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Actualidad  Escrituras megalíticas(IV-III milenio)  en Huelva

EL TEMPLO DE HERACLES MELKART EN GADES Y SU PAPEL ECONÓMICO

 publicado en Estudis d'Historia Economica, Economia y Societat en la Prehistoria i món antic, Palma de Mallorca 1993, 1, pp. 91-112

 

 

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(Martín Ruiz, Juan Antonio.: Catalogo documental de los Fenicios en Andalucía, 1994.)
 

 

 

 

EL TEMPLO DE HERACLES MELKART EN GADES Y SU PAPEL ECONÓMICO

 Vázquez Hoys, Ana Mª, publicado en Estudis d'Historia Economica, Economia y Societat en la Prehistoria i món antic, Palma de Mallorca 1993, 1, pp. 91-112

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1.        LOS TEMPLOS Y LA ECONOMÍA EN LA ANTIGÜEDAD

 

El papel de los templos en la economía del mundo antiguo es evidente ya desde época sumeria, conocida en este ámbito sumerio sobre todo gracias a los documentos del templo de la diosa Bau en Lagash, núcleo de la Ciudad-Estado del mismo nombre (Bogaert 1966, 43-63). En general, los dioses de las ciudades sumerias eran los propietarios más importantes de tierras, asi, se conoce el caso de Ningirsu en Lagash, Sin en Ur, Enlil en Nippur y Anu en Uruk.

También en Asiria, a mediados del s.XIX a.C., las cartas conservadas del karurn de Kanish contienen alusiones a pagos a los dioses Adad y Assur por parte de los mercaderes asirios en Capadocia de los intereses sobre los capitales prestados por los templos, de los que los dioses tenían un derecho de garantía o fianza  también de los intereses que los templos cobraban a sus deudores sobre los préstamos que les hacían (Garelli, 1963 , 252-257; 1977; OrI¡n 1970; Veenhof 1972; Larsen 1976 y 1977).

 

TEMPLO DE URUK. RECONSTRUCIÓN

 

 

Templo de Hera, Paestum

Algunos de estos mercaderes utilizaban , para comerciar con ellos, los tributos de un dios que, según Garelli, no eran depósitos propiamente dichos sino bienes votivos sobre los que los depositarios guardaban unos ciertos derechos (Bogaert 1966, p.48, n.25).

En los templos babilonios, se conoce la primacía del dios del sol en estos negocios (Harris 1960, 126-127).

 

 

Entre aquellos que pedían y recibían el préstamo del templo se encontraban comerciantes que tenían, en estos casos, un acreedor, que los avalaba para una empresa comercial. Estos préstamos se llamaban tabba o tappntulll (Lutz 1931/32; Larsen 1977).

Torre de Babel

 

  Templo de Bel, Palmira

Más modernamente, también los templos griegos se ocuparon de operaciones bancarias y a menudo se les ha denominado "banqueros sagrados". Como recuerda Bogaert, estos banqueros ejercían estas funciones de la misma manera que ya, muchos siglos antes, lo hacían los santuarios en Mesopotamia y Babilonia (Bogaert 1966, p. l3O y ss.; id.. 1970, p.130n.3).

 

 

                             Santuario de Apolo, Delfos

Entre los más ilustres templos griegos que se ocupaban de asuntos financieros se encuentra el 

Artemisión de Éfeso, el famoso santuario de la diosa Artemis, situado en las afueras de esta ciudad jonia. La seguridad de sus depósitos era tal que muchos autores griegos, desde Aristófanes en el s.V a Elio Aristides en el s.II d.C , hacen un elogio de ella. También los templos de Hera en Samos, Apolo en Delfos, Atenea  Lindia en Rodas, de Atenea Aléa en Tegea y  otros tenían cámaras de depósito y cajas fuertes a disposición de sus fieles. Otros santuarios, como el de Apolo en Délos, han prestado sus fondos disponibles a Estados y a particulares. 

