20 metros. 

Otras minas romanas en la zona son las de Peites en Ribas de Sil, las de Covas y Cabanas en Río y las de Augasmestas y A Margarida en Quiroga. Por su parte, los romanos establecieron en el antiguo castro de Proendos una capital administrativa de la zona, sin duda por su proximidad a las zonas cosecheras de vino y a las minas de oro. 

Otros minerales extraídos por los romanos fueron la plata y el estaño. La abundancia de este último ya había motivado el comercio de Galicia con Grecia mucho antes de la llegada de los romanos. Por otra parte, los romanos contribuyeron decisivamente al cultivo de la vid y a la elaboración de los magníficos vinos de la Ribeira Sacra, que recibieron el nombre de ‘el oro líquido del Sil’ y que alcanzaron un gran prestigio en las mejores mesas de Roma.

http://usuarios.lycos.es/Vacariza/cobahist5.html

 

Según los historiadores antiguos, las tropas del emperador romano Augusto derrotaron el principal foco de resistencia de los indígenas que habitaban la actual Galicia hacia el año 24-25 antes de Cristo, en un lugar llamado Monte Medulio. No sabemos donde fue, pues aunque algunos lo identifican con las extraordinarias minas romanas de oro de la zona que hoy llamamos Médulas, el historiador romano Plinio dice que el Monte Medulio estaba a orillas del Miño.

A partir de entonces los indígenas, convivieron durante algo más de trescientos años con los romanos. Para la zona de las Tierras Altas de Ourense y sus alrededores, comienza la época de la explotación de las riquezas mineras por los romanos.

La administración romana estaba centrada fundamentalmente en las zonas auríferas, y no nos ha quedado constancia de que se realizaran en las Tierras Altas una colonización como la efectuada en otras partes del imperio, sino que se adecuó fundamentalmente a las infraestructuras para la explotación minera. Esto hizo que la asimilación de "lo latino" en las Tierras Altas fuera mas lenta.

Tenemos referencias de las minas de oro de Gallaecia (Galicia en Latín) por los historiadores Plinio el Viejo y Estrabon.

Plinio el Viejo habla en su Historia Naturalis de la riqueza en oro de Las Médulas;

"Las montañas de Hispania, que son mayormente áridas y estériles y no producen nada, por fuerza tenían que producir oro".

El griego Estrabon nos describe el método que usaban las mujeres indígenas allá por el año 7 antes de Cristo para obtener el oro.

"los ríos arrastran el oro y las mujeres cavan y después de quitar las partes mas gruesas con una especie de cesto entretejido, lo lavan en bateas".

Curiosamente este viejo sistema aun es utilizado hoy en día por los aficionados a buscar oro como actividad recreativa como los miembros del Club Español de Bateadores Aficionados que hace pocos años han encontrado "todavía" oro en Valdeorras.

Según Cayo Plinio Segundo, un importante procurador romano que administraba algunas minas gallegas, estas llegaron en diferentes momentos a significar el 10% de los ingresos totales del imperio. También consta como cierto que la conquista definitiva de la Gallaecia, mucho antes de esta efectuarse, fue planificada por el célebre Julio Cesar ya en el año 61 a. C., con el propósito de pagar sus deudas y llegar a ser nombrado emperador. Por lo tanto, la importancia de Galicia como fuente de riquezas del imperio romano es incuestionable. Tal era esta que algunos estudiosos han calculado que sólo de las minas de As Médulas fueron extraídos 96.000 kg. de oro a lo largo de 250 años. No tenemos datos de las extracciones en las Tierras Altas

Una de las características de las minas de oro romanas consistió en el aprovechamiento de los cursos de los ríos, incluso perforando montes para desviarlos y acceder a los sedimentos auríferos. Esto es lo que se conoce técnicamente como minas fluviales. Por sus magnitudes, estas colosales obras de ingeniería no tienen comparación en toda la Europa antigua

La más importante mina fluvial de oro es sin duda la de Montefurado muy cerca de la antigua ciudad celta de Nemetobriga (situada en Ponte Navea o en Trives según los estudiosos), capital de la tribu de los Tiburos. Esta es también la segunda de Galicia después de la de As Médulas.

La construcción del túnel de Montefurado (palabra que en gallego significa, "monte agujereado"), fue hecha con el fin de desviar el curso del Sil y recoger las pepitas de oro acumuladas en el lecho de un gran meandro arenoso. Para su construcción fue necesario perforar el monte llamado "Pena do Corvo".

 

Se excavó en sus entrañas un túnel de 400 metros de longitud y de una anchura próxima a los 20 metros para que por él pasara el agua del río y así trabajar cómodamente en la recuperación del oro depositado en las arenas del lecho seco del río. Merece la pena acercarse a ver esta impresionante obra.

Además de este túnel, los ingenieros romanos construyeron otros auxiliares.

Para ver imágenes de esta obra, os recomiendo esta página web donde además encontrareis información interesante sobre la zona. http://go.to/montefurado

 

Otras minas romanas en la zona son las de Peites en Ribas de Sil, las de Covas y Cabanas en el pueblo de Río y las de Augasmestas y A Margarida en Quiroga.

Los romanos sabían como buscar el oro, y tuvieron mucho tiempo para hacerlo. En 1877 un informe de la Sociedad "Montaño-Galaico-Leonesa" citaba los puntos principales de extracción de oro de tiempos romanos.

Durante la época de postguerra del 1936 a necesidad obligó a buscar de nuevo oro, eran las "aureanas".

En esta imagen dos aureanas del siglo XX nos muestran la técnica de lavado.

 

Claude DOMERGUE
BIBLIOGRAPHIE


1 - LIVRES

Belo 1. La stratigraphie, Publications de la Casa de Velázquez, Série "Archéologie" Fasc. I, 141 p., 39 fig., 18 pl., Paris, 1973.

La mine antique d'Aljustrel (Portugal) et les tables de bronze de Vipasca, 210 p., 36 illustrations, Paris, 1983.

Catalogue des mines et des fonderies antiques de la Péninsule Ibérique, 2 vol. et une pochette de cartes, Publications de la Casa de Velázquez, Série Archéologie VIII, XI - 598 p., 46 planches photographiques dont 5 en couleurs, 79 figures, Madrid, 1987.

Les mines de la Péninsule Ibérique dans l'antiquité romaine, Collection de l'Ecole Française de Rome, 127, 1990, XX - 626 p., 32 pl. photographiques, 63 figures, 6 cartes.

Livres écrits en collaboration :

Minas de oro romanas de la Provincia de León I. La Corona de Quintanilla: excavaciones 1971-1973. Las Coronas de Filiel, Boisán, Luyego 1 y 2 : exploraciones 1973. Excavaciones Arqueológicas en España, n°93, 186 p., 87 planches, 68 figures, Madrid, 1977 (avec P. Sillières).

Minas romanas de oro de la Provincia de León II. Huerña: excavaciones 1972 y 1973. Excavaciones Arqueológicas en España, n° 94, 159 p., 23 planches, 38 figures, Madrid, 1977 (avec Th. Martin).

Mines d'or romaines d'Espagne. Le district de la Valduerna (province de León). Etude géomorphologique et archéologique. Publications de l'Université de Toulouse-Le Mirail. Série B. Tome IV,1978, Toulouse, 306 p., 35 fig., 46 illustrations photographiques, pochette (11 photographies aériennes verticales et 12 plans ou cartes hors texte), Toulouse, 1978 (avec G. Hérail).

Un centre sidérurgique romain de la Montagne Noire. Le domaine des Forges (Les Martys, Aude), Sup. 27 à la Revue Archéologique de Narbonnaise, CNRS, Paris, 1993 (avec B. Cauuet, E. Lavielle, J.-M. Pailler, R. Sablayrolles, P. Sillières, F. Tollon).

Édition ou co-édition :

Les Martys (Aude). Fouilles 1972-1975. Catalogue de l'exposition présentée à l'Université de Toulouse-Le Mirail, Toulouse, 1976.

Mines et fonderies antiques de la Gaule (Table ronde du CNRS, Université de Toulouse-Le Mirail, 21-22 novembre 1980), éd. du CNRS, 329 p., Paris, 1982.

Minería y Metalurgia en las antiguas civilizaciones mediterraneas y europeas (Coloquio Internacional Asociado, Madrid, 24-28 octobre 1986), 2 vol., 261 et 223 p., Ministerio de Cultura, Madrid, 1989.

Le point sur la prospection aérienne (Université de Toulouse-Le Mirail, 20 avril 1985, Journée d'Archéologie Aérienne), 65 p., Toulouse, 1988 (avec P. Sillières).

Mines et métallurgies antiques et médiévales de la France Méridionale (Journées de Perpignan, 21-22 février 1987), 134 p., Perpignan, 1989 (avec R. Sablayrolles).

Spectacula 1. Gladiateurs et amphithéâtres (Colloque Toulouse-Lattes, 26-29 mai 1987), 316 p., Lattes, 1990 (avec Chr. Landes et J.-M. Pailler).

Un centre sidérurgique romain de la Montagne Noire. Le domaine des Forges (Les Martys, Aude), Sup. 27 à la Revue Archéologique de Narbonnaise, CNRS, Paris, 1993, 477 p., 292 fig.
 
 

2- FILMS SCIENTIFIQUES

1985
Mines d'or romaines en Espagne, Service du Film de la Recherche Scientifique, Ministère Education Nationale, Paris, 1985 (durée 35') (avec G. Hérail).

1992
Conseiller scientifique (avec F. Tollon) de Les forges de Vulcain, par J.-F. Dars et A. Papillault (Vidéo-cassette, Service du Film Scientifique du CNRS)
 

3 - ARTICLES

1960
Volubilis: un four de potier, Bulletin d'Archéologie Marocaine, 4, 1960, p. 491-505.

1964
L'arc de triomphe de Caracalla à Volubilis, dans Annuaire 1963-1964 de l'Ecole Pratique des Hautes Etudes, IVe Section, Paris, 1964.

1965
Les Planii et leur activité industrielle en Espagne sous la République, Mélanges de la Casa de Velázquez, 1, 1965, p. 9-27.

1966
Un envoi de lampes du potier Caius Clodius, Mélanges de la Casa de Velázquez, 2, 1966, p. 5-51.

Les lingots de plomb romains du Musée Archéologique de Carthagène et du Musée Naval de Madrid, Archivo Español de Arqueología, 39, 1966, p. 41-72.

La représentation des Saisons sur l'arc de Caracalla à Volubilis, Mélanges offerts à André Piganiol, 1966, p. 463-472.

L'arc de Caracalla à Volubilis: le monument, la décoration, l'inscription, Bulletin du Comité des Travaux Historiques et Scientifiques (1963-1964), 1966, p. 201-229.

1967
Réouverture d'un chantier de fouilles à Bolonia-Baelo (Cádiz), Mélanges de la Casa de Velázquez, 3, 1967, p. 507-510 (avec C. Fernández Chicarro y de Dios, G. Nicolini, D. Nony, M. Pellicer).

La mine antique de Diógenes (Province de Ciudad Real), Mélanges de la Casa de Velázquez, 3, 1967, p. 29-91.

