Actualización:  10 de agosto de 2004

  Entrada..

English version..English 

 Mi e-mail  es avhoys@yahoo.es

Curriculum

 Si a la paz

¡No al terrorismo!

 

                 

 

 

           

       ¡¡¡CARPE DIEM ¡¡¡


    

  Madrid de luto

¡¡¡VADE  RETRO¡¡¡¡¡¡ORTER EDAV¡¡¡

  (   erbmon ut oczonoc )
Principal

 LA MAGIA DE LAS CUENTAS Y DE LOS COLGANTES DE VIDRIO FENICIOS 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9

Dra. ANA MARÍA VÁZQUEZ HOYS

Universidad Nacional de Educación a Distancia. Madrid.

Selección del material gráfico: Raquel Castelo Ruano (Universidad Autónoma de Madrid)

 

 

Este artículo vio la luz, lamentablemente, cuando la Dra. Dña. Encarnación Ruano, una de las editoras, nos había dejado. 

A ella, a su alegría, dedicación a la investigación  y  a su recuerdo imborrable que dejó en mí, durante los treinta años que fuimos amigas y compañeras de investigación en el Instituto Arqueológico Alemán y la Asociación Española de Amigos de la Arqueología,  dedico con todo cariño este trabajo, que sin ella no hubiese publicado. S.T.T.L.A


página 64

 

3.1. LA DEMONIA  Lilith

3.2. FECUNDIDAD Y FERTILIDAD

3.3. AMULETOS SEXUALES

 3.4. LAS MUJERES QUE PAREN

3.5. LAS CONCUBINAS DE LA MUERTE

3.6. ISTAR, BAUBO, MELUSINA

3.7. LA VIDA ETERNA

3.1. LA DEMONIA LILITH

 

 

Todas las denominadas "supersticiones" suelen tienen un sentido. Y todas las cuentas de collar, todos los elementos que forman una joya antigua tienen ese sentido, que ya hemos señalado mágico y protector al que antes aludíamos, y sobre el que queremos insistir una vez más. para espantar a los malos espíritus que actúan en el momento del parto

En la magia asirio-babilonia y judía, de la que los fenicios tomaron múltiples elementos, era famosa la demonia Lilith, divinidad mesopotámica de la fecundidad, representada como una mujer desnuda con alas y nudos

de serpientes en las manos, flanqueada por sendas lechuzas, que vemos en una 

 placa de terracota sumeria del III milenio a.C., ahora en el Museo Británico

 

De aquí pasó a Fenicia e Israel, dando lugar a un temido personaje , demonio de la noche que se juntaba a los hombres en el lecho para hacerles pecar, al que Isaías ( XXXIV 14) y las tradiciones judías y asirías temían particularmente( Fig. 8.1).

Lilith era la "prostituta", el "poder de la noche" de la Cabal y su poder se utilizó en numero sos pantáculos hebreos. Esta demonia, diosa de la noche, muy similar a la Hécate griega, era muy temida entre las mujeres del Próximo Oriente y las comadronas judías escribían en la pared del cuarto donde una mujer va a dar a luz la conjuración: ADIM CHANAH CHUTS LZLTH:"Que Lilith se aleje de aquí".

 

Su esposo era Samad, ¡efe supremo de los demonios hebreos. Ángel del veneno y de la muerte,  Satán en las Sagradas Escrituras

 

 

3.2. FECUNDIDAD Y FERTILIDAD

Naturalmente, este y otros demonios de ambos sexos atentaban contra la continuidad de la vida sobre la tierra, por eso actuaban en el momento del nacimiento, contra la madre y el niño. A los que había que proteger. De la vida que nacía dependía la continuidad de la especie, de la familia. Era, por tanto, un bien patrimonial que depen

día de los nuevos brazos para el trabajo de la tierra, la conservación del patrimonio familiar y el conjunto del Estado.

El momento del nacimiento tenía su lado opuesto en el momento de la muerte. Al dejar esta vida, el difunto se enfrentaba a momentos dolorosos de soledad, desorientación y peligro que sus familiares procuraban evitar 

por todos los medios, rodeándole en la tumba de objetos mágicos, que depositaban a su alrededor y sobre el cadáver, cuando se practica la inhumación y junto a las cenizas y alrededor del recipiente que las contiene en el caso de las incineraciones.

La finalidad de estos ritos, a veces complicadas ceremonias, tiene por objeto conservar la vida en el Más Allá, proteger al difunto, darle medios para vencer los peligros del otro mundo y poder para enfrentarse a los demonios

de la muerte.