 

 Las  mismas operaciones se atestiguan para el templo de Zeus en Olimpia, de Artemis en Sardes, de Atenea en Priene e Ilion, de Apolo, Atenea y Artemis en Halicarnaso y también otros santuarios menores, como los de Mirrinonte en el Ática, el de Distos cerca de Eretria, el de Apolo en Cartaia, en la isla de Céos, etc, han hecho fructificar sus fondos prestándolos a   interés.

  

 ÁRTEMIS. EFESO. 

 

También algunos templos emitieron monedas, acuñando sus depósitos de plata, que llevan, por ejemplo, los de Zeus de Olimpia, la figura del dios titular o leyenda alusiva a éste o al templo. Apolo de Didima, en Mileto y las emisiones de la Anfictionía de Delfos.
Según Bogaert (1966, p.131.) fueron veinticuatro los templos griegos que se ocuparon de operaciones bancarias, aunque solamente de tres, los de Delfos, Éfeso y Priene, se atestiguan depósitos y préstamos. Hay más precisión para los datos del santuario de Éfeso, ya que Artemidoro de Éfeso, Estrabón (XIV, 1, 22) y Dion Crisóstomo (XXXI, 54-55.) afirman que en su época los depósitos permanecían intactos en las cámaras acorazadas del Artemisión y que la ciudad no los tocaba, con lo que se puede establecer una continuidad de varios siglos en dichos negocios, a pesar de los cambios políticos que se sucedieron en este tiempo.

                    Templo de Apolo, Didima, Mileto

 

Templo de Amón,Karnak

También recuerda Bogaert algo, a nuestro parecer de primordial importancia: Que desde el punto de vista económico, los templos operaban más como capitalistas que como banqueros y trabajaban con sus propios capitales y a la vez con los de las fundaciones piadosas que sus fieles les hacían. Y que su papel en la vida económica de la antigüedad no debe ser desestimado (Bogaert 1966 ,p. 131.).
Aunque según Cicerón (De Legibus 11,16 ), los préstamos en los templos griegos se atestiguan desde el siglo VI a.C.( Blinkenberg, 1915, p.4 = 1941, n.7B.), Bogaert indica que no existen documentos de préstamos sagrados del templo de la diosa Ártemis en Éfeso antes de año 85 a.C., pero que éstos han podido realizarse ya desde el s. V a.C., aunque personalmente se inclina a pensar que estos préstamos por parte del santuario de Éfeso no son anteriores a la época helenística (Bogaert, 1966, p. 135.),

Templo de Baco. Baalbek, Líbano

 

Templo de la Fortuna Viril, Roma Las noticias a este respecto son nulas en lo que se refiere a los templos fenicios, como a tantos otros temas relacionados con este pueblo. Pero, para los griegos y los romanos, los fenicios pasaban por haber sido los inventores del comercio y del crédito, y Plinio el Antiguo (VII, 57) les atribuye la invención de la moneda.

 

Esta creencia no tiene nada de extraño, ya que fueron los fenicios los transmisores a Occidente de los antiguos conocimientos babilónicos, de los que tenían noticias a través, posiblemente, entre otros lugares, de Ugarit. En esta ciudad se ha constatado una comunidad cultural babilonia sirio-hitita, aunque es difícil discernir cuales han sido las instituciones económicas y jurídicas que los sirio-fenicios tomaron de Babilonia. En primer lugar se puede hablar de los pesos y medidas. La mina y el talento de 60 minas babilonios así como el quilate, son tomados por los fenicios y los griegos.

Templo de Zeus, Baalbek, Líbano

 

Templo de Poseidón Cabo Sunion,  Ática

Aunque la mina no esté mencionada en los textos de Ugarit, se empleó sin duda para pesar 50 o 60 siclos. El sistema ponderal se estableció sobre el siclo y el talento de 3.000 siclos (Bogaert 1966, p.147 y n.76; Nugayrol, 1962, 28-32; P¡renne 1955, 586-614).
Este problema de la falta de datos sobre las actividades económicas de los templos fenicios tal vez pueda subsanarse acudiendo a noticias tomadas del Antiguo y Nuevo Testamento , que indirectamente, nos informan de estas actividades económicas relacionadas con los templos cananeos.