Marcas de alfareros en Terra Sigillata procedentes de Castulo, y aportaciones al estudio de la Terra Sigillata Hispánica de tipo B, Oretania, 9, 1967, p. 29-50.

Galápagos de plomo romanos en el Museo Naval de Madrid, Revista General de Marina, 172, mars 1967, p. 300-302.

1968
Un envoi de lampes du potier Caius Clodius : note complémentaire, Mélanges de la Casa de Velázquez, 4, 1968, p. 391-392.

Les fouilles de la Casa de Velázquez à Belo-Bolonia (Cádiz) en 1967, Mélanges de la Casa de Velázquez, 4, 1968, p.393-399 (avec A. García y Bellido, G. Nicolini, D. Nony).

1969
Céramique de Calès dans les antiques mines d'argent de Carthagène, Archivo Español de Arqueología, 42, 1969, p. 159-165.

La campagne de fouilles 1966 à Bolonia (Cádiz), X Congreso Nacional de Arqueología (Mahón, 1967), Zaragoza, 1969, p. 442-466.

1970
Introduction à l'étude des mines d'or du nord-ouest de la Péninsule Ibérique dans l'antiquité, dans A. Viñayo González (éd.,) Legio VII Gemina, (Actas del Coloquio Internacional, León, sept. 1968), León, 1970, p. 255-286.

Les exploitations aurifères du nord-ouest de la Péninsule Ibérique sous l'occupation romaine, dans A. Viñayo González (éd.), La minería hispana e iberoamericana: contribución a su investigación histórica (VI Congreso Internacional de Minería), León, 1970, p. 151-193.

1971
Un témoignage sur l'industrie minière et métallurgie du plomb dans la région d'Azuaga (Badajoz) pendant la guerre de Sertorius, XI Congreso Nacional de Arqueología, (Mérida, 1969), Zaragoza, 1971, p. 608-626.

Sondages 1967 et 1969 à Aljustrel (Portugal), Conimbriga, 10, 1971, p. 99-116 (avec R. Freire de Andrade).

El Cerro del Plomo, mina El Centenillo (Jaén), Noticiario Arqueológico Hispánico, 16, 1971, p. 265-380.

Note sur le district minier de Linares-La Carolina dans l'antiquité, Mélanges André Varagnac, Paris, 1971, p. 199-229 (avec G. Tamain).

Minas romanas de oro en la Provincia de León: motivos de una excavación, Tierras de León, 14, 1971, p. 39-60.

Les fouilles franco-espagnoles de la Casa de Velázquez à Belo (Cadix). Campagnes de 1966-1969, Comptes-rendus de l'Académie des Inscriptions et Belles-Lettres, 1971, p. 213-233 (avec A. Bourgeois, G. Nicolini, D. Nony).

À propos d'une inscription des Días Geniales de Rodrigo Caro : mystification ou fantaisie d'humaniste ?, Mélanges de la Casa de Velázquez, 7, 1971, p. 381-395 (avec J.-P. Étienvre).

1972
La mise en valeur des gisements d'alluvions aurifères du Nord-0uest de l'Espagne dans l'antiquité: une technique d'exploitation romaine, XII Congreso Nacional de Arqueología (Jaén 1971), Zaragoza, 1972, p. 563-576.

Rapports entre la zone minière de la Sierra Morena et la plaine agricole du Guadalquivir à l'époque romaine: notes et hypothèses, Mélanges de la Casa de Velázquez, 8, 1972, p. 614-622.

1973
L'activité de la fonderie gallo-romaine des Martys (Aude). Recherches stratigraphiques et chronologiques, 98e Congrès National des Sociétés Savantes, Saint-Etienne, 1973, Archéologie, Paris, 1975, p. 101-114 (avec Th. Martin et P. Sillières).

Minerais et scories de la fonderie gallo-romaine du domaine des Forges (Les Martys, Aude) Recherches stratigraphiques et chronologiques, 98e Congrès national des Sociétés Savantes, Saint-Etienne, 1973, Archéologie, Paris, 1975, p. 101-114 (avec F. Tollon).

1974
À propos de Pline, Naturalis Historia, 33, 70-78, et pour illustrer sa description des mines d'or romaines d'Espagne, Archivo Español de Arqueología, 45-47, 1972-1974, p. 499-548.

Les lingots de plomb de L. Carulius Hispallus, Revue Archéologique de Narbonnaise, 7, 1974, p. 119-137 (avec F. Laubenheimer-Leenhardt et B. Liou).

1975
Les lingots d'étain de l'épave de Port-Vendres II, Gallia, 33,1975, p. 61-94 (avec D. Colls, F. Laubenheimer-Leenhardt et B. Liou).

Excavaciones en las minas de oro romanas de la Provincia de León : campañas 1971-1973, XIII Congreso Nacional de Arqueología (Huelva,1973), Zaragoza, 1975, p. 847-854.

1977
Une méthode pour l'étude des mines antiques en alluvion : l'exemple des mines d'or romaines de la Valduerna (León, Espagne), Mélanges de la Casa de Velázquez, 13, 1977, p. 9-30 (avec G. Hérail).

Informe sobre las excavaciones realizadas en las minas de oro romanas de la provincia de León (augusto 1973), Noticiario Arqueológico Hispánico, 5, 1977, p. 293-302.

1978
Utilisation des vestiges archéologiques dans la reconstitution de l'évolution des milieux : l'exemple des mines d'or romaines du nord-ouest de l'Espagne, Caesarodunum, 13, 1978, p. 227-239 (avec G. Hérail).

1979
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1980
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1981
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L'utilisation des photographies aériennes dans l'étude des mines d'or romaine à ciel ouvert du nord-ouest de l'Espagne, Mélanges de la Casa de Velázquez, 17, 1981, p. 579.

Come l'archeologo opera sul campo (Colloque de Sienne, 21-24 mai 1981), MEFRA, 93,1981, p. 1113-1125 (avec A. Barbet, J.-M. Pailler et R. Sablayrolles).

1982
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L'or des Volques Tectosages : mythe ou réalité, L'art celtique en Gaule, Catalogue de l'exposition Marseille, Bordeaux, Dijon, Paris, 1983-1984, p. 84-85.

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Recherches sur l'amphithéâtre de Toulouse-Purpan, Toulouse et sa région. Dossiers Histoire et Archéologie, 120, octobre 1987, p. 57-58 (avec M. Fincker et J.-M. Pailler).

L'amphithéâtre de Toulouse, De l'Age du Fer aux temps barbares. Dix ans de recherches archéologiques en Midi-Pyrénées (Musée Saint-Raymond, oct. 1987-Janvier 1988), Toulouse, 1987, p. 68-69 (avec M. Fincker et J.-M. Pailler).

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L'amphithéâtre de Purpan. Esquisse d'étude architecturale et problèmes de chronologie, dans Chr. Landes, C. Domergue et J.-M. Pailler (éd.), Spectacula I. Gladiateurs et amphithéâtres, (Colloque Toulouse-Lattes, 26-29 mai 1987), p. 63-76, Lattes, 1990 (avec M. Fincker et J.-M. Pailler).

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Archéologie et archéométrie de la sidérurgie romaine dans la Montagne Noire au Ier siècle avant J.-C.. Le cas des Martys (Aude), Bulletin de la Société des Études Scientifiques de l'Aude, 96, 1996, p. 11-22 (avec C. Jarrier, B. Pieraggi, A. Ploquin, F. Tollon).

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Préface à Th. Martin, Céramiques sigillées et potiers gallo-romains de Montans, Montans, 1996, p. 4.

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Les neiges et les glaces polaires : de véritables archives de l'histoire récente et ancienne. Approche méthodologique, Journées PIREVS. Le temps de l'environnement (Toulouse, 5/6 novembre 1997), Toulouse, 1997, p. 359-364 (avec M. Tarpin, S. Hong, Chr. Ferrari, Ph. Braunstein, G. Chastagnaret, C. Boutron).

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Mina y metalurgias antiguas en La Loba (Fuente Obejuna, Córdoba), dans Simposio sobre patrimonio geológico y minero. IV sesión científica de la Sociedad Española para la defensa del patrimonio geológico y minero (Belmez, 28, 29 y 30 de octubre de 1999), Belmez, 1999, p. 128-132 (avec R. Hernando Luna et F. Tollon).

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2000
L’état de la recherche sur les mines et les métallurgies en Gaule, de l’époque gauloise au haut Moyen Âge, dans C. Domergue et M. Leroy (éds), Mines et métallurgies en Gaule, Gallia, 2000, p. 3-10 (en collaboration avec M. Leroy).

Réflexions sur l’organisation de production du fer à l’époque romaine dans le bassins supérieur de la Dure, au voisinage des Martys (Aude), dans C. Domergue et M. Leroy (éds), Mines et métallurgies en Gaule, Gallia, 2000, p. 23-36 (avec P.-M. Decombeix, J.-M. Fabre, A. Gorgues, Chr. Rico).

Préface de F.J. Sánchez Palencia (ed.), Las Médulas (León). Un paisaje cultural en la "Asturia Augustana", León, 2000, p. 13-15.

 

 http://www.igm.pt/document/centros/museu_geologico/artigos_museu/actas_cipgm.htm

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ASPECTOS ARQUEOLÓGICOS Y GEOLÓGICOS DE UNA CANTERA ROMANA EN LA RAMBLA DE TRUJILLO (SIERRA DE CARTAGENA, MURCIA, ESPAÑA)
J.A. Antolinos Marín, R. Arana Castillo y B. Soler Huertas

AVANCE DEL INVENTARIO DE ESPECIES MINERALES, YACIMIENTOS Y ROCAS INDUSTRIALES DEL "COTO MINERO NACIONAL CARBONELL" Y SU ENTORNO GEOGRÁFICO. CÓRDOBA, ESPAÑA
J.L. Hernando Fernández

ASPECTOS GEOLÓGICOS RELEVANTES DO PICO DE ANA FERREIRA, ILHA DO PORTO SANTO, ARQUIPÉLAGO DA MADEIRA, TENDO EM VISTA A SUA REABILITAÇÃO E A ELABORAÇÃO DE PROPOSTA DE CLASSIFICAÇÃO COMO MONUMENTO E PATRIMÓNIO GEOLÓGICO
J.B. Pereira Silva & C.S. Figueiredo Gomes

EL PALEOKARST DEL LEVANTE DE MALLORCA: PATRIMÓNIO GEOLÓGICO BALEAR
P.A. Robledo Ardila y J.J. Durán Valsero

CONTRIBUIÇÃO DO PATRIMÓNIO GEOLÓGICO NO ORDENAMENTO DO TERRITÓRIO - A REGIÃO DA BATALHA
A.Q. Nunes Veiga & M. Quinta Ferreira

UN PUNTO SINGULAR DEL PATRIMONIO GEOLÓGICO AMENAZADO POR EL PHN (PLAN HIDROLOGICO NACIONAL). LA FONTCALDA Y EL EMBALSE DEL CANALETA (TARRAGONA, TERRA ALTA)
J.M. Mata-Perelló y J.A. Herrera Sancho