Para ello se utilizan signos mágicos de vida, amuletos, talismanes y objetos mágicos que hagan al difunto "vivir" mágicamente .Y tal es el sentido de las ceremonias y los ritos.

El hacer revivir al difunto en la tumba, alejado del mundo de los vivos es otra de las finalidades, es decir: Conservarle feliz en la otra vida, rodeado de objetos que le han servido durante su existencia terrestre pero manteniéndolos "atados" a la tumba, lugar al que, a veces, con intenciones malévolas, se acercan los hechiceros para con-

jurarlos y aprovecharse de su resentimiento.

Por eso se hace "vivir" mágicamente a los difunto poniendo en su tumba figurillas mágicas de mujeres desnudas que indican y potencian su fertilidad, "dándoles la vida" en la eternidad, en el Más Allá. 

 


Estas figurillas, tan frecuentes en tumbas fenicias, pueden indicar este rito de "salir a la luz" que revive al difunto con los dioses en el Más Allá y que los egipcios describen en el Libro de los Muertos, identificando al difunto con Osiris, mientras que el acto de amamantar o el representarlas^ pariendo, como de las figuras halladas en Ibiza viene a señalar una vez el carácter propiciatoria de la fecundidad y la vida eterna que se atribuía sin duda a algunos amuletos (Fig.27).

3.3. AMULETOS SEXUALES

En las tumbas fenicias se encuentran también pequeños amuletos de vidrio con figura de talo, que también ya hemos citado. Si observamos atentamente veremos que , una vez más, se acude al triple valor mágico del amuleto:

A.- Falo o representación del sexo masculino aleja a los espíritus y al mal de ojo

B.- Los testículos son dos ojos al lado de una nariz, el falo y una boca deforme. Tenemos, pues, una vez más,una máscara apotropaica (Fig. 11.2)

C.- El color es otro elemento que, en un mundo subterráneo, carente de vida, es expresión de poder y ahuyenta a los malos espíritus. Al mismo tiempo, al ser "extraños" atraen la curiosidad de los espíritus y sus "cargas de energía" destruyen a los espíritus. Su poder es doble: Atraen sobre si la fuerza negativa de los malos espíritus y la destruyen, sirviendo de escudo protector a los difuntos.

Pero no solo el mostrar el sexo masculino tiene estas propiedades. También el sexo femenino era un poderoso amuleto - El mismo efecto tenía la desnudez femenina, el sexo femenino. Los amuletos en forma de falo se hicieron muy populares en el mundo romano, formando parte de la vida diaria. Se protegía con un falo tanto la vida de las personas como las casas, cuya entrada guardaba Príapo, un dios itifálico, que protegía también la despensa. Falalos se encuentran corrientemente en las cerámicas, lucernas, dinteles de las puertas, bajo los arcos de puentes y acueductos y en el pavimento, protegiendo del mal de ojo los edificios y carreteras.Y se colgaban como poderosos talismanes grandes amuletos formados por múltiples falos de los que cuel-gan campanillas mágicas, que con su sonido ahuyenta el mal de ojo.

3.4. LAS MUJERES QUE PAREN

Esta figura femenina, en trance de parir la denominada a menudo "diosa" de la fertilidad", se encuentra ya en Anatolia en época prehistórica. Unas veces muestra la vulva, como si fuese a parir, levantando las piernas. En ocasiones, es la cabeza de un niño que nace la que nos indica que no se trata de una figura erótica sino de una mujer

que da a luz. Otras veces, en cambio, ya sostiene al niño entre los brazos. Otras le amamanta. Podría tratarse de alguna de las grandes divinidades de la fertilidad, del mundo antiguo o de la tan traída y llevada Gran Diosa Madre mediterránea cuyo culto se evidencia en época prehistórica en Catal Hüyuk y Alaca Hüyuk , de la que, tal vez con razón, se pueda dudar que existió.

Pero lo que no podemos negar es que por la ley de la similitud, al representar la figura de una mujer en trance de dar a luz, e introducirla en la tumba, se confiere, mágicamente al difunto, la vida que la figura pare y representa. Pero, al mismo tiempo, se avisa a los malos espíritus de la protección "mágica" de que goza. Se trata de un aviso material que evidencia la existencia de un poderoso encantamiento. Suponemos que el momento de las ceremonia de enterramiento llevaría consigo una serie de preces y plegarias mágicas, realizadas por sacerdotes o familiares del difunto. En ellas, se recordaría la importancia de la vida y las divinidades que la protegían (Gran Diosa o no) y el sentido de eternidad que podía tener la imagen del nacimiento. Con ella, el difunto no muere eternamente, sino que renace a la vida eterna, como se cree en otros ritos y cultos antiguos o en la creencia cristiana. En algunos de estos cultos denominados mistéricos, la evidencia epigráfica muestra que algunos difuntos, tras la muerte, ritual o real , pasaron a llevar el nombre de "Renatus", renacido.