Templo de Luxor, Tebas, Egipto

 

Templo de Salomón, Jerusalén, reconstrucción

Así, Jueces 9,4 se refiere a un préstamo de 70 siclos de plata hecho a Abimelek por un templo de Ba'al-Berith en Sikem. Los templos de Yahvé, en cambio, se abstenían de hacer préstamos, ya que la ley mosaica los prohibía, aunque aún en época de Jesucristo se consentía hacer negocios en ellos, y los mercaderes operaban en el atrio. Estos mercaderes posiblemente pagasen un canon al templo, algo lógico si pensamos que estos lugares sagrados eran a menudo los mayores espacios abiertos en lugares de difícil e intrincado urbanismo , y que no solo el dios y lo sagrado del lugar garantizarían la fiabilidad de las transacciones sino también los guardias del templo. Así, escribe a este respecto el evangelista Mateo (XXI, 12):

"Habiendo entrado Jesús en eL templo, echó deL atrio a Los que vendían allí y compraban y derribó Las mesas de Los banqueros o cambiantes y las sillas de Los que vendían palomas para el sacrificio".

Además, los depósitos privados hechos en el templo de Jerusalén están atestiguados en época helenística (Bogaert 1966 , p.152, n.93)

 

Templo de Dendera, Egipto

 

 

Templo de Atenea Nike, Atenas

En las colonias fenicias, los templos, como repetidamente hemos venido señalando, además de otros muchos autores (Rodríguez Ferrer 1980; Rubio Ribera 1987; Vázquez 1989 y 1990; id-Poyato Holgado 1990, 1992) eran, además de un lugar de culto, un centro de actividad comercial, cuya fundación no debió ser fruto de la casualidad , sino dirigida desde la metrópolis por los sacerdotes del templo principal, que de algún modo conocían o "intuían" la potencialidad económica de la zona, por medio de "oráculos" del dios, como harán también los griegos con el oráculo de Delfos.
A Occidente , en general, se trasladó un patrón institucional existente en las ciudades fenicias de la costa cananea , y como dice A. M. Bisi, la actividad de los fenicios se encuadra en un ambiente que ha absorbido la herencia de las gentes cananeas del II milenio, continuando los patrones de organización comercial a larga distancia aplicados en las ciudades sirias como Mari, Ugarit, Alalak, o antes, en Ebla.

Templo de Hadriano,Éfeso

 

                                            Cádiz,España

En algunos casos, como en Cádiz, Estrabon (IlI,5,5) y Diodoro("",20,2) recuerdan que los primeros fundadores fueron enviados por un oráculo. Y el mismo caso cita Plinio (NH xVI,40) para Útica. También las fuentes epigráficas, como la estela de Nora (CIS I, n. 144) recuerdan el recinto donde los fenicios, nada más desembarcar, habían realizado el primer sacrificio a sus dioses (Cintas 1950). Eran también estos lugares un lugar de asilo para los náufragos (Rebufatt 1966,247-248:
Bonnet 1988, p.1 61) y un lugar que garantizaba , protegido por la autoridad del dios, la legalidad de las transacciones que en él se realizaban, de las que carecemos de documentos arqueológicos para probarlas, dado el estado de destrucción de los establecimientos fenicios conocidos y debido a que tal vez dichas transacciones no se reseñarían en materias duraderas. Tampoco estamos seguros de que existiese algún tipo de documento que avalase o garantizase estas transacciones, puesto que tal vez, como sucede en la actualidad, podían sellarse con un simple apretón de manos, tan válido como un contrato, puesto que garantiza la palabra dada, el juramento que, hecho ante el dios, es, además, sagrado.  

