Tres pilares de la educación para los medios.  

Irene Martínez Zarandona  NOMBRE IMAGEN
ILCE (Instituto Latinoamericano de Comunicación Educativa)
 

  
 

INTRODUCCIÓN

Es una práctica común la introducción de los medios de comunicación y las nuevas tecnología en las escuelas mexicanas y es la propuesta de Educación para los medios (EPM), la que está haciendo la diferencia entre las escuelas que simplemente están adquiriendo la tecnología con un afán modernizador y aquellas que lo hacen desde una perspectiva holística y conscientes de los cambios que esta decisión puede tener en la vida personal, familiar y social de las nuevas generaciones, reto por el que están pasando la mayoría de los países insertados en la llamada globalización.

La EPM tiene sus inicios en las aportaciones de países como España, Francia, Inglaterra y Canadá entre otros, que se preocupan de las posibles repercusiones de los mensajes audiovisuales en la formación de niños y jóvenes y de la situación en la que los detentores de los medios ejerce su influencia sobre las grandes audiencias y proponen junto con la UNESCO (1984), la "educomunicación", una educación del público para un consumo consciente de los mensajes de los medios de comunicación.

Porque la verdadera modernización de la educación debe consistir además de la introducción de aparatos, en la instrumentación de programas de alfabetización audiovisual que preparen a padres de familia, maestros y la sociedad en general a conocer los nuevos lenguajes, con el fin de que identifiquen los múltiples significados que guardan los códigos mediáticos, ejerzan una recepción crítica y sobretodo al adueñarse de sus lenguajes aprovecharlos en su experiencia cotidiana, especialmente a favor de la niñez y la juventud.

En el Sistema Educativo Oficial Mexicano se cuenta con varios proyectos que integran cursos de actualización para el magisterio, en los cuales se les ofrece una formación audiovisual que los apoya para que niños y jóvenes obtengan una educación más completa y acorde con las exigencias de una nueva época tecnológica, haciendo de ellos receptores críticos y emisores creativos, puesto que al adquirir conocimientos del lenguaje empleado por los medios, logran hacer de éstos códigos instrumentos de expresión y vías por donde canalizar su creatividad.

Sobre esta línea educativa se han venido realizando diferentes experiencias algunas de ellas en el campo de la investigación como las realizadas por la Universidad de Colima, sobre las mediaciones culturales, familiares y personales que influyen en la recepción de los mensajes televisivos.

Otras experiencias mexicanas interesantes en este campo educativo son: el Paquete Multimedia de Educación para los Medios realizado por la Universidad Pedagógica Nacional (1994), y el Programa "Educación para los Medios desde una visión crítica", de la SEP, (1997).

En el Instituto Latinoamericano de Comunicación Educativa, desde la década de los años 70´s, se han fundamentado diversas acciones especialmente en el área de introducción de medios y nuevas tecnologías en la educación. Se elaboró una propuesta de taller integral dirigido a padres, maestros y niños con una línea de recepción crítica de los medios y el enfoque de las mediaciones, Charles y Orozco, (1992). Y un taller de análisis de mensajes con un enfoque semiótico introductorio, con el fin de darles a los maestros bases metodológicas para la recepción crítica de mensajes. Alicia Poloniato, (1998).

Dentro de este amplio contexto, que busca hacer del niño receptor un usuario mas crítico y selectivo de los mensajes que recibe, representa una de las vertientes más innovadoras dentro de la gama de acciones educativas en las que el ILCE participa, el curso "Uso pedagógico de la televisión" (1998), dirigido a maestros y con la modalidad de educación a distancia, transmitido vía satélite, siendo uno de sus objetivos el aprovechamiento del lenguaje audiovisual de la televisión comercial.

La Secretaría de Educación Pública (1998), realizó dentro del Programa de Actualización Permanente el Magisterio, un paquete integral denominado Didáctica de los Medios, que consiste en una Guía de actividades, video y una antología, cuyo contenido abarcan desde medios tradicionales como los mapas escolares, hasta el video educativo.