CAVIDADES VULCÂNICAS DOS AÇORES
M. Paulino Costa & P. José Barcelos

NOTAS PRELIMINARES ACERCA DE LA APORTACIÓN DEL GRUPO DE OSSA-MORENA (GOM) AL CONOCIMIENTO DE LA GEOLOGÍA DE ESPAÑA Y PORTUGAL (1979-1992)R. Hernando Luna y J.L. Hernando Fernández

EL PATRIMONIO GEOLÓGICO DE LOS YACIMIENTOS MINERALES DE RELLENO DE CAVIDADES KÁRSTICAS. EL CASO CONCRETO DEL NE DE LA PENÍNSULA IBÉRICA
Joseph M. Mata-Perelló

ITINERARIOS GEOLÓGICO-MINEROS POR LA DEPRESIÓN GEOLÓGICA DEL EBRO. UN RECORRIDO POR EL PATRIMONIO GEOLÓGICO Y MINERO DE CATALUNYA CENTRAL
J.M. Mata-Perelló, J. Font Soldevila y R. Mata Lleonart

"CONHEIRAS" DA BACIA HIDROGRÁFICA DO CODES - UM PROJECTO DE MUSEALIZAÇÃO
Carlos Batata, Vicente J. Silva, Liliana Póvoas, Fernando Real, César Lopes & A.M.Galopim de Carvalho

A ACESSIBILIDADE DAS COLECÇÕES GEOLÓGICAS PORTUGUESAS
José M. Brandão, Susana Capela & M. Serra Zacarias

LOS MANANTIALES Y GALERÍAS ASOCIADOS A LOS MATERIALES VOLCÁNICOS EN LA PROVINCIA DE GIRONA (CATALUNYA): UN SINGULAR EJEMPLO DE PATRIMONIO GEOLÓGICO
M. Martínez Parra y J.M. Murillo Díaz

PATRIMÓNIO GEOLÓGICO PORTUGUÊS: LEGISLAÇÃO E CONSEQUÊNCIASS.G. Barros Oliveira
LA CURVA EN "S" DEL GRAN HOTEL COLÓN DE HUELVA
E. Macías Romero, D.J. Gómez Carvajal y D. Ramírez

MINA EUREKA III, UN EJEMPLO DE PATRIMONIO MINERO Y GEOLÓGICO DE LA COMARCA DEL PALLARS JUSSÁ (CATALUÑA, ESPAÑA)
J. Espuny Solaní, J.M. Mata-Perelló y R. Mata Lleonart

LAS SALINAS DE INTERIOR DE LA REGIÓN DE MURCIA: UNA PARTE DEL PATRIMONIO HIDROGEOLÓGICO Y MINERO DE ESPAÑA
M. Martínez Parra y L. Moreno Merino

LES IMPERATIFS DE VALORISATION ECONOMIQUE ET TOURISTIQUE DU PATRIMOINE REPRESENTÉ PAR D' ANCIENS SITES MINIERS: LE ROLE DES SERVICES GEOLOGIQUES EUROPEENS AUPRES DES ARCHEOLOGUES
Jean Féraud, Luís Martins, Jacques Philippon y Hélène Barge

ROTEIRO GEOLÓGICO NA TERMINAÇÃO SE DO ANTICLINAL DE ESTREMOZ
A. Gansinho, G. Marcão, M.C. Velez, M. Barroso, A. Araújo & Luís Lopes

PATRIMÓNIO GEOLÓGICO DA MINA DO BUGALHO - VALORIZAÇÃO DO SEU PASSADO HISTÓRICO-MINEIRO
A. Pé-Curto, João X. Matos, João Vasconcelos, Paulo Cebola & Susana Felgueiras

PATRIMÓNIO GEOLÓGICO NO DISTRITO DE BRAGANÇA
Paulo J. C. Favas, Artur A. Sá & M. Elisa P. Gomes

SECÇÃO 2. HISTÓRIA, PATRIMÓNIO E ARQUEOLOGIA MINEIRA

LA MINA ROMANA DE ALJUSTREL (PORTUGAL) Y EL PATRIMONIO MINERO A PRINCIPIOS DEL TERCER MILENIOClaude DomergueEL PATRIMONIO GEOLÓGICO Y MINERO, UN IMPORTANTE FACTOR A CONSIDERAR EN EL CIERRE DE MINAS
D.J. Carvajal Gómez, A. González Martínez y E. Romero Macías

"LA FIEBRE DE LA PLATA": PROSPECCIÓN Y ENSAYO DE MINERALIZACIONES ARGENTÍFERAS EN ÉPOCA PROTOHISTÓRICA
M.A. Hunt Ortiz

A EXPLORAÇÃO MINEIRA DE ÉPOCA ROMANA NO CASTRO DE S.ª DO CASTELO, URROSC.M. Braz Martins
NOTÍCIA SOBRE VESTÍGIOS DE EXPLORAÇÃO ROMANA DE OURO ALUVIONAR NO CONCELHO DE NISA: O CONHAL DO ARNEIRO
Carlos Calado & Carla Calado

LA EXPLOTACIÓN ROMANA DEL MINIVM (CINABRIO) EN MIÑERA (LEÓN-ESPAÑA). UN EJEMPLO ÚNICO DE MINERÍA ROMANA
R. Matías Rodríguez, E. Alonso Herrero y A. Neira Campos

LAS MINAS ROMANAS DE "LAPIS SPECULARIS" DE OSA DE LA VEGA (CUENCA). UNA APRXIMACIÓN A SU ESTUDIO
M.J. Bernárdez Gómez, J.C. Guisado di Monti y F. Villaverde Mora

HALLAZGO DE UNA MÁQUINA DE VAPOR DEL SIGLO XIX PARA LA EXTRACCIÓN DE MINERALES ARGENTÍFEROS EN SIERRA ALMAGRERA (ALMERÍA)
D. Collado Fernández, A. Sánchez Picón y A. Navarro Flores

LA RECUPERACIÓN DEL PATRIMONIO MINERO EN CATALUNYAF. Bascompte Canals y E. Vall Rosselló

ARQUITECTURA MINERO-METALÚRGICA EN EL COMPLEJO MINERO DE ALMADENEJOS (CIUDAD REAL-ESPAÑA)"
A.M. Blanco Fraga, L. Mansilla Plaza y R.S. García-Pardo

MINAS DE VALE DE GATOS, ALTO FORNO DA SIDERURGIA NACIONAL, FORNO DE CAL DA AZINHEIRA: ALGUNS SÍTIOS DO PATRIMÓNIO ARQUEOLÓGICO E INDUSTRIAL DO CONCELHO DO SEIXAL RELACIONADOS COM A ACTIVIDADE EXTRACTIVA
Ecomuseu Municipal do Seixal

EL PATRIMONIO MINERO EN LA DESEMBOCADURA DEL RÍO GUADIANA
D.J. Carvajal Gómez, A. González Martínez y E. Romero Macías

PATRIMONIO MINERO-INDUSTRIAL DE THARSIS: ACTUACIONES E INICIATIVAS
J.M. Carvajal Quirós, D.J. Carvajal Gómez y A. González Martínez

NOTAS PARA EL CONOCIMIENTO DEL PATRIMONIO HISTÓRICO-MINERO DE LA ZONA DEL BAIX CINCA, BAIX SEGRE, BAIX MATARRANYA Y RIBERA DE L'EBRE (HUESCA, LLEIDA, TARRAGONA Y ZARAGOZA)
J. Mata-Perelló, C. Llurba y J. Espuny Solaní

"EL GRUPO HULLERO DE MONTAÑA DE LA GÜERIA DE URBIÉS (TURÓN, ASTURIAS). ARQUITECTURA Y PAISAGE"
M.F. Fernández Gutiérrez

O ACERVO MUSEOLÓGICO DO DEPARTAMENTO DE EXPLORAÇÃO DE MINAS E GEORECURSOS DO IST: CONTRIBUTO PARA A COMPREENSÃO E INTERPRETAÇÃO DO PATRIMÓNIO MINEIRO
Helena Alves

INDUSTRIAS CERÁMICAS HISTÓRICAS DE MADRID: HORNOS CONTÍNUOS Y SUS CHIMENEAS
O. Puche Riart y L.F. Mazadiego Martínez

HORNOS CERÁMICOS ANTIGUOS DE LA COMUNIDAD DE MADRID: CAMPO REAL
O. Puche Riart, L.F. Mazadiego Martínez y L.J. Fernández Gutiérrez del Alamo

FABRICACIÓN HISTÓRICA DE LADRILLOS REFRACTARIOS EN VALDEMORILLO, (MADRID): MINAS Y FÁBRICA DE D. ÁNGEL GONZÁLEZ
O. Puche Riart, L.F. Mazadiego Martínez y L.J. Fernández Gutiérrez del Alamo

4ª RUTA DE LOS CASTILLETES EN LA CUENCA CARBONÍFERA CENTRAL ASTURIANA: LA RUTA DE LAS CALIZAS
P. Fandós Rodríguez, J.A.San Antonio Escribano y T. Ordóñez Fernández

METODOLOGÍA PARA LA REALIZACIÓN DE INVENTARIO DE POZOS MINEROS. APLICACIÓN A LA SIERRA DE CARTAGENA-LA UNIÓN
C. García García y J.I. Manteca Martínez

FONTES DE INFORMAÇÃO E DOCUMENTOS DE ARQUIVO EM ARQUEOLOGIA INDUSTRIAL MINEIRA
J. P. Avelãs Nunes

A INDÚSTRIA MINEIRA E A INVESTIGAÇÃO EM HISTÓRIA LOCAL: O CONTRIBUTO DA IMPRENSA PERIÓDICA. O CASO DE ÁGUEDA
Francisco Vitorino

ACÇÃO GEO-ARQUEOLÓGICA NA BARRAGEM DE CHOCAPALHAS (CARRIL-TOMAR)
Salete da Ponte & Judite Miranda

ALGUNAS NOTAS SOBRE EL PATRIMONIO INDUSTRIAL DE VALVERDE DEL CAMINO: EL MUSEO CASA DIRECCIÓN DE VALVERDE DEL CAMINO (HUELVA)
M.F. Garoña Toresano y E. Romero Macías

DESCANSO DE LA COLONIA INGLESA EN PUNTA UMBRÍA
E. Romero Macías y D. Ramírez Cayuela

PATRIMÓNIO MINEIRO DO PARQUE PALEOZÓICO DE VALONGOHelena CoutoLAS MAQUETAS O MODELOS A ESCALA. UN MEDIO DE DIFUSIÓN DEL PATRIMONIO MINERO
J. Jiménez Rodríguez

PATRIMÓNIO GEOLÓGICO-MINEIRO E HISTÓRICO DA MINA DE S. DOMINGOS (FAIXA PIRITOSA IBÉRICA)
João X. Matos, Victor Oliveira & Helena Alves