 

 

Templo de Belo Claudia,Cádiz

 

 

Templo de Atenea Polias, Priene

Avala esta existencia en los templos fenicios de una función económica, el hecho de que Melkart de Tiro estaba considerado como dios tutelar de las grandes empresas marítimas de esta ciudad, a cuyo templo en la metrópolis se enviaba un porcentaje de las rentas públicas según Diodoro (XX, 14, 2.), lo que indica que tal vez sus templos participaban financieramente en el comercio marítimo, y este porcentaje, el décimo o diezmo, no era solo una ofrenda religiosa sino la parte que el templo recibía como beneficio de los capitales invertidos. Y los santuarios que, como el de Heracles- Melkart de Gades , estaban cerca de los establecimientos comerciales, tendrían, entre otras misiones, la de servir como parada intermedia entre el templo principal establecido en Tiro y los establecimientos diseminados por el Mediterráneo (Bunnes 1979 p.285) y en la misma Roma (,Van Berchem 1967, p.330).
También aquí, en el Foro Boario, los fenicios impusieron, con el culto de su dios, una disciplina probada por una práctica de mercados internacionales. Alrededor del altar erigido en el Palatino, el respeto a la palabra dada y la estricta aplicación de los contratos debió prevalecer sobre la violencia y el robo, como afirma Diodoro (IV, 19, 1), haciendo referencia al papel civilizador que los antiguos atribuían a Heracles, también imputable a su doble tirio, Melkart.

Templo de Diana,Mérida

 

                        Templo de Hefaistos, (Teseion), Atenas

Una de las características del culto de Hércules en Roma (Jaczynowska, 1981,p.633) fue el diezmo (decuma Herculis), que se encuentra en las fuentes como una décima del provecho obtenido por el comercio, y luego como un diezmo militar, aunque Toutain 1928, p. 208) se refiriese a él como una especie de ofrenda pastoral, sin darse cuenta de lo que este diezmo significaba. La décima militar (decuma Herculis o 10 por cien del botín para el dios) fue inaugurada por L M Luentus con ocasión de la victoria romana en Grecia, conmemorada con la inscripción CIL 1.2, 632; IX 4672; D.3410.
La fecha que da Plinio para la fundación de Utica está en función de la que atribuye a la fundación del templo de Apolo (NH XVI, 40) y también en Pafos y en Citera, la sola noticia sobre la presencia fenicia que da Herodoto (1,105 cf. Pausanias 1, 14,7) es la fundación de los templos de Afrodita, por lo que talvez podamos concluir que no solo tenían importancia económica los santuarios de Heracles, sino también los de éstas divinidades. También había templos de Heracles en Thasos, (Herodoto 11,44; Pausanias V,25, 12; Eustato a Dionisio el Periegeta,517), Ialiso,( Diodoro V,58,2-3) y Menfis, (Herodoto 11,112). En cuanto a Canopo, Helánico habla de esta zona como de la "boca hercúlea del Nilo ", (Helí. 4F 153 J = Eustath, ad O. IV 228; también Estrabón XVII,1,18 y Tacito, An. 11,60).

Templo de Esculapio, Ampurias

 

Templo de Apolo, Corinto

Asimismo, una inscripción (IGRR 11092) está dedicada a Zeus Helios, el gran Serapis de Canopo, en una estatua que representa a Heracles Baal el Invencible dedicada por un  escalonita (Bonnet, 1988, p. 160y 131; Bunnens, 1979, p.283)El Heracles de Cádiz, como el de Canopo ,con seguridad no era el héroe griego (Herodoto 11,93-94) sino el dios fenicio. La identificación entre el Heracles de Canopo y Melkart la hace, entre otros autores, Pausanias, en un pasaje en el que, refiriéndose al poblamiento de Cerdeña, menciona el nombre del jefe de la expedición, Sardos, y le califica de hijo de Makéris, "rebautizado Heracles por los egipcios y los libios", y termina por identificar a Makeris con Melkart, concluyendo con la identidad entre ambos dioses.

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