INTRODUCCIÓN A LA CRISTALOGRAFÍA MORFOLÓGICA

Los primeros estudios de la Cristalografía trataban, obviamente, sobre el aspecto externo de los cristales. La naturaleza del estado cristalino u orden interno de una sustancia no es un hecho tan evidente como la visión de las perfectas caras o formas cristalinas de un mineral. La primera conexión entre forma externa o caras de un cristal (hábito) y su orden interno no se realizó hasta el siglo XVII. Más adelante se vio que el orden interno podría existir aunque no hubiera evidencia externa de ello, y sólo en tiempos relativamente recientes, y como resultado de técnicas de rayos X y de difracción de electrones, se incluyen como cristalinos materiales biológicos.

La simetría a la que pertenecen los cristales puede ser identificada mediante la observación de su morfología externa. A veces, esto es un procedimiento muy simple ya que, por ejemplo, cristales que crecen con forma de cubos pertenecen obviamente al sistema cúbico: la simetría externa del cristal y el orden interno subyacente (celda unidad) son idénticos. Sin embargo, puede ser que un cristal perteneciente al sistema cúbico no crezca bajo la forma externa de un cubo; la celda unidad puede apilarse para formar un octaedro, un tetraedro, etc. La experiencia ha demostrado que sólo muy ocasionalmente los cristales crecen con la misma forma que su celda unidad, las diferentes formas o hábitos que adoptan los cristales dependerán de determinados factores químicos y físicos.

Pero, ¿cómo reconocer a qué sistema cristalino pertenece un cristal aunque su hábito sea diferente, y a veces incluso llegue a encubrir, la forma de la celda unidad?

Si el cristal, bajo circunstancias favorables de crecimiento, ha desarrollado superficies externas planas y uniformes, "caras", de acuerdo a su orden interno, la solución está en situarlo en una de las clases cristalinas definidas. Los cristales de la misma clase cristalina no tienen la misma forma cristalina pero sí tienen una determinada simetría en común. Para conocer estas clases cristalinas es necesario comprender la simetría que afecta al orden interno de los cristales, y por ende, a la simetría de los cristales.