SECÇÃO 3. AMBIENTE E ÁREAS MINEIRAS ABANDONADAS

PATRIMÓNIO MINEIRO PORTUGUÊS: ESTADO ACTUAL DA HERANÇA CULTURAL DE UM PAÍS MINEIRO
J. X. Matos, J.M. Santos Oliveira, João Farinha, Paula Ávila, Carlos Rosa, M.R.M. Machado Leite, F.S. Daniel & Luís Martins

AVALIAÇÃO DA POSSIBILIDADE DE UTILIZAÇÃO DA ESTEVA (CISTUS LADANIFER L.) NUMA ESTRATÉGIA DE FITORREMEDIAÇÃO NA ZONA MINEIRA DE ALJUSTREL
P. M. Alvarenga, M.F. Araújo & J. A.Silva

DISPERSÃO DE CONTAMINANTES E SUA TRANSFERÊNCIA NO SISTEMA SOLO-PLANTA NAS ESCOMBREIRAS DA MINA DE URÂNIO DA URGEIRIÇA
M.Fátima Araújo, Teresa Barbosa, M José Madruga & Isabel Faria

EFECTOS DEL ABANDONO DE MINA VICTORIA (VAL D'ARAN, LLEIDA, ESPAÑA) SOBRE EL QUIMISMO DE LAS AGUAS SUPERFICIALES
I. Queralt, I. Pujals, A. Barreiros y M. Bordalo

IMAGENS HIPERESPECTRAIS PARA AVALIAÇÃO E MONITORIZAÇÃO AMBIENTAL EM ÁREAS MINEIRAS: RESULTADOS PRELIMINARES DO PROJECTO MINEO NA MINA DE SÃO DOMINGOS, ALENTEJO
Lídia Quental, M.Manuela Abreu, Vitor Oliveira, Pedro Sousa, M. João Batista, Graça Brito, Margarida Vairinho, Jorge Sousa & Luís Martins

CONTAMINACIÓN DE SUELOS Y AGUAS SUBTERRÁNEAS EN EL ÁREA MINERA DE SIERRA ALMAGRERA (ALMERÍA)
A.Navarro Flores, D. Collado Fernández, y J.A. Sánchez Garrido

AVALIAÇÃO DO IMPACTO DAS MINAS DE CHANÇA E VUELTA FALSA (FAIXA PIRITOSA IBÉRICA) NAS ÁGUAS SUPERFICIAIS DA BACIA HIDROGRÁFICA DO RIO CHANÇA
Paula M. Alvarenga, João X. Matos & Rosa M. Fernandes

SECÇÃO 4. EXPERIÊNCIAS MUSEOLÓGICAS

EL PARQUE MINERO DE RIO TINTO MINAS DE RIO TINTO (HUELVA) - ESPAÑAJosé Mantecón Jara
PATRIMONIO NATURAL Y GEOLÓGICO PARA UN USO EDUCATIVO Y RECREATIVO. APLICACIÓN AL ENCLAVE DE "CERRO DEL HIERRO"
A. Garcia, y J.E. Garcia

MUSEOLOGÍA Y PAISAJE EN LA CUENCA MINERA VIZCAINA
Aitor Uriarte, y José EugenioVillar

DEL PATRIMONIO CULTURAL A LA ARQUITECTURA DEL PAISAJE: EL PROYECTO ATABAIRE (CARTAGENA-ESPAÑA) COMO MODELO DE RECUPERACIÓN Y PUESTA EN VALOR DE UNA CANTERA HISTÓRICA
P. Hernández Pérez y J.A. Antolinos Marín

ORDENACIÓN DE LA FINCA DE "CERRO DEL HIERRO" CON FINES RECREATIVOS, DIDÁCTICO-CIENTÍFICOS Y DEPORTIVOS
G. Aguirre Murúa, B. Asensio Romero y E. Collado Germá

REHABILITACIÓN DEL PATRIMONIO MINERO DE FONTAO (VILA DE CRUCES): PROPUESTA DE UNA NUEVA OFERTA LÚDICO CULTURAL EN GALICIA
E. Orche Garcia

PUESTA EN VALOR DEL PATRIMONIO HISTÓRICO FERROVIARIO: EL CASO DE "LA FACTORÍA" (NERVA)
I. Carrasco Martiañez y E. Romero Macías

A VALORIZAÇÃO DO PATRIMÓNIO GEOLÓGICO E MINEIRO DO LOUSAL
Alfredo Tinoco, A.M. Cardoso de Matos, I. Maria Ribeiro, M. Luísa Santos, Miguel Plácido, Liliana Póvoas, Jorge Relvas, César Lopes & Fernando Barriga

CONJUNTO MINEIRO ROMANO DE TRÊS MINAS (VILA POUCA DE AGUIAR) ESTUDO DE IMPACTES E PROGRAMA DE VALORIZAÇÃO DO TERRITÓRIO
Orlando Sousa & Gilda Pinto

O PROJECTO DE MUSEALIZAÇÃO DAS MINAS DE ARGOZELO (VIMIOSO)
José M. Brandão

 

Documentação e Informação / Museus / Museu Geológico de Lisboa / Livro de Actas do Congresso Internacional sobre Património Geológico e Mineiro

Mapa - TRESJUNCOS - Cuenca - Castilla La Mancha

                                                               MINAS DE LAPIS ESPECULARIS.

                                                                OSSA DE LA VEGA(CUENCA)

Osa de la Vega está situada al sur de la provincia de Cuenca, a 112 Km de la capital. Su término municipal tiene una extensión de 28 Km cuadrados. Limita con Tresjuncos, Hontanaya, Los Hinojosos, Monreal del Llano, Belmonte, Villaescusa de Haro y Fuentelespino de Haro

http://www.jccm.es/edu/cra/aquijano/OV/OVSITUA.html

http://www.fuenteovejuna.org/prehistoria/sintesis.htm

 

LAS HORADADAS

    Próximo al municipio de Osa de la Vega, en la procvincia de Cuenca, España,  se encuentra el paraje conocido como "La Horadada". Se trata de un montículo que a simple vista no parece que tenga nada de especial, pero en sus entrañas esconde secretos sobre la civilización romana que han dado una nueva dimensión a todo el entorno del enclave de Segóbriga.

    Todo el enclave está hueco por dentro ya que los romanos extraían un tipo de mineral el "lapis speculis", conocido como selenita o espejuelo. Se trata de un yeso cristalizado en láminas brillantes que tenía diversos usos, principalmente ornamentales.

    Actualmente un equipo formado por expertos en diferentes materias está llevando el estudio de las galerías, que en un conjunto tiene una longitud de 800 metros. Se han encontrado restos, sobre todo de cerámica de alta calidad, así como algún tipo de utensilio que se usaba para la extracción de mineral, monedas, restos de hornos de tratar metales y varios objetos más.

    No es una casualidad. El conocimiento de la existencia de estas minas romanas no es nuevo, ya hace algún tiempo que se conocía, de hecho existen en el interior algunas inscripciones realizadas en distintas épocas. Actualmente se está trabajando en ellas para conocer el tipo de trabajo que desarrollaban estas viejas civilizaciones. Existen cortes perfectos de minerales, huecos forjados en la roca en donde se dejaban las lámparas de luz que se utilizaban entonces, gran número de galerías y pozos.

    Ahora el Ayuntamiento de Osa de la Vega está pensando en la adecuación de la cueva denominada "La Condenada", una de las entradas a este complejo, para poder hacerla visitable y que sirva de incentivo turístico de la zona con inclusión en la ruta de Segóbriga.

    Estas minas no son las únicas de la zona. Cerca de Osa de la Vega hay otros municipios que cuentan con yacimientos muy parecidos a este, como en Villaescusa de Haro y Alconchel de la Estrella. Esto hace pensar que la extracción de espejuelo era muy importante dentro de la economía de este asentamiento. No sólo se extraía el mineral, posteriormente había todo un proceso de producción mediante el cual era catalogado y transportado hacia el levante español a través de varias de las vías romanas. Allí era cargado en los barcos y distribuido por todo el imperio.

    Los trabajos y estudios están avanzando lentamente ya que se han necesitado varios permisos para llevar a cabo todas las labores que se están desarrollando y aún queda mucho por hacer.
 

        

 

 F: 13-20. LUZON, JM (1965), "Los sistemas de desagüe en minas romanas
del Suroeste peninsular", AEspA XXXVIII, Madrid, pp. 101-120. ...


 Hoy en día seguimos sin tener una idea clara en relación a la población indígena que, en mayor o menor número, debió habitar esta zona en tiempos prerromanos. Sea como fuere, Roma se instala en todos los casos en yacimientos de nuevo cuño, y al menos por lo que se refiere a la primera etapa siglos III a.C. no parece tener otros intereses en la zona que los puramente mineros. Se ponen en explotación conjuntos como los de La Pava o La Loba y, a juzgar por las excavaciones practicadas en esta última, las estructuras de hábitat se disponen contiguas a la mina, sin que hasta la fecha conozcamos ningún asentamiento de pretensiones más suntuarias que pudiera pertenecer a los encargados de la explotación, tal vez no asentados en la zona. En cualquier caso, si lo hicieron, debieron quedar instalados en la propia Mellaria, donde algunas cerámicas campanienses permiten retrotraer su ocupación al menos a mediados del siglo II a. C, hecho que tiene  su lógica si pensamos que centraliza en alguna medida la más importante zona minera.

     Tras el abandono de las explotaciones mineras, en parte por las consecuencias de las Guerras Civiles, en parte por el agotamiento de los filones, y en parte por el impulso que se presta a la actividad agropecuaria, parecen por fin surgir algunos centros de explotación secundarios, situados siempre junto a los puntos de agua más abundantes. Es el caso de Los Abriles, Los Sortes (junto al Guadiato) o Huerta del Prado Negro (junto al Zújar), establecimientos de carácter rural, pero importantes, que ya no van a ser abandonados hasta al menos la etapa altomedieval.

     A lo largo del siglo III todos estos yacimientos, a los que se une por ejemplo Los Tejares, continúan manteniendo una cierta ocupación que, lógicamente, en el estado de nuestra investigación no es fácil determinar. Con todo, no parece apreciarse una crisis fuerte, tal vez en parte porque el poblamiento romano en la comarca del Guadiato fue siempre bastante limitado y posiblemente en relación con funciones muy determinadas, mineras, agropecuarias o cinegéticas, cuyas posibilidades de explotación no varían mucho al pairo de las veleidades políticas.

    Finalmente, a finales del siglo III/ comienzos del IV la zona parece, no obstante, conocer un momento de importante recuperación y, si hemos de juzgar tanto por la numismática como por los materiales que se documentan en superficie, el poblamiento se mantiene en los puntos ya habitados desde el siglo I, a la vez que se ocupan algunos otros como Fuente del Apio o Los Canónigos, donde existen referencias sobre el hallazgo de mosaicos que no hemos podido verificar. Si Masatrigo sufre una cierta decadencia en beneficio de las explotaciones agrarias es algo que hoy por hoy no resulta perceptible, y más bien pensamos en una posible coexistencia, que no haría sino prolongar la ya establecida siglos atrás, ahora eso sí en condiciones de mayor igualdad que vendrán determinadas por un considerable desarrollo de las villa, instalaciones agrícolas origen en muchos casos del poblamiento medieval posterior.

