Historia de la Sede



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Historia de la Sede


NOTAS HISTÓRICAS SOBRE EL EDIFICIO QUE SIRVE DE SEDE AL CENTRO ASOCIADO DE LA UNED EN SEGOVIA

La sede de la UNED en Segovia se halla instalada en una antigua mansión señorial, cuyos orígenes se remontan a los lejanos tiempos de la Repoblación de nuestra ciudad. No posee en el exterior ningún signo heráldico, pero su aspecto nos denota la presencia de una casona del más rancio abolengo. Un patio porticado por los cuatro lados, con columnas blasonadas con las armas de los Contreras, y la portada adintelada sobre ménsulas que le sirve de acceso, son los únicos testimonios que quedan de la reedificación que de ella se hizo en el siglo XV, sobre los cimientos de otra casa-fuerte aún más antigua y de la que solamente quedan vagas referencias.
Fachada Prncipal
Fachada Principal
La familia de los Contreras es, sin duda alguna, una de las más antiguas y de más lustre de Segovia. Procedentes de las tierras burgalesas, en el alfoz de Lara, llegaron a nuestra capital en una fecha indeterminada del siglo XII. Las noticias más antiguas ya colocan a miembros de esta familia sirviendo al lado de los monarcas de Castilla, como por ejemplo: Fernán González de Contreras, maestre-sala del rey don Pedro. Su hijo, Pedro González de Contreras, fue montero mayor del rey Enrique III. Un hermano suyo, Fernán González de Contreras, casó con doña María García de Segovia y, de este matrimonio, nació Diego González de Contreras, fundador del mayorazgo de los Contreras, en el que estaba incluida la casa que nos ocupa. Este caballero casó con doña Angelina de Grecia, hija del conde Juan y nieta del rey de Hungría. Hijos de este matrimonio fueron Fernán y Juan, y a partir de ellos se diferencian dos linajes que van a llenar la historia de Segovia: los Contreras negros, descendientes de Fernán, y los Contreras blancos, descendientes de su hermano Juan. Los Contreras blancos —rama a la que pertenecen los condes de Covatillas— mudaron de domicilio varias veces hasta que fundaron sus casas principales en la parroquia de San Pablo (el actual colegio de Concepcionistas); los Contreras negros —rama de los marqueses de Lozoya— siempre estuvieron instalados en su casa-fuerte de la parroquia de San Juan de los Caballeros.
Son muchas las casas edificadas en la segunda mitad del siglo XV y que aún se conservan, tantas, que siguen formando el núcleo de la ciudad, en el cual rara es la mansión que no conserve detalles propios de la época. Por entonces se construía siguiendo dos estilos: mudéjar e isabelino. En lo mudéjar la fachada es siempre de albañilería, cubierta generalmente de revoque de aplantillado y coronada a veces de bellas cornisas de ladrillo y teja; la construcción es pobre, de tipo morisco, de mampostería con cadenas de ladrillos y sillares de caliza en los ángulos; la portada suele ser sencillísima, un dintel de una sola pieza sostenido por ménsulas, y la decoración exterior se suele recargar en las ventanas. En lo isabelino, el granito interviene mucho en la construcción de la fachada, pero este no es el caso que nos ocupa.
La distribución interior es la misma en todos los casos: el acceso al patio a través del zaguán, que separa la puerta de la calle del interior del patio y nunca tiene sus puertas afrontadas, sino haciendo un quiebro que impida ver el patio desde el exterior; y una vez en el patio, porticado por tres o cuatro lados, con columnas ochavadas que sostienen galerías de armazón y baluastres de madera sobre zapatas del mismo material.
Patio
Patio Interior