Estas propuestas surgen de la necesidad sentida en el ámbito educativo de preparar a maestros y niños en un gusto más estético que el reforzado actualmente por los medios y de ofrecer soluciones que vinculen los conocimientos adquiridos de manera informal a través de los medios con actividades prácticas, que vuelvan más significativo al aprendizaje escolar.

También existe la necesidad de empezar a implementar los cimientos teóricos que sustenten la EPM, en este sentido Agustín García Matilla (1994), ofrece una primera enumeración de las corrientes teóricas que realizan aportaciones y cuyos autores deben tomarse en cuenta al intentar una aproximación epistemológica al tema.

Por su parte Roberto Aparici (1996), expone que hay varias concepciones para realizar labores educativas con los medios:

  • Concepción técnicista que consiste en enseñar destrezas y habilidades para usar los medios pero sin que exista una reflexión sobre los mismos.

  • Concepción de los efectos donde se vislumbra que el introducir los medios en la educación mejora el aprendizaje.

  • Concepción crítica que usa los medios como textos. El alumno aprende a construir y desconstruir mensajes y entender el proceso de producción desde una perspectiva social, estética, política y económica.

Desde esta última concepción crítica, la cual ofrece un panorama más amplio e integrador, se realiza el presente ensayo con el fin de dar respuesta a tres preguntas, fundamentales al implementar cursos de capacitación en el campo de la Educación para los medios:

  • ¿Qué tipo de ser humano se pretende formar?

  • ¿Cómo accede éste al conocimiento?

  • ¿Qué modelo comunicativo se propone?

Para encontrar algunas respuestas, se recurre a tres de las líneas teóricas que se consideran indispensables para poder sustentar la propuesta de EPM, ellas son: el enfoque Humanista y el Constructivismo en el campo de la Psicología y el Enfoque Sistémico en el área de la Comunicación.

 

PRIMER PILAR.

EL ENFOQUE HUMANISTA.

Cada día, múltiples anuncios publicitarios hablan de las novedades cibernéticas y los medios de comunicación masiva invaden nuestros espacios personales colmándonos de información y anunciándonos los millones de posibilidades que llaman desde las rutas del Internet. Estar al día en los avances técnicos que proliferan, se está convirtiendo en una necesidad, cuando no, en una auténtica obsesión.

Junto a estos asombrosos y vistosos cambios, está surgiendo también una nueva conciencia, un ser humano con mayores posibilidades que se adentra en el siglo XXI enfrentando problemáticas diferentes y retos que lo ponen ante nuevas y vitales decisiones. Si bien esta situación no es generalizable a toda la población, ni se da en todos los niveles socioculturales, si lo es en cuanto a evolución del género humano, que aún padeciendo en grandes sectores desprotegidos, hambre, guerras, discriminación racial, problemas ecológicos, etcétera, se yergue cada día con nuevos logros y con renovadas posibilidades de superación.

Con esta visión optimista de la evolución, Teilhard de Chardin (1967), afirma que la humanidad deja ver en sí misma una reserva y un potencial formidable de concentración de conciencia, es decir de progreso, ya que el grupo humano es biológica y energéticamente todavía muy joven y es posible pensar que aún dispondrá del tiempo necesario para el perfeccionamiento normal de su evolución". El autor nos dice, "Examinada a la luz de una Ciencia general del mundo que sabe dar cabida a las energías espirituales en un tercer infinito, la crisis que atravesamos es "de signo positivo". Sus caracteres no son caracteres de degradación, sino de nacimiento. No nos asustemos, pues, si a primera vista nos pareciera ser un discorde final y universal, lo que padecemos no es sino el precio, el anuncio, la fase preliminar de nuestra unanimidad"

En este sentido, es determinante abordar el tema de los medios de comunicación y las nuevas tecnologías, no sólo desde el empuje y el gran auge que tienen, sino hacerlo desde el lugar mismo del ser humano, creador, usuario, motor y receptor de éstas y sus posibilidades de superación y creatividad, teniéndolas como herramientas encauzadas hacia el progreso.