            La presencia visigoda sólo ha dejado restos apreciables en la Ermita de San Bartolomé, que a juzgar por su decoración y carácter suntuario debió ejercer quizá un cierto papel comarcal, y, seguramente, en algunos de los conjuntos aislados de tumbas excavados que se reparten por diversos puntos del territorio -aun cuando la mayor parte de ellos deben retrasarse hasta tiempos plenamente medievales-. De sus estructuras de hábitat no tenemos hoy información alguna, pero tanto la vida, como todo lo relacionado con la muerte, debieron experimentar escasas modidicaciones con respecto a la más Tardía Antigüedad, y de este momento a la etapa altomedieval, caracterizada por grupos aislados, ubicados junto a los mas importantes puntos de agua y las tierras más ricas, conformando un poblamiento de carácter disperso que se mantiene aún en nuestros días.

            De todos estos aspectos nos ocupamos con mayor profundidad en la monografía a la que antes aludimos. Sólo insistir ahora en el abandono secular a que la historiografía de carácter arqueológico ha sometido a estas tierras y que ha sido precisamente este vacío en la investigación el que nos llevó al planteamiento de un Proyecto que, sin embargo, no representa sino una mínima parte del enorme volumen de información histórica que guarda la arqueología de la comarca.

            Planteo en este sentido la necesidad de acometer un esfuerzo conjunto para la protección y recuperación de los más importantes yacimientos conocidos en el Valle Alto del Guadiato, que permita acercar sus claves históricas a la sociedad y, al mismo tiempo, documentar la evolución del poblamiento, de los recursos económicos, de la minería y de la explotación de las fuentes mineras por estas gentes desde los primeros momentos en que sus tierras conocen al primer habitante. Por cuanto no podemos minusvalorar la trascendencia que su correcta interpretación y entendimiento revisten para la conciencia histórica de la sociedad, aparte de facilitar su incorporación a los valores etnográficos que por sí misma ofrece esta zona.

            Para ello, sería conveniente acometer la excavación e intervención en alguno de sus yacimientos más importantes, que, además de la forma de vida nos permitieran el acercamiento a los sistemas de explotación de la tierra y sus diversos recursos: agrícolas, ganaderos, cinegéticos y mineros a lo largo del tiempo; la creación de un Museo Histórico Municipal que, además de recrear los hechos más destacados de la Historia Local sirviera para la recuperación del patrimonio etnográfico; la integración de todo ello en rutas turísticas que favorecieran el acercamiento al mundo rural y a la naturaleza en su expresión menos contaminada, y, en definitiva, la potenciación adecuada de una comarca secularmente marginada y deprimida, aproximando sus matices más prístinos al resto de la sociedad, que podría aprender con todo ello a valorar adecuada­mente la riqueza e interés que radican en nuestras propias diferencias.  

riqueza e interés que radican en nuestras propias diferencias.

NOTA IMPORTANTE:

     El texto y las fotos que componen esta síntesis obedecen al trabajo de un amplio equipo de investigadores que, durante dos años, recorrieron el término municipal de Fuente Obejuna hasta generar la monografía El poblamiento antiguo del Alto Guadiato (Fuente Obejuna, Córdoba), publicado en Córdoba en 1994.

     Entre ellos, J. F. Murillo, J. R. Carrillo, A. León y A. Zamorano, por la Universidad de Córdoba, y, por el Ayuntamiento de Fuente Obejuna, Manuel Fdo. Moreno, a quien correspondió buena parte de la labor de campo y muchas de las fotos que ilustran este texto.   

Bibliografía básica de consulta:

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  MURILLO REDONDO, J.F. (1986), Eneolítico y Edad del Bronce en el Norte de la  provincia de Córdoba, Mem. de Licenciatura (inédita), Univ. de Córdoba.

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http://www.diphuelva.es/web_general/pub/minas.htm

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Minas de Riotinto

El Parque Minero de Riotinto es el primero de sus características en España y uno de los principales Parques turísticos-Culturales a nivel nacional. En el se encuentran ubicadas las minas más antiguas de todo el mundo que aún continúan en explotación.
Minas de RiotintoLas Minas de Riotinto. El visitante podrá remontarse 5.000 años atrás, en la historia de la minería y al mismo tiempo conocer una explotación minera "en vivo". Las visitas son múltiples y variadas: El Museo Minero, primer museo de la Península Ibérica dedicado a la historia de la Minería y Metalurgia; Corta Atalaya, una de las explotaciones mineras a cielo abierto más grande de Europa; Instalaciones Mineras, donde se extrae el gossan; La Necrópolis de la Dehesa, interesantes ruinas romanas; El Barrio Inglés de Bellavista o bien El Ferrocarril Turístico-Minero, viaje recreativo de 11 km. en vagones mineros restaurados de principio del siglo. Fundación Riotinto.



Oro puro

Navelgas (Asturias)
Fuera del tiempo. Buscadores de oro a orillas del Navelgas.


El secreto está en dar a la batea el movimiento adecuado", afirma Claudio Sanfiz con la experiencia que otorgan cientos de horas pasadas bateando por los ríos de la zona. Descubrir que hay oro aquí, en Navelgas, no es algo nuevo. Esto ya lo hicieron los romanos hace más de dos mil años. Encontrarlo hoy, con la simple ayuda de una batea para remover la tierra, sí que es algo que se sale de las habituales ofertas turísticas.

Cómo llegar: 
Desde Luarca sale la AS-219 que, en 26 kms. y tras pasar por Aristébano y Naraval, llega a Navelgas. También se va desde Tineo, por la AS-218, en un trecho de 28 kms. 

RUTA por el Quejigal de Otero

ubicación

núcleos

   
 
   

 


 

 


 

 

 

 

 

 

 


 

PANORAMICA


                DESCRIPCIÓN DE LA RUTA 

otero de herreros.GIF (14761 bytes)Desde la iglesia parroquial de  Otero de Herreros tomamos el camino asfaltado que conduce al cementerio, cruzamos el Río Herreros, pasamos el  campo de fútbol y  el cementerio, hasta llegar al basurero municipal.

Este basurero se sitúa sobre una  acumulación de escorias provenientes del horno de fundición de una  antigua  mina correspondiente a la época romana. En aquellos tiempos, el horno de fundición se localizaba en lo alto del pequeño cerro (cuyos restos podrán verse al final de nuestra excursión). El arroyo  se denomina “Arroyo de la Escoria”. Gran parte de las escorias fueron extraídas y utilizadas para diversos fines (balastos de carreteras, entre otros). 

Seguimos el camino paralelo al basurero, a nuestra izquierda aparecen  los guijarros y cenizas de las escorias, de color negruzco, pesados y a veces con óxidos de cobre. 

Las labores y minas romanas las encontramos más adelante , donde termina el basurero. Descendiendo hacia el arroyo de la Escoria vemos algunos socavones y  numerosas acumulaciones  lobulares  de las  pesadas rocas verdesquejigal-otero.gif (27150 bytes)  (con minerales de cobre, hierro, zinc, estaño y plomo) extraídas de las entrañas de este sitio. Las entradas y galerías de la mina están cubiertas por los derrubios y  ya perdidas.

Tomamos el camino que se encuentra en el fondo del  valle del Arroyo de la Escoria, iniciando así nuestro paseo por el quejigal.   Los  quejigos en un principio están mezclados con encinas , hasta que   aguas abajo, en las zonas más sombrías del fondo de valle y laderas N,  se convierten en dominantes y desarrollan un espeso bosque “profundo y tenebroso”. Podremos encontrar otras especies vegetales  acompañantes como son los arces y majuelos, que en Otoño nos relajarán con los vivos colores  rojos de sus hojas antes de caer.  

Este camino se convierte después en un pequeño sendero, a unos 500 m de su inicio desaparece; tendremos que buscar nuestro propio camino a lo largo del lecho del  arroyo (seco en época de estiaje y Otoño, fácil de andar) , o  buscando  paso entre los claros del bosque  como verdaderos jabalíes.

 

 

 

El Quejigal de Otero de Herreros



UBICACION



 


NUCLEOS
OTERO DE HERREROS

 

Asociación SEGOVIA-SUR
Crta. Segovia, 5 
40191 Espirdo (Segovia) España

 


CISTERNAS ROMANAS

http://www.uco.es/~i72ruagf/cisterna.htm


 

 
Errenteria
Información General Deportes y Rutas Fiestas y Otros

 
Información General

 

 
Habitantes: 39663
Extensión: 31.9
Orientación: E
Ubicación geografica: Municipio situado en el valle del río Oiartzun, cerca de su desembocadura, al noreste de Guipúzcoa.
Codigo Postal: 20100

Los restos del Paleolítico superior encontrados en las cuevas de Aitzbitarte y los monumentos megalíticos que se hallan a lo largo y ancho de la cuenca del río Oiartzun dan fe de que ya existían en la zona numerosos asentamientos humanos en tiempos prehistóricos.

También existen antiguas minas romanas en el término de Oiartzun. Errenteria perteneció a esta población hasta 1320, año en que consiguió su título de villa, con el nombre de Villanueva de Oarso.

Pronto adquirió importancia como villa fortificada y puerto comercial y pasó a denominarse Errenteria porque en ella se recaudaban las rentas reales. Mantuvo constantes pleitos con Oiartzun y con Donostia-San Sebastián por la titularidad del puerto de Pasajes.

Ya en el siglo XIX comenzó a transformarse en una importante población industrial. Esta transformación se ha ido completando a lo largo del siglo XX. Es una villa muy industrializada, en la que destacan las actividades metalúrgicas, mecánicas, textiles, papeleras, alimentarias y madereras. El casco histórico de Errenteria conserva, entre las nuevas edificaciones debidas al gran crecimiento industrial, su trazado medieval primitivo de siete calles y una plaza irregular. Se trata de la Herriko Enparantza o plaza del Pueblo, a la que dan el ayuntamiento porticado de comienzos del siglo XVII, ampliado en el siglo XX, y la iglesia de la Asunción, de estilo gótico vasco del siglo XVI.

  
 
 
NAVARAL(Asturias)
 
mapa2
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HISTORIA           

Narapradera

        Este valle se encuentra en Asturias dentro   del  territorio de los antiguos Astures. Una de sus tribus, la de los Pésicos, ocupaba antes de la colonización romana una zona que  abarcaba todas las tierras entre los ríos Nalón y Navia. Estaba a su vez  formado  por pequeños grupos que vivían en castros o poblados amurallados en lo alto de los montes.                          
        En el valle de Naraval se asentaba la tribu o "gens" de los   Eveduiones   . Su poblado más importante estaba situado en lo alto de una colina,  que, protegida por la ladera Sur del Pico Agudo en la Sierra de  Silvallana,  mantenía  una posición dominante sobre el  entorno. Alrededor  existía una muralla de piedra con dos fosos, y  se le conocía  como Castro Manxelón .
        Por  encima de él, en la loma superior o Peñas del  Convento,  a unos 200 m, se encuentran los restos de otro castro más  pequeño,  desde el que se divisa por un   lado todo el valle de Paredes hasta la costa, y por el otro las Sierras de Cangas del Narcea. Es posible que este castro sirviera de atalaya para la comunicación con el resto, especialmente los de la zona costera, como el de La Txamietxa, próximo a Merás.         
             