La casa-fuerte que fue de los Contreras, donde, según la tradición, se hospedó Santo Domingo de Guzmán y donde vivió Dª Angelina de Grecia, nada conserva a la vista de aquellos antiguos tiempos medievales. Esta casa sufrió una gran transformación en el siglo XV, cuando fue reedificada por el regidor segoviano Rodrigo de Contreras. Los pocos restos originales que aún permanecen en pie son las columnas del patio porticado y, posiblemente, las jambas y el dintel de la portada —ahora resituada en el acceso al patio— que datan de la segunda mitad del siglo XV. Es posible que las cimentaciones también sean originales y que se conserven bajo tierra restos de muros de aquellos tiempos. Pero al exterior, nada de aquello permanece tras la profunda transformación llevada a cabo en las últimas décadas del siglo XX, cuando se convirtió en sede de la Delegación Provincial de Educación y Ciencia. Quizás, el volumen y la distribución de sus huecos. Esta transformación también afectó a la distribución interior, pues en la primera mitad del siglo XX, cuando este edificio era Residencia de los Jesuitas, el acceso a la zona noble de la casa, se efectuaba por el pórtico frontero a la puerta de acceso al patio, donde se encontraba la escalera que mediante un zig-zas daba acceso a las habitaciones señoriales de la planta superior, pues las de la planta baja solían dedicarse para la servidumbre.
El regidor Rodrigo de Contreras, famoso personaje de larga vida que intervino en los acontecimientos más resonantes de su época, casó con Dª Constanza Ossorio de Cáceres y de ellos son los blasones que campean sobre las columnas que rodean el patio, en cuyo centro se sitúa una bella fuente de noble y arcaica traza y en una de sus esquinas, el brocal de un pozo o aljibe en donde se almacenarían las aguas que, mediante su correspondiente merced, provenían del Acueducto. En los capiteles de sus ocho columnas graníticas, se colocan los timbres heráldicos de sus propietarios.
Contreras Modernos
Contreras Modernos
Sobre las columnas de las cuatro esquinas, figura el escudo de las armas de los Contreras modernos. Se trata de un escudo cuartelado: siendo el 1º de plata, con tres palos de azur; el 2º de azur, con un león de oro rampante y coronado; el 3º de plata, con un león rampante en su color y bordura de gules, con ocho aspas de oro; el 4º de gules, con un castillo de plata invertido y bordura de azur, con ocho aspas de oro.
Contreras Antiguos
Contreras Antiguos
Sobre la columna que sostiene el pórtico de acceso y en el frontero, se encuentran las armas de los Contreras antiguos, con tres bastones blancos y son infanzones, en el 1º; y, en el 2º, colorado con un pedazo de muro blanco, las almenas abajo y una orla verde con aspas azules en campo de oro.
Cáceres
Cáceres
Sobre la columna del pórtico donde se sitúa el acceso a la parte noble del edificio, se hallan las armas de los Cáceres Ossorio: escudo partido, en el 1º dos lobos pasantes puestos en palo, y en el 2º, losangeado de 17 losanges.
Avendaño
Avendaño
Por último, frontero a éste, se encuentra el escudo de armas de los Avendaño: que tiene una banda, bordura cargada de 19 sotueres.
El otro elemento que aún permanece del siglo XV es la portada que da acceso al patio. Creemos que esta portada era la principal de la casa y que fue trasladada al interior tras la restauración efectuada en la segunda mitad del siglo XX. Se trata de una sencilla puerta adintelada, sobre ménsulas de granito. Sobre ella se ha colocado un escudo de armas de los Contreras labrado en piedra caliza, que posiblemente también estuvo en el exterior.
Acceso al Patio

En el siglo XVI nació en esta casa Rodrigo de Contreras y la Hoz, que casó en el año 1524 con Dª María de Peñalosa, hija de Pedro Arias de Ávila, conquistador y gobernador de Castilla del Oro y de Nicaragua, y de Dª Isabel de Bobadilla. Este matrimonio tuvo un hijo llamado Hernando de Contreras.

Rodrigo de Contreras pasó a Nicaragua llamado por su suegro y a la muerte de éste, fue nombrado gobernado de Nicaragua. Su hijo Hernando —quien también nació en esta casa— llamado el “Príncipe de Cuzco”, junto con algunos galeones y un puñado de hombres, intentó la loca empresa de restaurar el imperio de los Incas en el Perú.

En el interior del patio, en uno de sus muros se ha colocado una placa que recuerda a este caballero segoviano.

placa
Fco. Javier Mosácula María.
Profesor-Tutor del Centro Asociado de la UNED en Segovia.

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