En los textos egipcios del Libro de los Muertos, el difunto se identificaba con Osiris, de forma que el sacerdote ya no se dirigía en sus preces a él sino al Osiris N.... que se identificaba con el dios con el que "nacerían" a la otra vida.

 


3.5. LAS CONCUBINAS DE LA MUERTE

Estas figurillas de mujeres obesas, siempre desnudas, que se encuentran por todo el ámbito mediterráneo, desde

Anatolia a Palestina, Malta o la Vieja Europa, han sido identificadas a menudo con la denominada Diosa Madre

prehistórica, aunque también hay quien ha querido ver en ellas "concubinas de la muerte" y en estos últimos tiempos se supones que puede tratarse de simples figuras que representan el hecho del nacimiento, sin representar a una

divinidad específica.

En general, se asocian con la fertilidad y la fecundidad, pero sobre todo con la regeneración y la protección

del difunto. Como tal, dichas figurillas se encontraban en las tumbas, formando parte de collares u otros elementos

de ajuares.

Dado que se ha planteado la disyuntiva de si las estatuillas femeninas desnudas halladas en tumbas eran figu

rillas de divinidades femeninas, símbolos funerarios o acompañantes del difunto o "concubinas de la muerte", sus-

tituía de las esposas que pudieron ser enterradas con el difunto en época de sacrificios humanos, no está de más,

recordar, una vez más, que éstos ritos cruentos existieron y se conocen enterramientos en los que se han encontra

do servidores v mujeres, tal vez esposas o sirvientas, como pudo ser el caso de las tumbas reales de las dinastías arcai

cas de Ur, en Mesopotamia, en el III milenio a.C.

Tampoco sabemos si se depositaron en tumbas femeninas o masculinas o si podían tener alguna relación con mujeres muertas de parto .

Todas las teorías, pues, son válidas mientras no se demuestre lo contrario, en una ciencia en la que solamente

podemos opinar por conjeturas, ya que carecemos de textos

3.6. ISTAR, BAUBO, MELUSINA

Lo cierto es que, ya en época histórica más reciente se conocen figuras de divinidades desnudas, cuyo significa-

do no ha cambiado.Y que no se trata de difusionismo trasnochado, sino de realidad histórica o de arquetipo jugiano,

lo que se guste llamar. La evidencia son la diosa babilonia Istar, la diosa fenicia Astarté, la griega Baubo, que distrajo 

Deméter haciéndola reír, cuando triste y dolorida buscaba sin descanso a su hija Perséfone, raptada por Pintón.

Pero también en Egipto refiere Heródoto c[ue las mujeres egipcias hacían ritualmente el gesto de levantarse

la falda mostrando el sexo para apartar el mal de ojo y el mismo valor puede tener la figura de la medieval Melusina

que vemos en el portal norte del convento del Sanjacobo de Ratisbona, del siglo XII o en el palacio del Viso del

Marqués, en plena Mancha castellana, donde una mujer es representada dando a luz en un techo del bello palacio

renacentista de los Almirantes de Castilla. Como vemos, la imágenes perduran en el tiempo y su significado se pier-

de para la mayoría, pasando a ser escenas curiosas que los guías señalan por su excepcionalidad y a veces por su con

tenido erótico y procaz, con una sonrisa de complicidad, sin conocer su verdadero valor mágico y protector.

3.7. LA VIDA ETERNA

La sexualidad sagrada, la fertilidad y la inmortalidad son conceptos que van unidos en la concepción mágica

de los antiguos. Y la representación de la vulva no es más q|ue la perpetuación del hecho mágico del nacimiento.

Depositadas estas figurillas en una tumba, ofrecen a los difuntos una nueva vida, que mágicamente saldrá de su vientre y del propio vientre de la Madre Tierra en la que han sido depositados sus cadáveres, cuando se trata de un rito de inhumación o sus cenizas en el caso de incineraciones.

Mágicamente, también, el gesto de mostrar la vulva equivale a mostrar el falo o ambos sexos unidos (la higa o mano mágica), amuletos que aún se usan en muchas regiones mediterráneas, por no ir más lejos.