        Alrededor del año 0, los romanos invadieron la zona siguiendo la veta de cuarzo aurífero que venían siguiendo  desde León. Tomaron el castro y forzaron a sus habitantes a vivir en el valle ( vs Estrabón ). Los hasta entonces pastores y recolectores se vieron obligados a convertirse en mineros y agricultores. Unos trabajaban en las zanjas  o   arrugias de Entrepeñas,  otros en la presa que traía agua  para el lavado del oro desde   el nacimiento del río hasta los estanques del llamado Chano la Muela , y el resto cultivaban la tierra para alimentar al resto. Después, algunos pasaron a trabajar en las minas y en la presa de La Carcubona  y La  Carcubina.
        De esta fecha data la lápida votiva al dios indígena  prerromano Evedutonius Barciaecus que se comenta en el capítulo "Lápida   Votiva", al igual que el puente romano de Naraval, paralelo a la carretera   AS-219 a su paso por el pueblo.

        Los filones se agotaron alrededor del siglo II. En el valle quedaron los supervivientes, y al frente de ellos, algún antiguo legionario o funcionario. Este  poblado constituye lo que los romanos conocían por "villae".

       Entre los siglos I y V la población fue incrementándose muy lentamente. Desde el V al X se sucedieron las invasiones de los Suevos, los Visigodos y los Árabes, sin  que ello les afectara mucho, debido al aislamiento que provocaba la falta de riqueza y de vías de comunicación.
         Con la extensión del nuevo Reino de Asturias  y la fundación de monasterios en la  zona (Obona, Barcena y Corías), se comenzaron  a construir iglesias. La  de  San Salvador de Naraval es citada  en diversos documentos ya desde el siglo  XI. Por ejemplo, se habla de una donación de esta iglesia al Monasterio  de Corias por Rodericus Vermuti en el año 1069:

           (...) Item ibi Rodericus Uermuti dedit ad Corias pro anima sua illam uillam de Neraual ex illam ecclesiam Santi Salvatoris, cum montibus et exitibus in tempore Munionis abbatis. Sub era Mª.cª.vijª. (...)   

         Lo mismo sucede con la villa de Palacio de Naraval, cedida al monasterio    de Bárcena por el conde Oueco, en el año 1063, como sigue:                

           (...) In Neiraualle in loco ubi dicunt Palacio, uilla quam nuncupant Senras, fuit de illo comite dompno Oueco et de comitissa dompna Eilo(...) dedit eam ad Uarzena, cum totis suis terminis et adiacenciis. Sub era Mª.cª.jª.

       También se cita en el mismo documento  la braña de Silvallana y Busesnandi 
  ( hoy Businán ). Bus-Sesnandi significaba "lugar de pastos de Sesnando"  ( nombre visigodo). Tanto este nombre como el de Rodericus o Rodrigo  pertenecían al de la nobleza visigoda, heredera de la romana,  y que fué la que acompañó   a Pelayo desde los inicios de la Reconquista.

                         

        Por estas   fechas, especialmente en el siglo XIII, se incrementó  considerablemente la población rural, debido a los cambios producidos  por la introducción del arado de  hierro y el abono con  estiércol animal. Al mismo   tiempo, aumentó la ganadería  brava y estabulada. Por ello,  fue necesario ampliar el espacio dedicado  a los pastos.
       Para la agricultura se utilizaban los terrenos más llanos  y fértiles  y por ello el ganado, especialmente el bravo, fue  enviado al cuidado de los  hijos menores a los pastos de montaña  más próximos. Con el tiempo, ellos fueron haciendo sus cabañas  en esos lugares o brañas, y si bien al principio eran temporales, al final resultaron definitivas, formándose pequeños pueblos de montaña que se dedicaban casi en exclusiva a la ganadería.
        Los  descendientes de estos ganaderos colonizaron  otras  zonas de pastos, cada vez  más altas, y así  se fueron llenando de pequeños pueblos las montañas que rodeaban  el valle.
       Desde marzo a septiembre,  estas zonas  de alimento para el ganado se agotaban, por lo que tuvieron  que buscar otros  lugares de pasto en zonas más altas, en el interior, tales como Las  Tabiernas, Bustellán o los Corros en la Alta Sierra de Tineo. A partir  de entonces se hicieron  trashumantes.  Así, pasaban los otoños  y los inviernos en las  aldeas más bajas y las primaveras y los  veranos en las altas   .  

Nota:   Este podría ser otra teoría sobre el origen de los llamados vaqueiros de alzada de esta parroquia.

  

 

       Con la primera desamortización ( la de Felipe   II ), las propiedades del Monasterio de Bárcena pasaron a los propietarios   de la llamada Casa de Tineo.
       Según Francisco Feo Parrondo la Parroquia de Naraval   pagaba una contribución en cera al Monasterio de Obona.
            

       En el XIX,  Don Guillermo Schulz,  ingeniero alemán   de minas, visitó la zona para levantar el primer mapa topográfico  de Asturias, encargado por el gobierno central. Describió la zona,  detallándola con una precisión admirable. Lo que más   destacó fue la zona de las antiguas minas romanas de la Sierra del   Ouro ( hoy de La Busteiriza ), como puede verse en el capítulo "Minería   del Oro".

       Según el Diccionario Geográfico Estadístico   Histórico de Madoz, en 1849 en la Parroquia de Naraval había 150 casas y 800 vecinos. 

       A finales del siglo XIX, en 1892, se construyó  la  carretera actual AS-219, de Luarca a Pola de Allande, que cruza Naraval  de  Norte a Sur. Se alquitranó en el 1969. La que une Naraval con Paredes  se terminó en el 1982.
   
         En 1925 se electrificó la aldea principal.             

         La  primera traída de aguas se realizó  en el año  1969.            
     
        En 1952 se amplió el cementerio, construyendo los  primeros nichos y sustituyendo el antiguo piso de madera por uno de azulejo.             
        
       En 1954 se construyó la actual torre de la Iglesia  de San Salvador en Naraval.    
        En 1959 se inauguró el Primer Festival Vaqueiro y de la Vaqueirada,  en  Aristébano (siendo declarada "Fiesta de Interés Turístico"  cinco años más tarde, en el 64), y en 1961, la Capilla de la  Divina Pastora, en la misma braña.      
       
      En 1985 se pudo en funcionamiento la pista de Nera a Folgueras  y Candaneo.

      En 1987 se nombró   alcalde de la parroquia a J. Manuel Feito , de casa el Serrano de Folgueras. Figura en el tercer puesto de alcaldes de origen  vaqueiro de la parroquia en en el siglo XX.
     
        En 1997 se restauraron totalmente el techo, los retablos  y  las paredes de la Iglesia de San Salvador de Naraval, y en 1998, las de  la Capilla de las Angustias, también en Naraval.         
                       
       En 2000 se inauguró el Museo Vaqueiro de Asturias.       

CÓRDOBA

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LOS PÁNCHEZ, CÓRDOBA


LOCALIZACIÓN

Casa Aras está situada en Los Pánchez, pedanía perteneciente al término municipal de Fuente Obejuna en la provincia de Córdoba, en plena dehesa de Sierra Morena.

Minas romanas de la Loba. Situadas al noroeste de la antigua Mellaria, es un yacimiento arqueológico importante por ser una explotación minera (plomo argentífero) de fines del siglo II a. de C. Junto a la mina podemos ver un conjunto de construcciones que nos muestran como se organizaban para la realización de esta actividad.

 

El yacimiento arqueológico de Regina se localiza en el término municipal de Casas de Reina, pequeño localidad de la Ccimpiño Sur, comarca situado al Suroeste de la Comunidad Autonómo de Extremodura.

    Desde la N.630 (Ruta de la Plata) en Zafra, se accede por la N.432 (Badajoz-Granado) hasta llereno, a SKm. de esta ciudad por la carretera en dirección a Guadalconal se encuentra Casas de Reina y el lugar de las ruinas romanas de Regina.

INFORMACION:

Ayuntamiento de Casas de Reirm. Tif 924 87 03 05

 Descripción SUBIR

    A unos 1.500 metros de la población de Casas de Reina se hallan las ruinas deVista aérea del teatro romano la antigua ciudad romana de Regina, cuya fundación, resultado de la unificación de diversos núcleos de población de los que el más importante se ubicó en el cerro de la Alcazaba de Reina, tendría lugar en el siglo I d.C. los motivos de la creación de la ciudad estuvieron íntimamente ligados a razones económicas: abundancia de minas, buenos terrenos agrícolas, zonas boscosas, abundancia de agua. El paso de la calzada que unía Augusta Emérita con Híspalis vivificó la población a lo largo de los siglos.

Por diversos autores antiguos, entre ellos el naturalista Plinio, sabemos que la ciudad y su territorio formaron porte de la antigua demarcación geográfica denominado Baeturia turdulorum, la que más tarde ocupó el conventus cordubensis. Gracias a diversos epígrafes y documentos aparecidos en las excavaciones conocemos algunos datos, pocos, de su historia, de sus habitantes, algunos de raigambre itálica e incluso de procedencia oriental, quienes rindieron culto a las divinidades oficiales del estado, a las orientales y a los dioses del terruño.

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Bronce. Venus saliendo del Baño. Regina, siglo II d. C.

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Estatuilla de bronce de Minerva, siglo II d. C.

De esa información se infiere que la respublica reginensis recibió la organización política romana en época de los flavios y que la administración romana tuvo muy en cuento desde el periodo anterior (Claudio-Nerón) a sus naturales a los que dotó de todos los servicios y comodidades de la época.

Todavía la ciudad está habitado en el año 619, puesto que fue citado en las Actos del 11 Concilio Hispalense, que presidió Son Isidoro. Su abandono pudo ocurrir con motivo de las convulsiones que se producen a raíz de la dominación árabe y la población resultante pasaría a ocupar nuevamente las alturas del cerro donde se levantó la referida Alcazaba de Reina.

 Proyecto de restauración 

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Desde 1.978 se vienen practicando excavaciones arqueológicas en este importanteRestos de Columnas yacimiento, tanto en el teatro como en el área central de la antigua ciudad, donde se ubicó el foro.

Los trabajos en el teatro han dado como resultado la recuperación de un interesante ejemplar de la arquitectura hispano-romana de la segundo mitad del siglo I d.C., quizá de tiempos de Nerón. Su estado de conservación es excelente.

Comprende un graderío dividido en varios sectores (cunei) delimitados por escalinatas, capaz de albergar a unos 1.000 - 1.200 espectadores, que se ubicarían, igualmente, en la parte superior del mismo, quizá en grados de madera. Orchestra, semicircular, estaba pavimentada de losas caliza y a ella se accedía por sencillos pasillos con cubierta bóveda deEscena y graderío del teatro romano medio cañón (itinera).