En este orden de ideas, para responder a la pregunta sobre ¿qué tipo de ser humano se pretende formar en la EPM?, debemos recurrir al enfoque humanista, que trata de profundizar en el significado de trascendencia que puede tener el hombre ante las nuevas tecnologías, vistas como instrumentos de progreso y no como un fin en sí mismas. Se busca iniciar una reflexión sobre el ser humano usuario y creador de las nuevas tecnologías y como receptor y emisor de mensajes, proporcionándole elementos de análisis que le permitan conocer y desentrañar los mensajes en sus diversos niveles de significación.

Conocer los cambios que se están produciendo silenciosa pero pertinazmente, en las fuerzas económicas, sociales y psicológicas de esta humanidad de finales de siglo, tal y como sucedió con la revolución industrial, que no solo generó cambio en las formas de producción, sino que sus efectos se vieron reflejados en ámbitos tan disímbolos como: las relaciones laborales, las formas de organización, el concepto de bienestar, las pautas culturales y educativas e incluso afectando a instituciones tan básicas como la familia, en lo referente a los roles tradicionales y pautas conductuales de ambos sexos.

Esto nos lleva a pensar en que los cambios tecnológicos están creando una nueva sociedad y que es determinante como educadores detenernos a pensar, que hombres y mujeres deseamos forjar en la escuela para el próximo milenio y como contribuir a su desarrollo integral para que sean productivos y felices.

Aquí podemos preguntarnos con Erich Fromm (1956), "¿Cómo resuelve el hombre el problema de trascenderse a sí mismo, si no es capaz de crear, si no puede amar?", el autor plantea respecto a las posibilidades de creación y destrucción que tiene el ser humano y haciendo una relación al tema que nos ocupa sobre las nuevas tecnologías, es indiscutible el poder creador que el ser humano esta demostrando con los recursos informáticas, las redes de comunicación, programas televisivos, transmisiones vía satélite, etcétera y sus múltiples posibilidades, pero el cuestionamiento del autor nos dice que la verdadera creación está íntimamente ligada al sentimiento, es decir, no basta crear técnica, es necesario emplearla para el bien, con amor y sentido de superación.

Actualmente ante la sensación del vacío existencial y el cambio o ausencia de valores, corremos el peligro de estar frente a un espejismo en el cual la técnica "per se" nos hará superar nuestras problemáticas, sin darnos cuenta que es sólo una herramienta fascinante pero herramienta al fin y que la verdadera trascendencia está en un ser humano usuario inteligente de estas tecnologías.

Si bien estas reflexiones sobrecogen por la profunda responsabilidad que se tiene al integrar los medios y las nuevas tecnologías especialmente en el área educativa, debemos señalar las aportaciones de la Psicología, especialmente las que se refieren al estudio y características de lo que se considera una persona cuyo funcionamiento psicofísico y social, es armónico e integral.

Es la actual corriente humanista la que nos hace propuestas directas sobre lo que se puede considerar como un ser integral, siendo uno de los primeros y más importantes representantes Carl Rogers (1961), quién hace una caracterización de lo que considera una persona que tiene un funcionamiento sano y armónico, describiendo la adquisición de éstas características como un proceso, que bien pueden ayudarnos a bosquejar lo que es una persona que integre sanamente a su vida personal y laboral los avances de las nuevas tecnologías y disfruta y aprende con los medios de comunicación:
 
 

  • Se trata de una persona que tiene mayor apertura a la experiencia, viviendo los estímulos accesibles a la conciencia, disfrutando de múltiples tipos de vivencias respecto a los colores y sonidos del medio ambiente, las experiencias afectivas que pueden traer aparejadas los recuerdos del pasado, las experiencias en el presente y los anhelos del futuro. A esta persona le gusta expresarse y desde luego conocer el lenguaje audiovisual representa para ella un abanico de posibilidades inconmensurable para canalizar su creatividad.

  • Esta persona tiene mayor confianza en su organismo y en sus vivencias corporales, utilizando todos sus sentidos. Es una característica de la persona que vive plenamente confiando en sí misma, eligiendo libremente la conducta que le es más satisfactoria, sin lastimar los derechos de los demás con una actitud democrática y flexible de tolerancia, logrando un nivel amplio de adaptabilidad.