Conseguir la vida eterna es el motivo final de toda esta magia, estas creencias.Y la causa de la complejidad de

los ajuares funerarios. Normalmente, acompañan a los difuntos objetos de uso personal. Las más de las veces se aña

 


den amuletos protectores contra los espíritus de la muerte. Pero, sobre todo, se busca conseguir que, en el Más Allá,los difuntos sean "justificados", admitidos a una vida placentera con los dioses, a menudo identificados con ellos.

Con estos amuletos o talismanes, como ya hemos visto a los largo de este trabajo, se consigue, fundamentalmente, la protección de los difuntos en el Más Allá contra los espíritus malignos. Cuando se utilizaban en vida, los amuletos y talismanes protegían contra el mal de ojo, las enfermedades y la muerte. Tenían, pues, una doble función, diferente según se usasen: En la vida o tras la muerte.

CONCLUSIONES: EL ESCARABEO Y LA INMORTALIDAD.

Tal vez lo más sorprendente de lo aquí estudiado sea la permanencia y la actualidad que evidencian estos objetos materiales conservados.

Las creencias evidenciadas por ellos, y las imágenes que representan, pueden rastrearse, sin solución de continuidad, desde época prehistórica hasta nuestros días, demostrando la continuidad de las creencias mágicas, a pesar

de la desaparición de las civilizaciones, los cambios culturales o la distancia geográfica.

Pero, recordemos, una vez más, que sobreviven las imágenes y faltan las palabras.Y que suponemos, cada pueblo interpretó a su manera, según sus propios sentimientos y necesidades.

El pueblo fenicio recogió en su cultura muchas creencias mágicas y supersticiones de los pueblos que le rodeaban: Egipto y Mesopotamia se llevan la palma de su influencia. No podemos terminar este breve estudio sin referirnos a un amuleto que resume todas las potencias, poderes y creencias hasta aquí referidas: El conocido

escarabeo, abundante en las tumbas ibicencas. Esta popular pieza egipcia que los fenicios reprodujeron hasta la saciedad v repartieron por todo el Mediterráneo, es fruto de una complicada Teología. Su nombre egipcio KEPRI deriva de la raíz del verbo KPR que significa VIDA (Fig. 8.3,4 y 5 y 6).

Cuando se encuentra un escarabeo, de lapislázuli, oro, jaspe, calcedonia, sardónice o pasta vítrea...estamos ante una complicada figura que da vida eterna y protege de la muerte, confiere inmortalidad al que lo lleva y si está

muerto le hace vivir en el Más Allá, identificándolo con Osiris. También con su carga mágica destruye a los espíritus malignos que intentan destruir la momia, y aleja con su poder y energía a los violadores de tumbas que pretenden robar la carne de los dioses y la inmortalidad al difunto, destruyendo su momia. La magia y la potencia contenidas DOCUMRNTO en la palabra VIDA( KEPRI) de su nombre, vibrando en la obscuridad de la tumba, hacen vivir eternamente al difunto.

Estas creencias antiguas, conocidas por comparación con el mundo egipcio, del que se conserva abundante literatura funeraria, o algunos Papiros Mágicos, ya de época helenística, se atribuyen a estas pequeñas piezas fenicias por comparación y similitud. El vidrio y las manos de los artesanos fenicios añadieron a sus poderes la magia de la belleza, prueba, una vez más, de que la voz. de la genialidad pervive, a pesar del tiempo y de sus enemigos, para la eternidad.

NOTAS |

1 Las hemos resumido en VÁZQUEZ HOYS.A.M.: Arcana Magica. Madrid, UNED, 2002

2 APULEYO, Apología XXVI.

3 QUAIFE, G. R. :Magia y a y maleficio. Las brujas y el fanatismo religioso. Ed.Crítica, Barcelona 1989, p.91.

4 BONNER, C.-.Studies in magícal amulets chiefty Graeco-Egyptian Oxford 1950,n°s.5,12,17.18,39 etc. con serpientes erguidas,cfr. pp. 54,58,235-236 ,etc; escorpión, pp.77-78.

5 Véase VÁZQUEZ HOYS,A,M.: Diccionario de términos y símbolos mágicos. Madrid, UNED 1994; VÁZQUEZ HOYS.A.M.-MUÑOZ MARTÍN, O.-.Diccionario de magia en el mundo antiguo. Editorial Alderabán, Madrid 1997.

 

página 64, final