El proscenio con sus escaleras de acceso al escenario, que, de madera, es una magnífica obra de mampostería con cintas de mortero (opus incertum). Al escenario se llegaba también a través de los tres puertas tradicionales del frente escénico practicados sobre planta en exedra. El carácter canónico di construcción reginense lo avala la existencia de dos pequeñas habitaciones, parascaenia, prolongaciones del escenario y, los extremos, dos espaciosas piezas, basilicae, que servían de  descanso y solaz a los espectadores. La parte posterior del escenario, el postcenio, se proyectó con una movida fachada de exedras flanqueados por pilastras.

Del área central de la ciudad, la ocupaba por el foro, se pudo recuperar un amplio espacioAlzado anterior de la escena, un templum porticado con una salita dedicado al culto al emperador y a la casa imperial. Junto a este edificio existieron otros, quizá el mercado y la basílica, cuyo carácter lo determinarán futuros trabajos de excavación.

Se conoce la red urbana, con calles empedrados con losas naturaleza caliza y flanqueadas por pórticos qPlano de restauraciónue permitían los viandantes deambular al amparo de las inclemencias tiempo. Todos las calles estaban provistos de cloacas venían a desaguar a dos arroyos que delimitaban la ciudad el norte y por el sur.

El futuro de las ruinas de esta interesante ciudad romana es francamente prometedor y a ello contribuirá la restaura de su más importante edificio, el teatro y la definición del foro. Está prevista, además, dentro de un plan general de actuaciones, la creación de un centro de interpretación de el que se pueda explicar no sólo ya el carácter y la importancia del yacimiento reginense, sino también la riqueza turística esta zona privilegiado y quizá aun poco conocida de la Campiña extremeña.

Actualmente en obras de restauración:

 Información SUBIR

   Puede pedir más información en nuestro Ayuntamiento:

Ayuntamiento de Casas de Reina
Plaza de España, 11
06960 Casas de Reina (Badajoz)
Teléfono: 924 - 87 03 05
Fax: 924 - 87 04 50
E-mail: info@casasdereina.com

SANTANDER

 

Parque Natural de Cabárceno: un lujo sensorial donde la historia, la de las antiguas minas romanas de hierro, casa con la originalidad de un singular zoológico en el que muchos animales viven en semilibertad.

 

IEA. SIMA - Villanueva del Río y Minas
... Conjunto Histórico-Artístico "Minas de la Reunión", donde se encuentran las ... Conjunto
Arqueológico "Mulva-Munigua" que comprende ruinas romanas del siglo IV ...
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VILLANUEVA DE LA JARA(Cuenca)

  * Las  minas romanas de la Rambla Salada con sus baños de sal y yacimientos minerales;

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http://www.geo.ya.com/tornerosnet/minas.html

LAS MINAS DE ORO ROMANAS EN EL TORNEROS DE LOS ASTURES

Las Madroñeras, Piñego Redondo, Murias-Los Tallares, Los Valcuevos, Valdepinilla, Valtomil.




En la última mitad del siglo I a. de C., tras casi dos siglos de conquista, aún quedaban en la Hispania Romana dos pueblos sin dominar, los Astures y los Cántabros. A los habitantes de las zonas ribereñas del río Astura (el actual Esla), los romanos les denominaron Astures, aunque no fuese una tribu homogénea, sino formada por Brigaecinos, Bedunienses, Lugones, Tíbulos,etc., pero que mantenían bastantes similitudes entre si. Habitaban un territorio que coincidía con la mayor parte de lo que hoy son las provincias de Asturias y León, así como parte de Zamora, algún sector de Orense y la región portuguesa de Tras os Montes. Llamaron Astures Tansmontanos a los del norte de la cordillera Cantábrica, y Astures Cismontanos o Augustanos a los de la Meseta, con una población total de 240.000 individuos libres según el escritor romano Plinio.

Esta región constituía el distrito de Asturia (Conventus Asturum), con capital en Aturica Augusta (Astorga), adscrita a la provincia Tarraconense; y con el tiempo Asturia se convertiría en una pieza clave del Imperio Romano.

Esta situación de resistencia dentro de los límites del Imperio, le era políticamente muy negativa al nuevo régimen instaurado por Augusto, primer emperador tras la República, por lo que decidió acabar con esta situación, y en persona. Hoy en día la mayoría de investigadores e historiadores coinciden en que ésta fue la causa de la conquista de este territorio y no el oro, que fue una consecuencia posterior, ya que no se sabía el verdadero potencial aurífero de la zona. Y así lo relataba el escritor romano Orosio: ”... siendo cónsules el emperador Augusto por sexta vez y Marco Agrippa por segunda vez, entendiendo que a poca cosa se reduciría lo hecho en Hispania si permitía que los cántabros y astures, los dos pueblos más fuertes de Hispania, se portasen a su albedrío, abrió las puertas del templo de Jano y salió en persona con su ejército hacia Hispania. ” (Orosio, Historiarum...,VI).

De esta forma el emperador utiliza una nueva estrategia militar que consiste en alejar al ejército de la esfera política de Roma, ya que entre los años 29 y 19 a. de C. Augusto llega a concentrar en el noroeste de Hispania entre siete y ocho legiones. Cada legión romana estaba formada por 6.000 hombres, y dividida en 10 cohortes.

Pero antes conozcamos algo de quienes eran y como vivían los antiguos moradores de estas tierras: nuestros antepasados.

Los astures vivían en castros, que eran recintos de cabañas defendidas por un muro. Este tipo de cabañas todavía se pueden ver en nuestros días, para uso ganadero, que son los teitos o payozas, y que se encuentran en el concejo de Somiedo (Asturias) y en los Ancares (León). Eran grupos autosuficientes que no dependían de las relaciones con otros castros. La imagen de la derecha, que es la portada de un disco del grupo de música folk Igües Brenga Astur, nos sirve muy bien para hacernos una idea de cómo sería el interior de un castro.

Castro de Corporales

Los castros transmontanos se diferenciaban en el tamaño de los de la meseta, éstos últimos eran de mayor tamaño, llegando a formar alguna ciudad de cierta importancia como Lancia (Villasabariego, León), que fue la más importante de los astures.

Estrabón escribió:”Todos los montañeses son austeros, beben normalmente agua, duermen en el suelo y dejan que el cabello les llegue muy abajo, como mujeres, pero luchan ciñéndose la frente con una banda.(...)Todos los hombres visten de negro, sayos la mayoría, con los que se acuestan también sobre jergones de paja. Utilizan vasos de madera, igual que los celtas. Las mujeres van con vestidos y trajes floreados.(...)Pero su ferocidad y salvajismo no se deben sólo al andar guerreando, sino también a lo apartado de su situación; pues tanto la travesía por mar como los caminos para llegar a ellos son largos, y debido a la dificultad en las comunicaciones han perdido la sociabilidad y los sentimientos humanitarios(...).(Sus mujeres)Frecuentemente incluso dan a luz en las tierras de labor, y lavan al niño y lo envuelven en pañales agachándose junto al arroyo. (Estrabón , III). Parece ser que practicaban el suicidio colectivo ante la derrota en las batallas para no ser esclavizados, mediante envenenamiento, fuego o acuchillamientos; hecho que quizás haya influido en su posterior forma de vida dentro del Imperio Romano.

La contienda con los romanos comenzó el 26-25 a. de C.,sometiendo a los Astures Augustanos en el 22 a. de C., y Marco Agrippa en el 19 a. de C. tras las Guerras Cántabras sometería a los Astures Transmontanos y los Cántabros, completando así la conquista de toda la península. A lo largo de estos años y posteriores fueron constantes las batallas y escaramuzas. La principal batalla en la Meseta ocurrió muy cerca de Torneros.

Las legiones que participaron en la campaña de Augusto fueron: I Augusta, II Augusta, IIII Macedonica, V Alaude, VI Victrix, IX Hispana, X Gemina, y probablemente la XX Valeria Victrix. Tras el final de conquista, la mayoría de las tropas fueron destinadas a otras zonas limítrofes del imperio, siendo las encargadas del control de Asturia en los años sucesivos la X Gemina, VII Gemina, así como las unidades : el Ala II Flavia Civium Romanorum , la Cohors IIII Gallorum y el Ala Parthorum. ( Ala = jinetes ; Cohors = infantería ).

La X Gemina aparte de su ubicación en Asturica Augusta, estuvo acantonada durante dos décadas en Rosinos de Vidriales, el Ala II Flavia hasta mediados del siglo III d. de C. y la Cohors IIII Gallorum hasta el 54 d. de C. También tuvieron campamentos secundarios en Castrocalbón, Soto de la Vega, y en el recinto (castella) de Valdemeda (Manzaneda) en plena zona de explotación aurífera.

El escritor romano Floro contó así los hechos del 26-25 a. de C.:”Por este tiempo los astures descendieron con un gran ejército de sus nevadas montañas. Y no era a ciegas que aquellos bárbaros emprendían este ataque, sino que poniendo su campamento junto al río Esla, dividiendo el ejército en tres columnas, se preparan para atacar al mismo tiempo los tres campamentos romanos. Y hubiera habido una lucha dudosa y cruenta y con pérdidas iguales para los dos bandos, viniendo con tantas fuerzas, tan súbitamente y con un plan tan estudiado, de no ser por la traición de los brigaecinos (pobladores del norte de Zamora), quienes avisaron a Carisio, y éste acudió con su ejército. Consideróse una victoria haber desbaratado estos planes, aunque así y todo no fue una lucha incruenta. La poderosa ciudad de Lancia acogió los restos del ejército en derrota, y luchóse en ella tan encarnizadamente que cuando tomada la ciudad los soldados reclamaban que se le pegase fuego, a duras penas pudo conseguir el general que se la perdonase..."(Floro, Epitome Hist...,II).

Los romanos no tardaron en darse cuenta que los astures poseían una fabulosa orfebrería de oro, que ellos mismos extraían de los ríos mediante el sistema del bateo (con un plato).Con los conocimientos que poseían por la experiencia en la minería del oro en otras zonas del imperio, sabían que había tres tipos de yacimientos: terciarios, que son las pepitas en poca cantidad en los lechos de los ríos; secundarios, concentraciones de oro mayores tanto en ríos como en tierra pero ya más cercanos a los yacimientos primarios; y estos últimos donde el oro estaba unido a la roca (cuarzo normalmente). Por lo que se pasó de una explotación artesanal a lo que podríamos llamar industrial. El trabajo final sería siempre el mismo, lavar tierra y recoger el oro depositado. Tanto en los yacimientos primarios como secundarios (la cuenca del Eria era uno de ellos) la tierra la removían erosionando el terreno arrojando contra él grandes cantidades de agua que se hacía llegar mediante canalizaciones o se iba a buscar el mineral al interior de la tierra bien a base de galerías(fucaronas), o bien echando la montaña a bajo con el sistema que denominaban Ruina Montium, que consistía en minar la montaña con galerías y túneles con una sola entrada, para después hacer entrar agua en tromba y al comprimirse el aire producía una especie de explosión que derruía la montaña, y a continuación el arrastre y lavado de toda esa tierra. Se calcula que en el noroeste peninsular, hasta el final del Imperio Romano (siglo III d. de C.), se removieron 580 millones de metros cúbicos de tierra y se extrajeron 230 toneladas de oro, produciendo Asturia la mayoría.

