Departamento de Derecho Político (UNED)

 

Derecho Constitucional IV
 
 
 
Constitución de 1837

 

Doña Isabel II, por la gracia de Dios y la Constitución de la Monarquía Española, Reina de las Españas, y en su Real nombre; y durante su menor edad, la Reina Viuda su Madre Doña María Cristina de Borbón, Gobernadora del Reino; a todos los que la presente vieren y entendieren, sabed: Que las Cortes generales han decretado y sancionado, y Nos de conformidad aceptado, lo siguiente:

 

Siendo la voluntad de la Nación revisar, en uso de su Soberanía, la Constitución política promulgada en Cádiz el 19 de Marzo de 1812, las Cortes generales, congregadas a este fin, decretan y sancionan la siguiente

 

CONSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA ESPAÑOLA

(...) 

 

TITULO VI

DEL REY

 

Artículo 44.

La persona del Rey es sagrada e inviolable, y no está sujeta a la responsabilidad. Son responsables los Ministros.

Artículo 45.

La potestad de hacer ejecutar las leyes reside en el Rey, y su autoridad se extiende a todo cuanto conduce a la conservación del orden público en lo interior y a la seguridad del Estado con lo exterior, conforme a la Constitución y a las leyes.

 

Artículo 46.

El Rey sanciona y promulga las leyes.

 

Artículo 47.

Además de las prerrogativas que la Constitución señala al Rey, le corresponde:

 

1. Expedir los decretos, reglamentos e instrucciones que sean conducentes para la ejecución de las leyes.

2. Cuidar de que en todo el Reino se administre pronta y cumplidamente la justicia.

3. Indultar a los delincuentes con arreglo a las leyes.

4. Declarar la guerra y hacer ratificar la paz, dando después cuenta documentada a las Cortes.

5. Disponer de la fuerza armada, distribuyéndola como más convenga.

6. Dirigir las relaciones diplomáticas y comerciales con las demás potencias.

7. Cuidar de la fabricación de la moneda, en la que se pondrá su busto y nombre.

8. Decretar la inversión de los fondos destinados a cada uno de los ramos de la administración pública.

9. Nombrar todos los empleados públicos y conceder honores y distinciones de todas clases, con arreglo a las leyes.

10. Nombrar y separar libremente los Ministros.

 

Artículo 48.

El Rey necesita estar autorizado por una ley especial:

 

1. Para enajenar, ceder o permutar cualquiera parte del territorio español.

2. Para admitir tropas extranjeras en el Reino.

3. Para ratificar los tratados de alianza ofensiva, los especiales de comercio y los que estipulen dar subsidios a alguna potencia extranjera.

4. Para ausentarse del Reino.

5. Para contraer matrimonio y para permitir que lo contraigan las personas que sean súbditos suyos y estén llamadas por la Constitución a suceder en el Trono.

6. Para abdicar la Corona en su inmediato sucesor.

 

Artículo 49.

La dotación del Rey y de su familia se fijará por las Cortes al principio de cada reinado.

 

 

TÍTULO VII

DE LA SUCESIÓN DE LA CORONA

 

Artículo 50.

La Reina legítima de las Españas es Doña Isabel II de Borbón.

 

Artículo 51.

La sucesión en el Trono de las Españas será según el orden regular de primogenitura y representación, prefiriendo siempre la línea anterior a las posteriores: en la misma línea, el grado más próximo al más remoto; en el mismo grado, el varón a la hembra, y en el mismo sexo, la persona de más edad a la de menos.

 

Artículo 52.

Extinguidas las líneas de los descendientes legítimos de Doña Isabel II de Borbón, sucederán, por el orden que queda establecido, su hermana y los tíos hermanos de su padre, así varones como hembras, y sus legítimos descendientes, si no estuviesen excluidos.

 

Artículo 53.

Si se llegaren a extinguirse todas las líneas que señalan, las Cortes harán nuevos llamamientos, como más convenga a la Nación.

 

Artículo 54.

Las Cortes deberán excluir de la sucesión aquellas personas que sean incapaces para gobernar, o hayan hecho cosa porque merezcan perder el derecho a la Corona.

 

Artículo 55.

Cuando reine una hembra, su marido no tendrá parte ninguna en el Gobierno del Reino.

 

 

TÍTULO VIII

DE LA MENOR EDAD DEL REY, Y DE LA REGENCIA

 

Artículo 56.

El Rey es menor de edad hasta cumplir catorce años.

 

Artículo 57.

Cuando el Rey se imposibilitare para ejercer su autoridad, o vacare la Corona siendo de menor edad el inmediato sucesor, nombrarán las Cortes para gobernar el Reino, una Regencia compuesta de una, tres o cinco personas.

 

Artículo 58.

Hasta que las Cortes nombren la Regencia, será gobernado el Reino provisionalmente por el padre o la madre del Rey; y, en su defecto, por el Consejo de Ministros.

 

Artículo 59.

La Regencia ejercerá toda la autoridad del Rey, en cuyo nombre se publicarán los actos del Gobierno.

 

Artículo 60.

Será tutor del Rey menor la persona que en su testamento hubiese nombrado el Rey difunto, siempre que sea español de nacimiento; si no le hubiese nombrado, será tutor el padre o la madre, mientras permanezcan viudos. En su defecto le nombrarán las Cortes; pero no podrán estar reunidos, los encargos de Regente y de tutor del Rey, sino en el padre o la madre de éste.

  

 


 

Departamento de Derecho Político

C/ Obispo Trejo s/n

Ciudad Universitaria    28040 – MADRID