Los astures pasaron a trabajar en la minería, en el mantenimiento de canales o en la producción agrícola y ganadera para abastecer tanto a trabajadores como al ejército romano. La población se redistribuyó a razón de la nueva situación; llegando también gentes de otras partes de la península. Según los investigadores la población de la cuenca del Eria aumentó en un 311%.

Hoy en día los historiadores afirman que los astures no fueron esclavizados, ya que por los restos arqueológicos se sabe que siguieron poseyendo armas, y además de poco hubiesen servido a los romanos ya que probablemente se suicidarían en cuanto pudiesen. Pero quizás no cobrasen dinero ya que la arqueología no ha encontrado signos de enriquecimiento en los castros. Por lo que suponen que trabajaron a cambio de protección militar, alimentos y los privilegios de los ciudadanos del Imperio, como por ejemplo, poder alistarse como soldados. Roma permitió seguir con las tradiciones culturales, artísticas y etnográficas, así como sus sistemas de habitat y unidades de parentesco.

El alistamiento en el ejército fue abundante, pasando a ser Asturia la principal fuente de reclutas del Imperio, y los apelativos de las unidades auxiliares de origen hispano destacadas a lo largo y ancho del Imperio confirma que la mayoría tiene un origen astur, desempeñando un importante papel militar.

Asturia pasó a ser una pieza clave en los destinos del Imperio Romano. El papel del ejército pasó de lo estrictamente militar, al mantenimiento del control de las zonas auríferas. Tal fue así que en momentos como la guerra civil de Roma donde el mapa era como un tablero de ajedrez en el que la colocación de las legiones era de extrema importancia, o la derrota en Germania, nunca hubo menos de dos o tres legiones en la zona, excepto en el periodo de Vespasiano que tras los traslados de tropas a Germania, sólo quedó durante algún tiempo en Hispania una legión, la VI Victrix, pero eso sí, acantonada en León, hasta el regreso de la VII Gemina. Incluso la campaña de la defensa de Bética (Andalucía) se encargó a la X Gemina.

”El oro astur debió de servir para comprar numerosas fidelidades militares y civiles en la carrera hacia el trono. En este sentido resulta muy significativo que sea Galba, gobernador de la provincia Tarraconense, donde se encuentran los ricos distritos auríferos astures, el primer pretendiente serio en levantarse contra Nerón,... "(La tierra de los astures, Fernández y Morillo, 1999)

Con lo que respecta a Torneros, en el mapa de yacimientos, que viene a coincidir en todos los estudios y publicaciones, y que más adelante se puede ver en su integridad, numeran los yacimientos con algún nombre algo deformado, pero la razón podría ser que los investigadores recorrieran los pueblos con los datos que poseían para darle el nombre actual de esos lugares, y dependiendo de quien se los diese (el cura, un guardia civil o un vecino de otro pueblo) puede haber alguna pequeña diferencia. Pero para nosotros nos sirve bastante bien. En el caso de Torneros todo los textos que consulté coinciden en lo mismo, y vienen así enumerados:

Cuenca del Eria (León) (Conventus Asturum)

ER-23 Las Madroñeras
ER-24 Peñón Redondo.......... (que será Piñego Redondo, ya que está frente a Las Madroñeras)
ER-25 Murias-Los Tallares.....(figura como un único yacimiento)
ER-26 Arroyo Vadepinilla........(a quienes consulté para esa zona dicen que hay unos hornos)
ER-27 Arroyo Valtomil............(no le suena a nadie con los que hablé, quizás esté en territorio de Castrocontrigo, aunque en el mapa aparece cerquísima de los Vacuevos)
ER-28 Arroyo Valcuevo

Los yacimientos del 22 para atrás ya deben ser de Morla.

Y hasta aquí datos de historiadores e investigadores publicados, que al final citaré. He recogido las opiniones más recientes, ya que a lo largo de los últimos años han variado algunas teorías.

Pero yo quiero dejar algunas cuestiones en el aire:

- Al quedar confirmadas las minas de la parte de allá del río, podemos concluir que la pista que viene de Morla por el monte, Rodera Milluelo, tan perfecta desde el punto de vista topográfico, como decían algunos antiguos era una canalización de agua hacia los yacimientos.

- Para la zona de Llamas y en algún alto de esa sierra, así como en la zona de Cefregos, dicen que hay construcciones en piedra, ¿Qué es todo esto?.

- Y lo más importante, la monja de San Miguel. Dicen que quien la vió contó que era una monja con pelo, por lo que estaríamos hablando de algo medieval o posterior, pero mas arriba vimos como Estrabón decía que los astures vestían sayos negros y que llevaban el pelo largo como mujeres. Además los castros construidos durante la minería romana se situaban a no más de 600 metros de los yacimientos. De éste lugar a Los Tallares hay muy poca distancia.

- De la pota de oro vale más no hablar. Pero ¿ y si fuese verdad?, aunque sólo fuese la pota sin el oro. Voy a dar un dato, los astures en los momentos de guerra escondían el oro todo junto, incluso troceaban las piezas de orfebrería.

- Se han hallado yacimientos arqueológicos en sitios de los que no se tenía constancia escrita, por ejemplo en Luyuego en la Valduerna, y por el contrario han llegado a nuestros días muchos nombres de poblaciones que no se han podido identificar con su actual situación.

Personalmente opino que el hallazgo de restos arqueológicos sería muy beneficioso para el pueblo. La fotografía que aparece un poco más arriba, muestra piezas de orfebrería de oro halladas en uno de los yacimientos de Arrabalde (norte de Zamora). En las publicaciones sobre piezas arqueológicas de esta época aparecen infinidad de piezas encontradas en pueblos de la provincia de León: orfebrería, cerámica, espadas y picas de lanzas, mosaicos romanos, etc.

Son muchos datos los que apuntan a que en la zona de Torneros pudo haber bastante actividad; hay que tener en cuenta que es la última zona llana antes de comenzar el valle del Eria, sólo hay que pensar lo que sería transitar con carro de la Fervienza hacia arriba sin la carretera. Los romanos no embarcaban el oro en Gigia (Gijón) por el respeto que les imponía el Mare Tenebrosum (Cantábrico), y lo transportaban hasta Gades(Cádiz) para atravesar sólo su Mare Nostrum(Mediterráneo). Entonces, por Torneros tuvieron que pasar los transportes del oro de las minas de la parte alta del Eria, ¿y no sería también paso del oro de los riquísimos yacimientos de La Valduerna por el camino de Tabuyo, y luego hacia las calzadas que iban al sur, la Vía 17 (a Bracara Augusta-Braga) y la Vía 26 (a Caesar Augusta-Zaragoza, a enlazar con la Vía de la Plata a Emerita Augusta-Mérida)?

De todo lo que he leído para este trabajo, llego a la conclusión que no hay ningún lugar , a excepción de Astorga o León, donde halla tantos (posibles) restos arqueológicos en un mismo área. Por lo que soy de la opinión que, con el consenso de todo el pueblo, habría que comunicarlo a la Consejería correspondiente y a la Universidad. Y si ellos creen conveniente investigar, sería fabuloso, y si no, pues quedamos como estábamos.

Con la mitad de esto, los americanos harían media docena de películas y un parque temático.

Y esto es todo, espero que no os haya resultado un tostón.


 

BIBLIOGRAFÍA

La tierra de los astures. Nuevas perspectivas sobre la implantación romana en la antigua Asturia.
Carmen Fernández O. y Angel Morillo C.
1999

Arqueología del oro Astur: Orfebrería y minería.
A.Perea y F.J.Sánchez-Palencia.
1995

Astures.
Asociación Astures.
1995

Historia de Asturias.
La Nueva España-Cajastur.
1990

Exposición Astures. Pueblos y culturas en la frontera del Imperio Romano.
Antiguo Instituto Gijón
1995

Expos ición “ El oro de los Astures “.

Colegiata de San Juan

Expos ición “ El oro de los Astures “.
Colegiata de San Juan Bautista. (Palacio de Revillagigedo, Centro Internacional de Arte). Gijón
1995

 
Francisco Javier García Morán (Cachona)
Enero de 2003, Langreo,
Asturias
   
   
© 2002 Torneros de la Valdería (León) El primer portal del Valle del Eria
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CAVACO(Salamanca)

Municipio de comienzos del S.XII.

Dentro del término municipal se encuentra la Peña de Francia. Igualmente el Convento de Porta Coelinas en el pico El Zarzoso, cuyo origen es del año 1430.

Y Las Cavenes, antiguas minas romanas situadas en la carretera hacia El Maillo

 

 

os restos das minas romanas de Castañedo, Barcia e Mola;(NAvia de Suarna, Lugo)

ALMERIA SIERRA ALMAGRERA


Un factor clave del crecimiento de Mojácar va a ser el inicio de la actividad minera en la región, a partir de 1838, cuando se descubrió un filón de plata en el barranco Jaroso, en Sierra Almagrera. En 1860, el diputado Ramón Orozco pone en explotación varias minas en el Caldero, Macenas, Sierra Cabrera, Cueva del Pájaro y Pinar de Bédar. En la parte sur de Garrucha se instala un alto horno de fundición de plomo, que será el segundo en España, y en 1890 entra en funcionamiento el ferrocarril minero de Bédar a Garrucha. En 1887 Mojácar alcanza su máximo demográfico: 6.382 habitantes. La actividad minera seguirá hasta la I Guerra Mundial; a partir de entonces la actividad cesará totalmente.

http://www.tesorillo.com/1web/paginas/hisp_metrologia.htm :Las monedas antiguas de Hispania

http://www.tesorillo.com/1web/paginas/conceptos.htm

http://www.inqbaideas.com/sr/trabajos.asp?ID=58&T=2

http://www.indalia.es/informativo/historia/antiguedad/colonias/dos-ciudades.htm

http://www.cartagena-virtual.com/proyectoanibal/el%20canton/QUART%20HADAST.htm

http://www.historialago.com/leg_cart_01035_gp2.htm

PDF] EL COTO MINERO DE SAN CRISTÓBAL Y LOS PERULES (MAZARRÓN). ...
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... monedas hispano-cartaginesas. Tenemos final- mente la afirmación de Diodoro (V-36,37),
refiriéndose a la zona de Cartagena, de que «ninguna de las minas es ...
www.carm.es/educacion/arqueomurcia/ publicaciones/memo08/35MINASM.PDF - Páginas similares

http://mail.almendron.com/historia/antigua/prerromanos/ibera/economia/economia_4.htm

PDF] Fuentes literarias del Pais Valenciano en la Antiguedad
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... Traducción: Polibio, al mencionar las minas de Cartago Nova, dice que son
muy grandes y que distan de la ciudad como unos vein- te estadios. ...
publicaciones.ua.es/LibrosPDF/84-600-3906-4/ 11-ArqueologiaPV.pdf - Páginas similares
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http://www.ffil.uam.es/catalogo/madrid/chincoa.htm BIBLIOGRAFIA IBEROS